Yo crie bien a la bestia cap. 66
RÃo de Hielo (1)
Traducción coreano al español : Asure
Algo llamó la atención de Blondina. Dos de los perros atados en el trineo de Blondina habÃan cambiado la forma de sus ojos.
A primera vista, parecÃan tener los ojos inyectados con sangre, luego de rascarse levemente los ojos con la pata delantera.
Eran perros bien entrenados. Permanecieron fielmente durante todo el retrato, pero de repente empezaron a mostrar signos de impaciencia.
Al principio nadie notó ningún signo de anormalidad.
Pero el perro de la izquierda de la primera fila, que estaba gimiendo, abrió de repente los ojos,
¡Kang!
Al morder el cogote del perro de la derecha, todos se sobresaltaron y retrocedieron.
Se escucharon gritos esporádicos.
"¡Calma!"
"¡¿Qué está pasando?!"
El perro de la derecha, excitado, empezó a correr enloquecido antes de poder comprender bien la situación. Agitando su cuerpo, corrió con los ojos ensangrentados.
La nieve blanca y pura se convirtió en un desastre. Se mostraron dientes afilados y la saliva goteaba entre ellos.
"¡Vengan, acérquense!"
"¡Vayan a buscar al prÃncipe!"
Hubo un ajetreo.
El prÃncipe Lart y la princesa Adelai evacuaron, apenas los perros comenzaron a rugir y atacar ferozmente.
Blondina se esforzó por no caer en el trineo oscilante.
¡Guau, guau arf!
Los perros armaron un revuelo al pisotear el campo de nieve como si estuvieran embrujados.
"¡Ataquen a los perros!"
Los caballeros sacaron las espadas y las flechas, pero los perros se agitaban con tanta fiereza que la situación no era fácil. ¿No serÃa difÃcil que una flecha que se saliera del camino alcanzara a Blondina?
Ni siquiera pudieron lanzar una flecha hacia la familia real, por lo que todos dudaron de sus manos.
Hicieron rodar sus pies y después de varios intentos, lograron reducir a los dos perros que habÃan estado corriendo salvajemente.
Después de retirar a duras penas al perro enredado, cortaron la cuerda. Entonces, esta vez, el resto de perros empezaron a correr.
TenÃan los ojos excitados y corrÃan por la nieve a gran velocidad sin siquiera cansarse.
"¡No! ¡Princesa!"
Lucy saltó con cara de susto. Cuando los caballeros se apresuraron a correr, el trineo que llevaba a Blondina ya se habÃa alejado a toda prisa.
Tadadak.
El hielo salpicaba alrededor del trineo que corrÃa por el rÃo helado. Blondina apretó las riendas y gritó horrorizada.
"¡Chicos! Por favor, paren"
Trató de maniobrar el trineo, pero detener a estos perros era mucho más difÃcil de lo que su cuerpo podÃa hacer. Oyó las voces de los que la seguÃan, pero ni siquiera podÃa darse la vuelta y confirmar.
El aire junto con la nieve era muy gélido. Al chocar con sus mejillas, le hacÃa doler la cara como si le desgarraran. Las manos, que agarraban las riendas, temblaban por miedo y por escalofrÃos.
Si se caÃa del trineo, es casi seguro que se romperÃa en alguna parte. Blondina sujetó el trineo con más fuerza.
Mazetto, volando desde algún lugar, se acercó a los perros y comenzó a picotearles la nariz con el pico.
[¡Para! ¡Estúpido perro! Blondina-nim está herida!]
Sin embargo, fue golpeado por un perro enloquecido, cayó en el campo de nieve y fue golpeado por la pata del perro que lo seguÃa y salió volando.
"¡Mazetto!"
Blondina alargó la mano y atrapó al pájaro. El trineo siguió corriendo
Hacia el mar helado en la orilla del rÃo helado.
Mientras tanto, los conductores empezaron a preparar los trineos calmando a los perros que estaban excitados. TenÃan que ir detrás de Blondina. Algunos de los caballeros ya habÃan corrido hacia Blondina apurados.
Sin embargo, es imposible que los humanos alcancen a los perros, por lo que el trineo ya se habÃa perdido, de modo que ni siquiera podrÃa ser encontrado.
"¡Sigamos las huellas del trineo!"
El trineo finalmente se puso en marcha al grito del conductor mayor. Lucy lloró al ver correr al trineo.
"PrÃncipe, la Princesa..."
Su voz sollozante temblaba.
"Mantén la calma, Lucy"
Lart también limpió la espalda de Lucy con su rostro blanco y sólido.
Escondió los labios con una mirada impaciente. Le dijo que se calmara, pero su corazón latÃa a mil.
Aunque no cayera del trineo, si seguÃa hasta el final, llegarÃa al mar.
La frontera entre el mar y el rÃo es muy fina, por lo que el peso del trineo puede hacer que se derrumbe.
Aún más lejos de la frontera, se despliega un mar lleno de hielo a la deriva. Un mar inmenso y frÃo.
Si Blondina cae allÃ, la situación será tan mala que ni siquiera se podrá encontrar el cuerpo.
"Yo también iré. Preparen el trineo"
Lart, asumiendo el peor resultado, se dio la vuelta y gritó.
Mientras tanto, Adelai observaba la situación y se cubrÃa la cara con una mano enguantada. Era para ocultar la expresión.
A primera vista, la expresión manchada de vergüenza se fue abriendo poco a poco.
No me esperaba esta situación...
En el mejor de los casos, se imaginaba a los perros desbocados y a Blondina estrellándose contra la nieve. O a Blondina sangrando tras ser mordida por un perro medio loco.
Resultó ser mas grave de lo que pensaba.
Miró a su alrededor. El causante del incidente, Ruberos Dehill, se estaba quemando los labios de ansiedad. Las yemas de sus dedos jugueteando con los gemelos temblaban.
Ayer, lo que Adelai entregó a Ruberos Dehill, era un estimulante que excitaba a los perros.
Un estimulante que una vez ingresado en la en sangre después de cierto tiempo de haber sido ingerido, hace que el dueño del cuerpo se ponga frenético.
A Ruberos le tocó alimentar a los perros y crear esta situación.
Ruberos desempeñó muy bien su papel. El estimulante estaba escondido en los bocadillos de carne que les daban a los perros.
Hasta este punto, el desarrollo esperado era definitivamente correcto.
No fue hasta que los perros excitados corrÃan hacia el lugar peligroso con Blondina encima.
Ruberos Dehill miró de reojo a la princesa Adelai. La Princesa Adelai le susurró como si se sintiera tranquila, respirando con ansiedad.
"Parece que estás preocupado por la princesa Blondina"
"... SÃ"
Ruberos respondió, tragando saliva. Temiendo que alguien escuchara la conversación, miró a su alrededor y se concentró en su conversación porque la situación era urgente.
Ruberos Dehill esta nervioso.
Lo que hizo fue un claro intento de asesinato a la familia real. Alentada por la Princesa Adelai, su intención de castigar a Blondina se transformó en un aspecto diferente.
El caso era grave. Mientras estaba de pie en el frÃo campo de nieve, una ansiedad caliente se disparó en su garganta.
Adelai le dio un golpecito en el hombro como para que se sintiera tranquilo.
"No será mucho. Aunque pase algo, ten por seguro que no hay peligro para ti"
"... SÃ, Princesa"
Nota Asure: Acá se dirige como 황녀(Princesa), otra variante de 공주님 (Princesa), la diferencia es que el primero se usa por respeto, jerarquÃa a comparación del segundo que se usa cuando hay un grado de amistad
Ruberos Dehill fingió estar tranquilo, pero su sonrisa se congeló con firmeza.
La princesa Clea se tambaleó con una expresión casi de colapso y se aferró a su hermano. La única que estaba relajada era Adelai.
Los tres trineos, incluidos los caballeros y Lart, corrieron rápidamente siguiendo el rastro del trineo de Blondina.
A medida que pasaba el tiempo, el viento se hacÃa más fuerte y la nieve cubrÃa las marcas del trineo. El rÃo bifurcado se extendió como un laberinto.
"¡Dividamos los trineos!"
Gritó Lart con urgencia y condujo un trineo hacia el rÃo central.
Su corazón latÃa con fuerza. Fue una relación que comenzó con risas diciendo que era frÃvolo y tonto, pero es su hermana. Es su sangre. Era su preciosa hermana princesa con la que habÃa construido una relación estrecha.
Sin embargo, en contra de las aspiraciones de Lart, el lugar al que se dirigÃa no era la dirección de Blondina.
"¡Azor...!"
Nota Asure: 아 조르 (A joleu), significa Azor .... técnicamente no entiendo su significado
Después de correr durante mucho tiempo sin resultados, Lart torció las cejas y giró su trineo. TenÃa que volver y encontrar a Blondina.
Los caballeros que iban en una dirección diferente a la de Lart detuvieron un trineo en el centro.
Kugugung.
El hielo se resquebrajaba tras el sonido frÃo. ParecÃa que iban a morir primero antes de salvar a la princesa si seguÃan asÃ.
Se miraron a la cara, cogieron las riendas y giraron el trineo hacia la tierra. Pensaban correr por la tierra, no por el rÃo, bordeando el rÃo.
Mientras tanto, el trineo de Blondina, que corrÃa al azar, empezó a traquetear aún más. Mazetto, que habÃa quedado aplastado en la nieve, voló hacia atrás y se colgó del pelo de Blondina.
[¡Blondina-nim! ¡No te caigas! ¡Sujétate bien!]
Sus pequeñas patitas se sujetaron de Blondina. Eso era lo único que podÃa hacer un pajarito.
Blondina no tuvo tiempo de responder. Era difÃcil mantener el equilibrio
La frontera entre el rÃo y el mar se acercaba rápidamente.
Cada vez que el trineo arañaba el suelo, reventaba el de hielo y emitÃa un chirrido, agitándose.
¡Quasijik!
El hielo empezó a resquebrajarse.
La cara de Blondina estaba frustrada. La sangre que goteaba de sus labios estaba helada.
'¡Qué hago!¡Qué hago!'
Blondina primero trató de quitar a Mazetto que estaba en su hombro.
Es difÃcil caer al agua porque está helada. ¿Podrá resistir Mazetto? Si se queda en su pelo, los dos se ahogarÃan en el agua helada.
El mar helado se acercaba.
El mar es tan vasto que no se podÃa ver el final. Los perros no tenÃan miedo del mar y corrÃan con extrema excitación.
Blondina agarró las riendas y observó la situación.
Midió la velocidad del trineo y observó el estado del suelo. Luego, cuando el traqueteo del trineo cesó ligeramente, se lanzó hacia el suelo.
Era mejor romperse en algún lugar y vivir asÃ, que estar en el mar.
"¡Ahhh!"
No fue un aterrizaje plano como esperaba. Blondina cayó de los hombros al engancharse los tobillos en la barandilla del trineo. El dolor vino cuando golpeó su cabeza.
Tocó el campo de nieve y miró. Tirando de un trineo vacÃo, los perros seguÃan corriendo hacia el mar.
Su brazo cubierto con hielo temblaba.
Un escalofrÃo salÃa de los dedos de los pies, un dolor recorrÃa su cuerpo, el miedo y la ansiedad se entrelazaron.
Blondina tropezó con el miedo a desbordarse. A duras penas se puso en pie y pisó el hielo helado con sus dos pies.
Se tomó un momento para respirar mientras exhalaba un aliento blanco. Se oyó el sonido crepitante del hielo al resquebrajarse junto con el sonido de creak.
Sus pies temblaban.
Blondina se quitó la capa que revoloteaba agitadamente, luego cojeó y empezó a correr rápidamente hacia la tierra.
Estaba enfrentando a la muerte. No podÃa acabar con su vida después de luchar en el frÃo rÃo helado.
"¡Ugh...!"
Le dolÃa el tobillo que habÃa quedado atrapado en la barandilla del trineo, pero lo ignoró y siguió corriendo.
[¡Deprisa! Blondina, ¡date prisa! Corre rápido!]
Mazetto voló atentamente con voz llorosa.
Siguiendo la cola de Mazetto, Blondina continuó corriendo. Pero antes de llegar al suelo nevado, tropezó.
"¡Ahh!"
Para su sorpresa, cayó en las grietas del hielo resquebrajado. No pudo verlo porque la nieve estaba amontonada.
[¡Blondina-nim!]
¡chap!
Desde la punta de los dedos de los pies comenzó a ser invadido por el frÃo.
Estiró la mano para agarrar cualquier cosa, pero sólo un trozo de hielo afilado resbaló en vano.
El frÃo, que parecÃa congelar cada célula, le cubrÃa todo el cuerpo. Incluso el aliento se congeló. SentÃa como si tragara un aire gélido que subÃa hasta el fondo de su garganta.
Horror y escalofrÃos terribles envolvieron su cuerpo. Blondina temblaba e intentaba subirse de alguna manera al hielo.
"Ah...!"
Bump Bump.
Los granos de hielo caÃan por su cara. Resbaló y seguÃa resbalando, luchó y seguÃa, luchando.
Su visión se volvió borrosa. Era difÃcil moverse debido al escalofrÃo que tenÃa.
[¡Blondina! ¡Despierta! ¡Sal! ¡Blondina, no mueras ... !]
Las lágrimas goteaban de los ojos oscuros de Mazetto que tiraba del pelo de Blondina con su pico.
Con el cuerpo del pajarito, le era difÃcil tirar el pelo de Blondina, que estaba congelada.
[¡Sal rápido! ¡Deprisa! Blondina, te estás muriendo... !]
Picoteó las blancas mejillas de Blondina con su pico y le agarró el cuello con sus patas. Sin embargo, su cuerpo perdió su fuerza.
Incluso las alas del gorrión se endurecieron. Sus plumas estaban enredadas con el pelo.
Mazetto no pudo levantarse y se arrastró alrededor de Blondina. Entonces, al final, picoteó sus frÃas orejas y se pegó con fuerza.
[¡Despierta, despierta...!]
La voz de Mazetto era débil.
Blondina dejó de respirar. No, sentÃa que habÃa dejado de respirar. Ante una situación extrema, hasta sus sentidos parecÃan estar paralizados.
'¿Moriré asÃ?'
No pudo escuchar el sonido del agua frÃa o de las grietas del hielo. La parte frontal de sus ojos se hinchó.
Su brazo apenas cayó sobre el hielo.
「¡No! ¡Birdy!」
Pareció que escuchó la voz de Aymon cuando perdió la conciencia.
Debe ser alucinaciones. Escuchar la voz de mi precioso leopardo susurrando desesperadamente es la última alucinación que escuché antes de morir.
Te extraño tanto en este momento. Echo tanto de menos a Aymon.
Nota Asure: Sinceramente, fue un capÃtulo larguito, bueno espero les guste
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