La Villana Vive Dos Veces 8
Primer Encuentro (4)
Cedric se cubrió la boca con la mano y tosió durante un rato, haciendo un gesto de dolor. Se habÃa quemado el interior de su boca con el té caliente.
"Oh, Dios mÃo. Nunca pensé que escucharÃa eso de una joven señorita, que apenas estoy conociendo por primera vez."
Artizea le ofreció un pañuelo con la cara sonrojada.
Cedric lo tomó, y se limpió la boca y las manos.
Artizea no estaba hablando de una propuesta de matrimonio de verdad.
Incluso si ella habÃa cambiado, Cedric no lo sabÃa.
Asà que pensó que al decirle sobre la propuesta de matrimonio, él lo tomarÃa como una estratagema. Nunca imaginó que lo malinterpretarÃa como un verdadero matrimonio entre un hombre y una mujer.
Artizea admitió que habÃa cometido un error. En este momento, Cedric no sólo desconocÃa que ella habÃa cambiado, sino que tampoco la conocÃa. No era extraño que malinterpretara sus palabras.
Ella habló, presionando sus mejillas sonrojadas con sus manos cerradas.
"No le estoy pidiendo que se case conmigo de verdad. Lo digo como una forma de resolver los problemas con los que Su Gracia ha estado luchando."
"¿De qué problemas estás hablando?"
"No has entrado en la capital durante los últimos dos meses a causa de la ceremonia del regreso triunfal, ¿cierto?. Sé que a Su Gracia le preocupa que los soldados no reciban el trato merecido, ya que esto podrÃa llevar al colapso no solo del Ejército Occidental sino también del Ejército del Sur."
El tratamiento que recibÃan las tropas locales por parte de la familia imperial no era nuevo.
Sin embargo, el descontento que habÃa estado acumulándose en el ejército estaba estallando poco a poco, debido a que no habÃan sido reconocidos a pesar de arriesgar sus vidas para hacer contribuciones.
Los soldados estaban comenzando a desertar de los Ejércitos del Sur y del Este. En cambio, el Ejército Occidental no habÃa tenido muchos problemas bajo el liderazgo de Cedric.
"Cuanto más persista Su Gracia, Su Majestad el Emperador estará menos dispuesto a reconocer el mérito militar del ejército. Odia perder ante los demás y perder el prestigio más que cualquier otra cosa. ¿Quizá Su Gracia está aquà para pedirle al Arzobispo que actúe de mediador?"
"SÃ."
"El Emperador tiene un complejo de inferioridad con el Arzobispo. Esa no es una elección inteligente."
Artizea continuó.
"Si el Arzobispo intercede, incluso si logra que se lleve a cabo la ceremonia del regreso triunfal, habrá represalias en el futuro. No solo es probable que bloquee toda posibilidad de que Su Gracia se involucre en el Ejército Occidental, sino que además el personal clave del Ejército Occidental que está ayudando a Su Gracia podrÃa ser expulsado o purgado. A pesar de todo, deberÃa alegrarse de que solo haya un retraso en la reposición de tropas y suministros."
Artizea dijo esto porque sabÃa perfectamente lo que habÃa pasado en el futuro.
El ejército occidental se debilitó cada vez más. Y siete años después, cuando se produjo la oleada de monstruos, la región occidental del paÃs se convirtió en un verdadero infierno.
Debido a la pérdida de los campos de cereales otras regiones sufrieron de hambruna.
El rostro de Cedric se oscureció. Él también lo sabÃa.
Pero aún asÃ, no podÃa inclinarse y ceder ante el Emperador.
No es sólo el suministro lo que constituye un ejército. Si el orgullo y la disciplina militar desaparecieran, entonces la organización que él logró reconstruir se desintegrarÃa.
"Su Majestad se preocupa por mi hermano Lawrence. Pero actualmente mi hermano Lawrence no cuenta con ningún apoyo militar. Está claro que esto se convertirá en una gran debilidad en el futuro, cuando comience la lucha por el trono. Su Majestad está preocupado por esto."
Continuó hablando.
“Aunque por supuesto, Su Majestad no tiene ninguna intención de compartir el poder.”
“Lo sé.”
"Asà que Su Gracia es la persona adecuada. Estás en la lÃnea de sucesión al trono, puedes reforzar la legitimidad de mi hermano Lawrence, y también darle el apoyo militar que necesita."
Artizea tomó un sorbo de té y dijo.
"Si Su Gracia deja abierta la posibilidad de apoyar a mi hermano Lawrence, Su Majestad el Emperador estarÃa dispuesto a otorgar los honores correspondientes al ejército occidental y organizar una ceremonia de regreso triunfal que se encuentre a la altura de los logros obtenidos."
"Entiendo lo que quiere decir Señorita. Pero eso imposible que suceda. No confabularé con la Marquesa Rosan, eso está completamente fuera de discusión. Mucho menos casarme con su hija."
Cedric dijo con firmeza.
“La única razón por la que te he escuchado hasta ahora es porque parecÃas inteligente Señorita, pero aún eres joven. Además, seguramente porque no me conoces muy bien, cuando escuchaste a tu madre y a tu hermano tramar ese plan, pensaste que serÃa viable.”
"Su Gracia."
“No estoy enojado con usted, señorita. Espero que pueda disculparme por marcharme en medio de la conversación, pero no comparto sus ideas.”
"No."
Artizea lo agarró por la manga mientras se ponÃa de pie.
“No he terminado de hablar. Y no te estoy pidiendo que apoyes realmente a mi hermano Lawrence.”
Cedric la miró. Artizea dijo rápidamente.
"Con mostrarle la posibilidad a Su Majestad el Emperador, es suficiente.”
“Señora.”
"Su Gracia puede o no apoyar a Lawrence, dejando esto de forma ambigua le permitirá al Ejército Occidental recibir el trato que se merece. ¿Y aún asà lo tirará todo por la borda por razones personales?"
“No tengo intención de rogar por el reconocimiento que merecen los soldados por sus méritos militares.”
"Entonces, ¿Qué me dice sobre la 'Aldea de los Rebeldes' en el Gran Ducado Evron?"
Cedric frunció el ceño y miró a Artizea con ojos feroces.
"¿Está intentando chantajearme, señorita?"
“No, le estoy brindando mi consejo con toda sinceridad. El hecho de que yo sepa esto, significa que otros pueden averiguarlo también, Su Gracia.”
“Por lo que dices, deduzco que al menos la Marquesa Rosan y Lawrence deben saberlo."
"Mi madre y mi hermano no son muy buenos en tareas tan delicadas. No tienes que preocuparte. En este momento, soy la única que lo sabe."
"Están siendo falsamente acusados."
"Yo también lo sé. Pero este es un problema que podrÃa desencadenar una situación grave en cualquier momento.”
Artizea ahora sabÃa que él no podrÃa irse.
Eso le permitió relajarse y volver a verter el té en su taza de té vacÃa.
‘Tengo sed. ’
Cedric se sentó de nuevo en su asiento cuando ella terminó de hablar.
Luego le preguntó en voz baja.
“¿Qué es lo que quieres?”
“Su Gracia deberÃa perseguir un beneficio más práctico.”
"¿Ese beneficio práctico consiste en unir las manos con los injustos para conseguir que se lleve a cabo la ceremonia del regreso triunfal del Ejército Occidental?"
“Su Gracia, tiene que dejar a un lado su honor, para poder ganar el honor del Ejército Occidental y proteger el Gran Ducado Evron.”
Artizea dijo.
"Ni mi madre ni mi hermano saben de este encuentro. No averié el carruaje para que Su Gracia pensara que nuestro encuentro habÃa ocurrido por accidente. Lo hice para engañar a los demás."
“...”
“Es bastante común que después de un encuentro accidental entre un hombre y una mujer desarrollen sentimientos el uno por otro.”
Artizea habló con calma.
"Asà que, anuncia que dejaras de luchar contra la voluntad del Emperador y entrarás en la capital porque te has enamorado de mÃ. Luego propóngame matrimonio. No habrá muchas personas que duden."
Ella era la hija de Miraila Rosan. La gente malinterpretarÃa toda la situación.
Excepto Miraila y Lawrence, que sabrÃan que no serÃa matrimonio polÃtico. Por lo tanto, no se establecerÃa ninguna alianza matrimonial.
Luego de decir estas estas palabras, Artizea enderezó su espalda y miró directamente a Cedric.
"En la superficie, parecerá que Su Gracia ha abandonado el honor del Ejército Occidental por una mujer. Pero en realidad, Su Majestad el Emperador calculará lo beneficios que podrÃa obtener Lawrance al cansarme con Su Gracia. Y entonces, permitirÃa que se llevará a cabo la ceremonia del regreso triunfal del Ejército Occidental."
Cedric se quedó en silencio.
"Además, también conseguirá el favor del Gran Duque Roygar, el mayor adversario de Lawrence. Su Gracia puede beneficiarse de ambos bandos."
Artizea vació el té frió de su taza de té, y sirvió té nuevo.
Entonces, Cedric finalmente preguntó.
"Sé que Lawrence tratará de ponerme de su lado. Pero el Gran Duque Roygar es el adversario de Lawrence, ¿Qué quieres decir con que si me caso contigo, conseguiré su favor?"
"Te quieres casar porque te enamoraste perdidamente, no para formar una alianza matrimonial en apoyo a Lawrence."
"Hasta ahora, Su Gracia, el Gran Duque Evron, ha sido sensato y justo en todo lo que ha hecho. Pero, ¿Qué pensará el Gran Duque Roygar al enterarse de que entraste en la capital no para inclinarte ante Su Majestad el Emperador, sino por una mujer? Bueno, puede pensar que has renunciado a tu orgullo para obtener algo a cambio, asà que intentará persuadirte para que estés de su lado."
"Quieres decir que puedo influir en ambos bandos."
"SÃ."
Cedric nunca fue un hombre sin poder de influencia.
El Gran Ducado Evron era el escudo del imperio en el norte.
Y Cedric era el hombre que más méritos habÃa conseguido en el Imperio.
Además, contribuyó a reconstruir el Ejército Occidental y a detener las olas de monstruos.
También habÃa mucha gente que lo admiraba en los ejércitos central, oriental y meridional.
Al mismo tiempo, cimentó su reputación al no doblegarse ante nadie o formar una facción partidaria. Al final, eso hizo que el Emperador lo terminara odiando.
No tenÃa suficiente poder para amenazar al Emperador, pero tenÃa suficiente influencia para hacerlo sentir incómodo.
"Si te casas conmigo, el emperador no estará disgustado con tu presencia como antes."
“...”
"Lo que más odia Su Majestad el Emperador es que su poder sea ignorado. Y las luchas por la sucesión son las que más afectan ese poder. Considere por qué no apoya a su hijo Lawrence unilateralmente, sino que pone a su hermano, el Gran Duque Roygar, también sobre la mesa."
"Ya veo lo que quieres decir. Su Majestad es un hombre suspicaz, y está deliberadamente debilitando a ambos bandos creando una lucha entre facciones. Por lo tanto, incluso si alguien me decapitara, Su Majestad lo considerarÃa como una simple disputa polÃtica y lo tratarÃa como un asunto menor."
Cedric murmuró para sà mismo, sumido en sus pensamientos.
"¿De esta manera es como piensa protegerme la señorita?"
Artizea esperó tranquilamente a que terminara de pensar.
Se le terminó el té, asà que llamó a su criada para que le trajera más agua caliente.
Cedric permaneció en silencio mientras Artizea vertÃa el agua caliente en la tetera y daba vuelta el reloj de arena.
"Si no es para forzarme a ponerme del lado de Lawrence a través de una alianza matrimonial, entonces, ¿Qué ganarÃa la señorita con este matrimonio?”
No le quedaba otra opción que mentir sobre esto, Cedric no tenÃa motivos para confiar en ella todavÃa.
"Lo que quiero es heredar el Marquesado Rosan en su totalidad y ser independiente."
“La señorita heredará el Marquesado Rosan eventualmente.”
“No puedo esperar hasta entonces.”
Lo que Artizea dijo no era del todo mentira.
"Actualmente tengo dieciocho años. Solo puedo heredar el tÃtulo cuando cumpla 20 años. Mi madre, que es mi guardiana, tiene hasta los próximos dos años la autoridad para disponer del patrimonio del Marquesado Rosan como mi guardiana.”
A pesar de que habÃa perdido completamente su influencia polÃtica, el Marquesado Rosan todavÃa contaba con una gran fortuna.
El poder que Lawrence podÃa ejercer sólo por estas razones era enorme.
Y no habÃa mucho que Artizea pudiera hacer mientras estuviera bajo el control de Miraila.
Por ahora, su principal prioridad era distanciarse completamente de ella.
“Pero puedes casarte con el permiso de tu guardián. Y después de casarte, serás reconocida como una adulta."
"SÃ, pero solo porque yo elija a alguien, no significa que mi madre me dejará libre. Incluso cuando me convierta en adulta será lo mismo. Mi madre encontrarÃa la manera de matar a mi futuro esposo antes de dejar que me casara."
Artizea dijo con calma.
"En ese sentido, Su Gracia, el Gran Duque, es el mejor candidato que puedo elegir. Estoy segura que Su Majestad estará complacido con la propuesta de matrimonio de Su Gracia, y mi hermano Lawrence no la rechazará."
"¿Estás pensando en traicionar a tu madre y a tu hermano?"
"Solo soy una herramienta. Si una herramienta cae en las manos de otra persona no podrÃa considerarse traición."
Artizea dijo amargamente.
Eso no querÃa decir, que ella no considerara a los demás como herramientas.
En ese sentido, quizás se parecÃa mucho a Miraila.
"Por favor, permanezca formalmente casado conmigo por solo dos años y protégeme, Su Gracia. Si lo haces, entonces yo convertiré a Su Gracia en Emperador."
Los ojos de Cedric se agrandaron ante sus palabras inesperadas.
"Debes hacerlo. Si quieres que la gente del Imperio Crates viva en paz. Lawrence es cruel y Roygar es codicioso. Si alguno de los dos asciende al trono, el Imperio será un verdadero infierno."
Artizea dijo firmemente.
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