EMDIET 0465







EMPERADOR DIVINO ETERNO 465

El pasado y el presente del mundo




—¿Tú entrenaste la Escritura Imperial de Emperador Ming?


Kong Lanyou observó a Zhang Ruochen con su par de ojos hermosos, revelando una mirada de gran expectativa.

Una tormenta de emociones se desató en su interior. Sin embargo, él se mostró de lo más tranquilo, diciendo:


—Predecesora, usted de verdad es una maestra. No le puedo ocultar nada. Ya debió de haber reconocido los ejercicios que practico.

—Por lo que yo sé, solo dos personas en el Campo Kunlun han entrenado la Escritura Imperial del Emperador Ming. Uno fue Emperador Ming, uno de los Nueve Emperadores de hace 800 años. El otro fue el hijo de Emperador Ming.


Ella hizo una pausa y observó minuciosamente sus sutiles movimientos:


—Uno de ellos lleva años desaparecido y no se sabe si está vivo o muerto. El otro lleva muerto 800 años. Zhang Ruochen, no me vayas a decir que aprendiste la Escritura Imperial de Emperador Ming al despertar la Espada Antigua Abyss.


Zhang Ruochen dijo con firmeza:


—Es la verdad.


Dado que ya había tomado una decisión, Zhang Ruochen seguiría ocultando la verdad. Todavía necesitaba tiempo para comprobar varias cosas. No quería que nadie supiera su verdadera identidad antes de hallar las respuestas.

Mientras él no lo admitiera, Kong Lanyou no podría hacer nada, por más sospechas que tuviera.

En realidad, Kong Lanyou bien podría haberle arrancado los recuerdos a la fuerza usando la Técnica de Búsqueda del Alma para descubrir la verdad.

Sin embargo, tenía miedo de que el hombre que tenía al frente de verdad guardara una relación fuera de lo común con aquel hombre de hace 800 años. Si usaba la Técnica de Búsqueda del Alma, su Alma Marcial sufriría daños irreparables.

¿Qué debía hacer?

Mientras ella se quedaba pensando, Zhang Ruochen comenzó a entrenar.

Cerró los ojos y puso todo su empeño en ejecutar la Escritura Imperial del Emperador Ming. Su cuerpo se fue tensando, cerrando por completo sus cien mil poros. Su cuerpo se convirtió en un espacio sin ningún tipo de fuga.

La Hierba Cielo Azul hizo efecto en un santiamén. Todos sus vasos sanguíneos y meridianos se vieron afectados por su potencia, la cual se concentró en su entrecejo.

La mente de Zhang Ruochen se aclaró por completo, como si se hubiera abierto la puerta de la sabiduría. Podía comprender la técnica de la espada más de diez veces más rápido que antes.

El Corazón de la Espada estaba en su pozo de Qi. El nivel de la técnica de espada de Zhang Ruochen aumentó considerablemente a medida que practicaba los movimientos a mil por hora.

'Con la ayuda de la Hierba Cielo Azul, de todas maneras voy a elevar el nivel de mi técnica de espada. Quién sabe y esta misma noche soy capaz de aguantarle diez movimientos a Kong Lanyou'

Llevó su Poder Espiritual al límite e hizo todo el esfuerzo posible por comprender la técnica de la espada. Tenía que aprovechar esta oportunidad al máximo para no desperdiciar el poder de la Hierba Cielo Azul.

«Mi técnica de espada nace del corazón, mi mente está clara. Ir con el viento y moverse con las nubes. El sol y la luna han salido juntos y el universo se ha inundado con la técnica de la espada. Los dos principios opuestos de la naturaleza están contenidos en el Tai Chi y todas las habilidades provienen de una sola técnica de espada'

En el pozo de Qi de Zhang Ruochen, un hombrecito blanco sostenía una espada de luz y se apoyaba en el Qi Genuino para practicar la espada, dejando imágenes ilusorias de la técnica en su mente.

En un instante, llegó a comprender a la perfección problemas trancas que antes no había podido resolver.

El método de la técnica de la espada brotó de su mente y se elevó como si estuviera saliendo disparado de su cabeza.

De pronto, abrió grandes los ojos y lanzó una mirada penetrante. Atacó rápidamente en dirección opuesta a Kong Lanyou, con las manos imitando una Espada de Dedos.




¡SWISH!




Kong Lanyou reaccionó a la volada. Ni bien él atacó, ella tomó el control del asunto dándole un golpe en las muñecas con la xiao.

Zhang Ruochen hizo girar las muñecas y cambió de movimientos al toque. Se puso de pie y estiró los brazos directo hacia el pecho de ella, cargando un aire de espada invencible.




¡Bang! ¡Bang!



Desplegaron sus movimientos a mil por hora y se agarraron a pelear con todo. Cada vez que lanzaban un ataque, era como si dos espadas chocaran entre sí.

Zhang Ruochen la atacaba desde distintos ángulos. Por momentos se paraba y por momentos se sentaba. A veces incluso se movía a gran velocidad alrededor del Pabellón de Bambú.

Kong Lanyou se quedó sentada inmóvil como una estatua, a excepción de sus manos que no paraban de moverse.

Después de unos tres suspiros, Zhang Ruochen salió despedido del Pabellón de Bambú tras ser golpeado por la xiao otra vez.

Zhang Ruochen plantó bien las piernas para no perder su centro de gravedad. Luego, se sostuvo firme sobre sus pies para no pasar vergüenza. Se apoyó una mano en el pecho como si su cuerpo hubiera sido atravesado por la xiao. Sentía dolor y un cansancio total por todo el cuerpo.

Sin embargo, no estaba herido. Se asumía que Kong Lanyou había medido su fuerza en secreto.


—Has aguantado 13 movimientos. De verdad que eres un genio.


Zhang Ruochen aguantó el dolor, diciendo:


—Fue por su Hierba Cielo Azul. Sin ella, no habría avanzado tan rápido.

—No seas tan modesto. Eso depende de la habilidad del guerrero, no solo de la Hierba. Aunque ayuda, es solo una taza de té.


Kong Lanyou se puso de pie y cruzó las manos detrás de la espalda. Desplegó un aura abrumadora, diciendo con orgullo:


—Zhang Ruochen, ¿te interesa dejar la Escuela del Mercado Marcial y convertirte en mi aprendiz? Puedo darte el mejor entorno de cultivo, la mejor guía y la mejor medicina milagrosa. Yo no acepto a cualquiera como aprendiz así de fácil.


'Tal como lo sospechaba, de verdad quiere armar el rumbo de mi cultivo. Menos mal que no sabe quién soy en realidad. De otra manera, de todas maneras me llevaría con ella sin pensarlo dos veces'

El lugar en donde estabas parado definía tu forma de pensar.

Kong Lanyou pensaba que ser aceptado como su aprendiz era un tremendo regalo para Zhang Ruochen.


—Le agradezco enormemente su amabilidad. Ya decidí que voy a entrenar en la Academia Santa. Además, ya le prometí al director Xuanji que lo tomaría como mi maestro.


Kong Lanyou asintió con la cabeza como si ya lo supiera.


—Anciano Xuanji es uno de los tres mejores Santos de la Espada en la Región Oriental. Es sumamente poderoso. Está bien que seas su aprendiz. Ya que tomaste tu decisión, yo debería marcharme y regresar a la Región Central.

—¿Ya se va?


Kong Lanyou soltó un suspiro:


—Vine a la Región Oriental solo para encontrarte. Ya que no eres la persona que estoy buscando, no tengo motivos para quedarme aquí. ¡800 años! Sus huesos probablemente ya se hicieron cenizas. Pero no puedo dejar ir mi obsesión. No puedo. Tú no eres él y no puedes ser él.


Su voz sonaba recontra triste. No parecía para nada una Santa con un poder infinito, sino una mujer delicada y apasionada.

Zhang Ruochen también se sintió bajoneado. No estaba seguro de si se sentía triste por la partida de Kong Lanyou o por el paso del tiempo.

Después de 800 años, Zhang Ruochen ya no era la persona que solía ser. De igual manera, Kong Lanyou también había cambiado.

¡Todo había cambiado!

El tiempo pasa volando. Todo para parando en constante cambio.

Mirando hacia el pasado, todas las cosas se vuelven cenizas. Solo las colinas verdes se mantienen intactas.


—Aguantaste 10 movimientos, así que ya debes de estar en la Etapa Intermedia del Corazón Integrado en la Espada. Como lo acordamos, la mansión de Medio Santo ahora es de tu propiedad privada.


Cuando Kong Lanyou se puso de pie, dejó ver su silueta esbelta y hermosa. Salió caminando del Pabellón de Bambú y ya estaba lista para marcharse.

Zhang Ruochen se le quedó mirando a la espalda. Finalmente, no pudo contenerse y preguntó:


—La escuché mencionar muchas veces al hijo del Emperador Ming de hace 800 años. ¿Acaso se conocían?


Kong Lanyou se estremeció y se detuvo, diciendo con total calma:


—Hacíamos mucho más que solo conocernos. Él es irremplazable en mi corazón para siempre. Pero yo no figuraba en su mente. Él estaba enamorado de otra mujer. A mí solo me quedaba mirarlos a escondidas desde lejos. Los miraba practicar con la espada, jugar y abrazarse bajo la luz de la luna. Y justamente por mirarlo a escondidas desde la distancia, vi cómo esa mujer lo mataba de un solo tajo. Salí corriendo desesperada para detenerla. Pero ya era demasiado tarde. Me quedé con los brazos cruzados viendo cómo él yacía tirado sobre su propia sangre. A pesar de que ya han pasado 800 años, todavía puedo recordar esa escena tal cual. Cada vez que se me cruza por la mente, me invade una tristeza tremenda. De un momento a otro, nos separamos para siempre. Desde ese entonces, mi viejo amigo se convirtió en un fantasma.


Por alguna razón, Kong Lanyou le contó el secreto más profundo de su corazón a un jovencito al que apenas había visto un par de veces.

Tal vez se sentía sumamente sola. Durante 800 años, no había tenido con quién desahogarse. Hasta que se topó con Zhang Ruochen, soltó sin pensarlo dos veces los pensamientos que habían estado enterrados en su corazón por 800 años.

Un largo suspiro resonó en el ambiente.

Al escuchar esto, a Zhang Ruochen se le humedecieron los ojos con las lágrimas. Ya no quería seguir ocultando la verdad. Quería contarle su verdadera identidad. Quería decirle que su viejo amigo no estaba muerto.

Sin embargo, cuando Zhang Ruochen clavó la mirada para buscarla, ella ya había desaparecido. No tenía la menor idea de en qué momento se había marchado de la mansión de Medio Santo.

Zhang Ruochen salió corriendo y gritó con todas las fuerzas de su Qi Genuino:


—¡Lanyou, Lanyou...!


Sin embargo, ella ya había abandonado la Ciudad Santa de la Región Oriental. Se encontraba a 10,000 kilómetros de distancia y no había forma de que escuchara sus gritos.

'De un momento a otro, nos separamos para siempre. Desde ese entonces, mi viejo amigo se convirtió en un fantasma'

Zhang Ruochen repitió sus palabras y cerró los ojos. Era como si pudiera sentir en carne propia todos esos años de angustia que ella había cargado.

Zhang Ruochen siempre había tratado a Kong Lanyou como a una hermana menor. Jamás se imaginó que ella sentía algo más por él.

Si Zhang Ruochen hubiera sabido esto desde antes, no se le habría escondido. No debió dejarla sumida en la culpa, la tristeza y el odio. Ella merecía ser más feliz.

'En el futuro habrá oportunidades para volver a encontrarnos. Por ahora, me toca entrenar más duro. Cuando mi cultivo sea más fuerte, podré hacer muchas más cosas'

Dejó de lado los pensamientos confusos que le daban vueltas en la cabeza y se puso a pensar en cómo podía elevar su cultivo a la volada.

Su enemiga era la mismísima Emperatriz Chi Yao. Si no lograba ser lo suficientemente fuerte, jamás podría cobrarse su venganza.

Después de tomar el té de Hierba Cielo Azul, había mejorado tanto en su técnica de espada como en su cultivo marcial. Ya estaba rozando sutilmente las puertas del Estado Final del Reino Cielo.

Si lograba dar el salto al Estado Final del Reino Cielo, su fuerza subiría a un nivel mucho más alto. En ese caso, no le costaría nada de trabajo meterse entre los 30 mejores de la Junta del Cielo.

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