LESVAC 138

LESVAC 138







La Emperatriz se volvió a casar 138

El escándalo del fantasma



McKenna lo pensó por un momento antes de responder,

Hmm, no siento exactamente lástima por eso. ¿Puedo ser honesto?"

"Así es mejor."

"Estaría bien seguir con los planes. Estaría bien seguir con los planes, pero ¿no se necesita mucho tiempo y esfuerzo para estabilizar el país que se ha convertido realmente en un imperio? Podría ser más beneficioso estabilizar el país que impulsar una guerra."

"..."

"Está bien construir la fuerza para la próxima generación, y dejar la gloria para las generaciones futuras."

Suspirando, McKenna miró a Heinley y expresó su opinión como primo.

"Cumplir los deseos de toda una vida es importante, Su Majestad. Pero si se obsesiona con eso hasta el punto de sacrificar su felicidad por el resto de su vida, también sería muy triste."

Luego, McKenna añadió con voz rápida, "No deseo que Su Majestad viva arrepentido. Es mejor que sea feliz."

Parecía que le daba vergüenza decir esto lentamente, ya que eran como hermanos.

Ante la seria y honesta opinión de McKenna, Heinley se sumió en sus pensamientos.

***

"¿En qué piensa?"

La pregunta de la Condesa Jubel me sacó de mis pensamientos.

Mirando hacia abajo, el bordado que había comenzado a hacer para calmarme un poco estaba estropeado.

"Estaba pensando en el escándalo del fantasma."

"¿No dijo Su Majestad el Emperador que no se preocupara por eso?"

"Eso dijo, pero..."

"¿Te inquieta?"

Asentí, dejé el bastidor para bordar a un lado y me levanté del sillón.

"Nunca se sabe cómo puede cambiar las cosas incluso un pequeño rumor. Creo que sería mejor aplacarlo de antemano. Especialmente si las intenciones de la persona que inició el rumor no son buenas."

Pero, ¿qué debo hacer?

Había formas de atacar el rumor una vez que se conociera quien lo había iniciado. Sin embargo, encontrar a la persona que comenzó el rumor no era fácil.

Con la ayuda del Vizconde Langdel, incluso escondí a caballeros en el lugar donde aparecía el fantasma, pero tampoco funcionó.

Bueno. Si fuera fácil de atrapar, Heinley lo habría hecho. Heinley parecía intentar atrapar al culpable a su manera.

Sin embargo, la respuesta a esta incógnita vino de quien menos esperaba... fue el día en que llamé al Gran Duque Kapmen a mi oficina para discutir en persona los artículos del comercio, la reunión no podía postergarse más.

"Entonces, como hemos discutido, los artículos del comercio son bienes esenciales disponibles en los continentes Hwa y Wol, bienes no indispensables disponibles en ambos continentes, bienes útiles no disponibles en ambos continentes, bienes exóticos de lujo, algunos cereales y frutos, entre otros."

"¿Quién sería un buen comerciante para encargarse del estudio de mercado? Si fuera de tu corazón me gustaría hacerlo yo, pero no es así.. Maldición."

"Es necesaria la ayuda de Su Majestad el Emperador en esta parte. Yo tampoco he estado en el Imperio Occidental durante mucho tiempo, así que no tengo información detallada al respecto."

Aunque Kapmen seguía bajo los mismos efectos de la poción, era mucho más eficiente reunirse en persona que mantener una discusión a través de cartas.

Cuando la reunión terminó, Kapmen se levantó y yo también me levanté para despedirlo. Sin embargo, Kapmen me miraba fijamente sin decir una palabra, y yo también lo miré.

A menudo había momentos en los que se quedaba callado así, porque luchaba contra su boca, que intentaba moverse a su antojo.

Fue entonces cuando Kapmen sacó a relucir un hecho realmente inesperado.

"El Marqués Ketron lo dirige, y el Duque Liberty hace la vista gorda."

No dijo nada más. Después de eso, salió rápidamente.

Pero comprendí de inmediato lo que quería decir.

¡El escándalo del fantasma! ¡Fue dirigido por el primo de Christa!

* * *

"Es completamente posible que haya sido él."

Cuando le dije que descubrí esto con la ayuda del Gran Duque Kapmen, Heinley frunció el ceño y refunfuñó.

"Además, puede utilizar magia ilusoria. Debe haber usado esa magia para causar el escándalo del fantasma."

"¿El Marqués Ketron es un mago?"

Pregunté sorprendida. Hasta ahora no sabía que el Ministro de Asuntos Exteriores era un mago. ¿No sería más apropiado que trabajara en un departamento relacionado con la magia?

Bueno, ahora que lo pienso, ni el Gran Duque Kapmen ni Heinley, que eran magos excepcionales, trabajan en campos relacionados con la magia.

"¿No es el Duque Liberty el tío materno de Lady Mullaney?"

"Sí, Reina."

Era el hijo menor del duque, el hermanastro y rival de Mullaney... Pensaré en esto más tarde.

Ahora tenía que poner fin al escándalo del fantasma.

"Heinley, ¿puedo encargarme de este asunto?"

"¿Reina? Por supuesto que puedes, pero... ¿qué piensas hacer?"

"Utilizaré el método de ojo por ojo y diente por diente."

Ante mis decididas palabras, Heinley sonrió ampliamente. Parecía gustarle.

"¿Has pensado en una forma en concreto?"

"Ya lo he pensado. Primero, pediré prestado al Vizconde Langdel algunos de los caballeros transnacionales más ágiles. Entonces me aseguraré de que el Marqués Ketron no pueda despertarse durante aproximadamente una semana."

Heinley asintió después de escucharme, y preguntó con una expresión de incredulidad.

"¿Eso es realmente 'ojo por ojo y diente por diente', Reina?"

"Así es."

"Realmente no... suena como 'lo resolveré todo con los puños'."

Heinley se rió agarrándose el estómago como si fuera muy gracioso. Pero cuando lo miré fijamente, se dio cuenta de mi expresión y rápidamente se controló.

"Lo siento. No me estaba burlando, sólo me reía porque el lado atrevido de Reina me gusta."

"No tienes que disculparte. Sólo esperaba a que dejaras de reírte."

"... Lo siento, Reina."

Realmente no tenía que disculparse. Cuando fruncí el ceño, Heinley pareció más avergonzado.

Para evitar que me malinterpretara aún más, le conté mi plan con más detalle,

"Si el fantasma deja de aparecer en cuanto el Marqués Ketron pierda la conciencia, resultará obvio quien es el culpable. Entonces, esta vez, nosotros difundiremos el rumor."

En este caso, el rumor era el 'ojo por ojo'.

Por supuesto, la diferencia estaba en que el Marqués Ketron difundió un rumor falso y nosotros la verdad...

Sólo entonces Heinley entendió mis palabras, pero exclamó.

"¡No vas a usar los puños!" 

"Dije que no."

¿Quién rayos cree que soy?

* * *

Cuando el Vizconde Langdel escuchó mi petición, la aceptó con gusto, diciendo que era fácil.

En lugar de eso, me pidió que dejara el plan específico en sus manos. Los caballeros transnacionales tenían una forma única de actuar que se distinguía del resto de caballeros.

Estuve de acuerdo, y el Vizconde Langdel vino la noche siguiente para anunciar el éxito del plan.

"Ahora el fantasma ya no aparecerá."

"¿Te aseguraste de que el Marqués fuera puesto a dormir?"

"Sí, no se despertará hasta dentro de una semana como mínimo y diez días como máximo."

"Gracias."

Después de expresar mi gratitud, se retiró inmediatamente, diciendo que no fue una petición difícil.

Me preocupaba que los ayudantes del Marqués Ketron o el Duque Liberty pudieran utilizar un método diferente para continuar con el escándalo del fantasma.

Pero al parecer esto dependía únicamente de la magia del Marqués Ketron. Desde que el Marqués Ketron fue puesto a dormir, el fantasma no volvió a aparecer.

Ni Heinley ni yo tuvimos que difundir nada. Las personas comenzaron a murmurar por su cuenta.

Estaban indignados, convencidos de que fue obra del Marqués Ketron por rencor a la expulsión de Christa.

Después de encargar al asesino convertir a Rivetti en una esclava, Rashta regresó inmediatamente a la villa de Moire.

Los primeros días fueron dolorosos ya que la imagen de la cabeza del hombre muerto venía constantemente a su mente, pero con el paso del tiempo, la conmoción se desvaneció, y la idea de que Rivetti se convirtiera en una esclava la hizo sentir muy feliz.

Gracias a esto, pudo pasar el resto del tiempo disfrutando alegremente de la vista del campo, y cuando todo esto se volvió aburrido, finalmente regresó al palacio imperial.

El Vizconde Roteschu la visitó al día siguiente de su llegada al palacio.

'Oh, cierto. También le pedí al Vizconde Roteschu que consiguiera un mercenario.'

Rashta recordó este hecho que había olvidado.

Mientras el Vizconde Roteschu esperaba en el salón, Rashta reflexionó durante un tiempo.

Había conseguido un asesino para secuestrar a Rivetti. ¿Realmente necesitaba a un mercenario del Vizconde?

Pensó que era una pérdida de dinero.

Sin embargo, pronto cambió de opinión, 'lo necesito'.

Necesitaba muchas personas para usar como sus brazos y sus piernas.

Mientras se tratara de una solicitud en la estuviera bien tener como cómplice al Vizconde Roteschu, valdría la pena utilizar a este mercenario.  

Una vez decidida, Rashta finalmente salió del dormitorio.

Al entrar en el salón, el Vizconde Roteschu estaba sentado en el lugar donde solía sentarse, y a su lado había un hombre con una capa con capucha que ocultaba su rostro.

"¿Por qué tardaste tanto en salir?"

El Vizconde Roteschu se molestó y señaló al hombre que estaba a su lado,

"Este es el mercenario que conseguí. Es muy hábil. Puede hacer lo que quieras, siempre y cuando reciba el pago correspondiente."

Rashta preguntó, mirándolo de arriba abajo,

"¿No puedes quitarte la capucha?"

Lo mismo ocurrió con el asesino. ¿Por qué se cubren el rostro?

Sin embargo, el mercenario se negó.

Debido al trabajo que hacían, nunca revelaban sus rostros públicamente. Muchas personas les guardaban rencor.

"Entonces, ¿cómo puedo reconocerte?"

Rashta preguntó, frunciendo el ceño.

En cuanto al asesino que contrató personalmente, conocía su apodo y la ubicación del gremio de asesinos, así que estaba bien. Además, era bastante delgado y alto, una figura que podía reconocerse a simple vista incluso desde la distancia.

Sin embargo, la persona que tenía delante no tenía una figura inusual, por lo que parecía imposible de reconocer con una capa.

El mercenario le mostró sus dedos índice, medio y anular en los que llevaba el mismo anillo. Parecía querer que lo reconociera a través de los mismos.

"Está bien, pero no puedo contratarte de inmediato. Me gustaría ver primero lo hábil que eres."

El mercenario asintió como si estuviera diciendo que tenía que hacer.

Rashta contuvo el impulso de gritar, '¡Mata a la persona a tu lado!'

En cambio, lo pensó bien y dijo,

"Esta noche, ve a donde el Duque Elgy y tráeme el brazalete que lleva puesto. Sin embargo, por ningún motivo debes hacerle daño."

Después de que el Vizconde Roteschu se retirara con el mercenario.

Rashta se apresuró a visitar al Duque Elgy.

Quería contárselo de antemano y pedirle su comprensión.

Rashta creía que el Duque Elgy era indulgente con ella y que esto no era realmente peligroso, así que imaginó que el Duque se reiría y le diría que estaba bien.

Pero cuando el Duque Elgy escuchó esto, respondió con frialdad.

"Rashta, realmente te aprovechas de mí."

Su voz estaba llena de desagrado.

"¿Duque Elgy?"

Rashta lo llamó, desconcertada.

"Nunca, absolutamente nunca. Rashta dejó esto en manos del Duque Elgy porque es en quien más confía. De verdad."

"¿Dejas en manos de la persona en la que más confías algo que pone en riesgo su vida?"

Sin embargo, el Duque Elgy todavía parecía frío. Con una peculiar sonrisa amarga, cruzó los brazos y miró a la pared.

Rashta se entristeció ya que ni siquiera quería mirarla a los ojos.

La solicitud de prueba era justo para esta noche. No quedaba mucho tiempo, pero no era como si pudiera cancelarla ahora.

Al final, dio un paso atrás y regresó decaída al Palacio del Oeste. Pensó en hablar de nuevo con el Duque Elgy una vez que se le pasara el enfado.

El Duque Elgy se quedó junto a la ventana y observó fijamente su espalda.

Al poco tiempo, no había ningún signo de enfado en su expresión, sino una amplia sonrisa.

Cuando el Duque Elgy perdió completamente de vista a Rashta, llamó a su escudero y le ordenó,

"Encárgate de los preparativos."

***

Rashta no pudo dormir en absoluto durante toda la noche porque estaba impaciente. No podía dejar de pensar en si el mercenario traería correctamente el brazalete o si el Duque Elgy seguiría enfadado.

'Está bien. Después de ir mañana a disculparme, su enojo desaparecerá por completo'.

Rashta sabía que lo mejor era esperar a que se calmara un poco, así que se obligó a tranquilizarse.

Pero a las 4 de la mañana, cuando el mercenario apareció con el brazalete del Duque Elgy, Rashta se enfureció.

Había sangre en el brazalete.

Mientras extendía el brazalete los tres anillos en sus dedos brillaban en rojo bajo la luz de las velas.

"¡¡Qué significa esto!!"

Cuando Rashta gritó enfadada, el mercenario se excusó casualmente,

"El Duque Elgy era demasiado fuerte y tenía guardias, así que no tuve posibilidad de tomar el brazalete sin derramamiento de sangre."

Rashta estaba hirviendo de ira, pero al menos reconoció su habilidad. El Duque Elgy parecía fuerte incluso a primera a primera vista. Siendo capaz de vencer no sólo al Duque, sino también superar a los guardias, sin duda debía ser fuerte.

Sin embargo, dejando eso a un lado, comenzó a preocuparse más por el Duque Elgy.

Después del desayuno, Rashta inmediatamente fue al Palacio del Sur.

Como era de esperar, el Duque Elgy estaba más enfadado que ayer.

Tenía una expresión fría y ni siquiera sonrió al ver a Rashta.

No, lo más grave fue que dijo que se iría.

"¿Te irás?"

"Como dije. Ya no tengo ningún motivo para quedarme aquí, así que me iré."

"¿A dónde te irás?"

"A casa."

"¡No te vayas!"

Rashta se aferró apresuradamente al Duque.

"Si el Duque se va, Rashta se quedara sola en este lugar cruel y despiadado. Su Majestad ya no trata a Rashta como antes, y los demás sólo se fijan en la corona de Rashta. Sólo el Duque trata a Rashta como Rashta, si te vas..."

"Lo siento. Pero estoy realmente decepcionado por lo de ayer. Rashta, sentí que te estabas aprovechando de mi amistad."

Cuando el Duque Elgy extendió su mano para recoger su equipaje, ella se dio cuenta que la zona donde se colocaba el brazalete estaba vendada.

"Por favor, retírate."

Rashta se vio obligada a regresar al Palacio del Oeste. Pero lo único en lo que podía pensar era que el Duque Elgy se iría.

Rashta rompió a llorar mientras miraba el brazalete ensangrentado que el mercenario le había arrebatado al Duque Elgy.

Cada vez que los nobles de aquí le daban la espalda, el Duque Elgy era el único que se ponía de su lado.

Incluso después de convertirse en concubina, incluso después de convertirse en emperatriz.

Era el único amigo que no tenía prejuicios a pesar de saber que no era de origen noble.

Esa persona se había enojado y estaba a punto de irse. Este hecho fue aterrador y difícil de asimilar.

¿Seré capaz de seguir adelante sin el Duque Elgy? 

Rashta se presionó el pecho, tuvo que admitirlo.

'Creo que me gusta el Duque Elgy.'

Sovieshu fue el príncipe que la rescató cuando estaba en el momento más difícil, pero era tan caprichoso que abandonaba fácilmente a cualquiera.

Sin embargo, el Duque Elgy no sólo la ayudó cuando se enfrentaba a situaciones difíciles, sino que nunca dejó de brindarle su apoyo.

Aunque todavía amaba a Sovieshu, estaba segura que ese amor desaparecería gradualmente debido a su actitud.

Al contrario, sus sentimientos hacia el Duque Elgy no hacían más que crecer.

Rashta se dio la vuelta y corrió de nuevo hacia el Duque Elgy.

Era posible que se tratara sólo de palabras vacías, pero el Duque Elgy ya había preparado un carruaje y estaba cargando su equipaje.

"¡Necesito decirte, necesito decirte algo!"

"No hay nada más de que hablar."

"¡Tienes que escucharme! ¡Es una orden!"

Rashta exclamó con firmeza y llevó al Duque Elgy a su habitación. Pero apenas al entrar, el Duque Elgy se dio la vuelta para irse.

Rashta se paró detrás de él y gritó desesperadamente con lágrimas en los ojos..

"Me gustas. Te amo. Por favor, no te vayas."

Rashta, que estaba detrás del Duque Elgy, no podía saber que estaba sonriendo.

Si te gusta mi trabajo, puedes apoyarme comprándome un café o una donación. Realmente me motiva. O puedes dejar una votación o un comentario 😃😁.

Publicar un comentario

0 Comentarios

Haz clic aquí