La Villana Vive Dos Veces 23
El Corazón De Santa Olga (4)
Todo el mundo sabÃa que la Gran Duquesa Roygar obedecÃa a su hermana mayor, la Marquesa Camellia, que era mucho mayor, como si fuera su madre.
La Marquesa Camellia también era la más firme partidaria del Gran Ducado Roygar.
Ni Cedric ni Freyl habÃan imaginado que escucharÃan su nombre involucrado en esto.
La mujer bajó la cabeza, estallando en lágrimas.
"Mi padre invirtió casi todo sus bienes en el Corazón de la Santa Olga. Nunca pensó en obtener grandes ganancias económicas. El solo hecho de analizar una joya histórica, representaba una gran experiencia para la carrera de un joyero. Pero al final, sólo quedó un trozo de papel descolorido."
Aunque White tenÃa el contrato firmado y el pagaré, nunca habrÃa llevado este caso a juicio.
¿Qué juez se atreverÃa a dictar un fallo en contra de la Marquesa Camellia para favorecer a un plebeyo?
"Debido a esto, mi padre se fue a la bancarrota. Tuvo que trabajar tanto que colapsó y murió repentinamente. Ellos mataron a mi padre."
Ella se quejó, pero no esperaba que Cedric hiciera algo al respecto.
¿Quién se enfrentarÃa contra un noble de alto estatus por una persona que acababa de conocer?
Mucho menos un noble por el bien de un plebeyo.
Ella le habÃa contado esta historia porque querÃa desahogarse con alguien, se sentÃa triste e impotente.
Cedric entendÃa sus sentimientos.
Por eso esperó sin decir nada hasta que dejó de llorar. Luego, tomó todos los papeles por el valor nominal del pagaré más los intereses y le dio algo de dinero de consolación.
"Ahora no es más que un trozo de papel. No lo quemamos porque mi padre nunca perdió la esperanza."
"Es comprensible que el Señor White no quisiera hacerlo."
Pero Cedric estaba en una posición diferente. Ningún tribunal se atreverÃa a negar o dudar del documento que tenÃa en su posesión.
La mujer firmó el contrato de adquisición con sus ojos llenos de lágrimas. Con esto, se le transfirió la posesión del Corazón de la Santa Olga.
Después de algunas palabras de consuelo, los dos salieron de la casa White.
***
Cedric primero regresó a la Mansión del Gran Ducado Evron en la capital. Esto debido a que era demasiado tarde para volver al campamento militar.
Se quitó el abrigo y se lo dio al sirviente, luego se enterró en el sofá. Le apetecÃa tomarse un trago.
Como si lo hubiera notado, Freyl cogió una botella de brandy y dos vasos del estante. Poco después, sirvió la bebida.
Cedric le aceptó el vaso de brandy a Freyl.
"Es intrigante."
Esas fueron las primera palabras de Freyl.
"¿Intrigante?"
"En un principio habÃa pensado que la Dama Artizea habÃa pedido una joya valiosa como regalo de propuesta de matrimonio. Nunca imaginé que eso estuviera relacionado con el Gran Duque Roygar. Ahora puedo entender por qué dijiste que ella y Miraila son diferentes."
Hace unas horas la habÃa llamado la hija de Miraila, pero ahora parecÃa haber cambiado de opinión.
"No habÃa pensado en ello."
"¿Qué deberÃamos hacer? La Dama Artizea le dio a Su Gracia un pretexto para luchar contra la Marquesa Camellia. Si demandamos por la devolución del diamante, podrÃamos dañar la reputación del Marquesado Camellia."
Cedric miraba a Freyl de forma inexpresiva. Freyl habló emocionado.
"Un comerciante honesto cayó en la bancarrota y murió después de ser estafado en la venta de una joya, dejando a sus hijas solas. Esto serÃa un gran escándalo. Más aún, si se descubrió mientras Su Gracia buscaba un regalo de propuesta."
"No pretendo exponer a la Familia White ante el público sólo para mancillar la reputación de la Marquesa Camellia. ¿Qué sentido tiene librar una disputa que puede afectar a sus hijas?"
No sólo la Marquesa Camellia, sino también Artizea y las hijas de White estarÃan envueltas en un escándalo.
Las hijas de White podrÃan recibir la simpatÃa de los demás. Aún asÃ, ellas saldrÃan perjudicadas. Un escándalo como este no era algo que pudiera ser manejado por la gente común.
Incluso Artizea serÃa duramente criticada, circularÃan comentarios de que la hija de Miraila era codiciosa porque querÃa un diamante muy ostentoso.
"Antes de hacer eso, preferirÃa no conseguir ese diamante."
"Pero, Su Gracia."
"Cualquier otro regalo precioso bastará. Al menos, eso pensaba que dirÃas."
"Ahora es diferente. No sólo se trata de una joya que es una reliquia familiar, sino que además se trata de una reliquia de una familia que se ha extinguido luego de que la Vizcondesa Fischer, la dama de compañÃa de la Emperatriz, se suicidara. Si la Marquesa Camellia no estuviera relacionada con esto, ya habrÃa presumido de ello hasta el punto de que no habrÃa nadie en la alta sociedad que no lo supiera."
Pero el joyero Odorov no sabÃa que la Marquesa Camelia poseÃa la joya.
E incluso si lo hubiera sabido, no se trataba de un hecho público, asà que no se habrÃa arriesgado a hablar de ello.
En otras palabras, la Marquesa estaba escondiendo la joya.
"Si no es un regalo, entonces se trata de un soborno."
Cedric suspiró.
"¿Qué cambiarÃa si es un regalo o un soborno? El TÃo Roygar ama el dinero y no se avergüenza de codiciar la riqueza. No es un secreto que el TÃo Roygar acepta sobornos, y que todos los que lo rodean también lo hacen."
"¿El TÃo Roygar abandonarÃa a la Marquesa Camellia sólo porque aceptó un soborno? No lo creo."
"Entonces, quien la haya sobornado es alguien retorcido."
Freyl habló con convicción.
"..."
Cedric agitó el vaso en su mano y se quedó en silencio por un momento.
Su mente estaba caótica.
Si quisiera recuperar la joya, simplemente podrÃa presentar una demanda.
Después de demandar, se negociarÃa entre bastidores. Probablemente, tras sopesar las pérdidas y ganancias de ambas partes, podrÃan llegar a un acuerdo por el diamante.
¿Pero eso era realmente lo que Artizea querÃa que hiciera?
¿No habÃa mencionado el nombre de la Marquesa Camellia porque no sabÃa quién tenÃa el diamante que querÃa?
No lo creÃa.
「SÃ. Asà te será más fácil entender que clase de persona soy. Si no cambias de opinión después de conseguir el Corazón de la Santa Olga, hazme una propuesta de matrimonio tan magnÃfica que todo el mundo hable de ello.」
Aunque Artizea dijo eso, Cedric pensaba que era todo lo contrario.
Seguramente Artizea lo estaba haciendo para probarlo.
ParecÃa estar tratando de plantearle un problema difÃcil y comprobar cómo lo manejaba.
"Me recuerda a una vieja historia."
"¿Una vieja historia?"
"Una historia sobre una hermosa princesa del Este que exigÃa resolver tres acertijos a quien quisiera casarse con ella."
"Ah, esa. Donde centenares de personas fracasaron."
"Al final, un joven errante utiliza su ingenio para resolver los acertijos y casarse con la princesa, ¿Cierto?"
"SÃ."
Cedric deseaba que este fuera el único acertijo.
'Ahora entiendo las palabras de Artizea. Al menos, pude comprender que es una persona de mente muy compleja. Además, a pesar de estar en el fondo del Marquesado Rosan, es una persona capaz de recopilar información valiosa'.
"Recapitulemos. Lo que pidió la Dama Artizea es el Corazón de la Santa Olga. Oficialmente, el diamante está ahora en manos del Barón Yetz."
"Averigüemos un poco sobre el Barón Yetz."
Dijo Freyl.
Cedric estaba perdido en sus pensamientos, agitando su vaso mientras Freyl hacÃa que el mayordomo le trajera el anuario de la aristocracia.
El verdadero propósito de Artizea no era la joya.
¿Se trataba de un movimiento estratégico para el futuro?
Pero no tenÃa ningún efecto práctico crear un escándalo para poner la reputación de la Marquesa Camellia por el suelo.
Pero crear un escándalo para desprestigiar a la Marquesa Camellia no tenÃa ningún efecto notable a simple vista.
SerÃa lógico si tuviera un rencor personal contra la Marquesa, o si el objetivo consistÃa en crear una lucha de poder en la alta sociedad.
Sin embargo, no bastaba para dañar la influencia del Gran Duque Roygar
Además, todavÃa era demasiado pronto para que Cedric luchara contra el Gran Duque Roygar.
La principal prioridad consistÃa en hacer que participara con autoridad en la arena polÃtica central
Freyl revisó el anuario de la aristocracia y habló.
"Aquà está, Barón Yetz. Asà que el tÃtulo original era Barón Rand. Heredó la familia cuando se casó con la sucesora del Barón, y luego cambió su apellido por el suyo. De hecho, se podrÃa decir que compró el tÃtulo."
"Debes ser un hombre muy rico."
En el Imperio Krates, técnicamente no se podÃa comprar o vender tÃtulos.
Sin embargo, al casarse con el heredero de una familia caÃda, resultaba posible que el cónyuge se quedara con el tÃtulo usando el método de cambiar el apellido.
Y después de unos años, si el cónyuge se divorcia del heredero pagando una gran suma de dinero de compensación, el maestro de la familia cambiará. Era una forma conveniente de comerciar tÃtulos.
"¿Barón Yetz?"
Uno de los caballeros de la guardia, que hasta entonces habÃa permanecido parado delante de los dos hombres sin decir nada, preguntó, con los ojos agrandados.
"¿Por qué? Danny. ¿Sabes algo?"
"El Barón Yetz, quien se casó con la hija del Barón Rand, es el dueño de una casino. Tiene un gran casino en la Calle Pontin, su sede central, y alrededor de otros cuatro casinos bastante grandes sólo en la capital."
"Es increÃble que un noble esté directamente involucrado en el negocio de los casinos, también."
Freyl ladeó la cabeza y miró fijamente al caballero.
"Danny, ¿Cómo sabes tanto sobre esto? No has estado apostando, ¿Verdad?"
"¡De ninguna manera!"
Danny sacudió la cabeza rápidamente.
"Nunca. Mi hermano menor es un poco imbécil, asà que ha estado endeudado con el Casino de Yetz. Lo descubrà después de ayudarlo a pagar un par de veces. Si se tratara de un casino ilegal, hubiera intentado destruirlo."
"O lo intentaste, pero quién estaba detrás era más fuerte de lo que pensabas."
Freyl dijo con frialdad, mientras miraba a Danny con suspicacia.
"No utilizaste el nombre del Gran Duque Evron en el proceso, ¿Verdad?"
"¿Cómo puedes pensar eso de mÃ?"
Danny tenÃa una expresión de sentirse agraviado, pero debe haber utilizado el nombre del Gran Duque hasta cierto punto.
Cedric sacudió la cabeza.
"Está bien. Lo importante es que el Barón Yetz es el dueño del casino, creo que acabo de entender dónde podrÃa estar el problema. Probablemente sea una de las constantes fuentes de ingresos del TÃo Roygar."
"¿Qué vas a hacer?"
"¿Qué crees que haré?"
Freyl dijo después de un momento de reflexión.
"Un buen ciudadano ha sido estafado por el dueño de un casino y murió. Si Su Gracia no lo supiera, no podrÃa haber hecho nada, pero ahora que lo sabe, usted no es del tipo de hombre que dejarÃa pasar desapercibido un incidente como este."
"Tienes razón, eso no puede quedarse asÃ."
Cedric se puso de pie.
TodavÃa no sabÃa claramente qué querÃa Artizea. Asà que pensaba actuar a su manera, en lugar de intentar darle una respuesta ejemplar.
TenÃa curiosidad por saber el resultado final de este asunto.
Parado junto a Cedric, Freyl preguntó.
"¿Quieres ir ahora?"
"Si vamos al casino, ¿No es este el mejor momento?"
"Eso es cierto."
Freyr sonrió ligeramente.
"Prepararé a los Caballeros."
Luego se adelantó.
Cedric se bebió el vaso de brandy lentamente, antes de salir. No podÃa dejar de pensar en Artizea.
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