Iba a ser una larga historia. Insistió en que entraran en la casa, no aquà fuera en el frÃo y la oscuridad. Joe gruñó, encendió la lámpara de aceite de la mesa con una cerilla y se sentó en una vieja silla de madera.
«Siéntate tú también....»
Su mirada ascendente se detuvo cuando sus ojos se posaron en el estómago de Grace.
«Dios mÃo, ¿Qué te pasa? ¿Es hija de Jimmy? ¿Cuándo te casaste con él sin decÃrmelo? Esto es bastante inquietante. ¿Estás aquà sola? ¿Una mujer embarazada vagando sola en esta frÃa noche? Oh, no, ven para llevarte a casa ahora. ¿Has cenado?»
Joe se levantó, tratando de encontrar sentido a la situación por sà mismo, agarró la mano de Grace.
«Podemos hablar de esto más tarde»
Empujó a su hermano hacia el asiento y se sentó frente a él.
«Hay algo más que quiero preguntarte»
Conociendo bien la terquedad de su hermana, Joe se dio por vencido y asintió. Grace tomó aire, con el rostro decidido, lo soltó como un suspiro.
«¿Soy hija biológica de mi padre?»
Estás haciendo la pregunta que ya sabes, pensó Joe, abriendo la boca fuertemente cerrada.
Pero la respuesta no le resultó fácil. La habÃa ensayado en su cabeza innumerables veces anticipándose a este dÃa, pero ahora que estaba sobre él, las palabras no salÃan de su lengua.
«Por favor, sé sincero conmigo»
Joe finalmente sacudió la cabeza con dificultad, inmediatamente el rostro de su hermano se contorsionó como si estuviera conteniendo las lágrimas.
«.....Tu padre biológico es otro»
Asà que Winston tenÃa razón después de todo. Grace asintió débilmente, tragándose las lágrimas que amenazaban con caer.
«No sé quién es. Lo siento»
Ya lo sabÃa. Era lo último que querÃa decir.
«Entonces, ¿sabes cómo... me consiguieron?»
pregunté, todavÃa incapaz de creer la afirmación de Winston de que yo era el producto de una asquerosa industria de la belleza, la expresión de dolor en el rostro de mi hermano se hizo más profunda.
«Ya es bastante difÃcil para mà hablar de esto cuando estoy borracho, pero tú en tu sano juicio....»
Enterró la cara entre las manos, suspiró pesadamente y se levantó.
«No puedo decir esto en voz alta, escucha a tu madre»
Cuando llegó a casa, tenÃa en la mano un diario hecho jirones y un sobre con una carta descolorida. Le dio el diario a Grace y volvió a salir.
Con el sonido de cerillas encendidas y maldiciones procedentes del otro lado de la puerta, Grace abrió el diario como si estuviera desenterrando la tumba de su madre, muerta hacÃa mucho tiempo, abriendo la tapa de su ataúd.
El comienzo era ordinario. No habÃa nada más que el aburrido relato de su padre, o ahora su padrastro, Jonathan «Johnny» Lee, y su vida de recién casada.
Pero luego empezó a escribir más y más sobre las injusticias del mundo y sus crÃticas a la monarquÃa, seguidas de una serie de objetivos y compromisos con causas.
Grace hojeó rápidamente las páginas, no muy diferente de mi propio diario, de repente se detuvo.
『Al principio pensé que se trataba de una simple misión de infiltración, pero Johnny seguÃa pidiendo más. No sé qué hacer ahora que el Jefe dice que tenemos que dar ejemplo. Dios, ¿de verdad es éste el camino correcto?』
『TodavÃa me pone enferma tener que atender a los asquerosos monárquicos y actuar como su gobierno, pero merece la pena saber que mi sacrificio acabará provocando su caÃda』
『Me pregunto qué pensará Johnny de que yo viva con otro hombre』
El credo del Ejército Revolucionario, que Grace habÃa recitado a menudo, llenaba ahora la página.
『Tengo un segundo hijo no planeado, pero un hijo siempre es una bendición. ¿Me relevarán de mis obligaciones durante un tiempo?』
『Dios mÃo, ¿por qué me has traÃdo esta prueba?
Efectivamente, los ojos de la niña, azul oscuro al nacer, se habÃan vuelto turquesa.
Lloré todo el dÃa cuando Johnny me llamó tonta por no darme cuenta de que estaba esperando un hijo para un duque. ¿Qué bien puede salir de este terrible error?
La mitad de esa niña es monárquica. Era un ángel y ahora parece un monstruo asqueroso』
『Intenté entregarla a un orfanato, pero todos se opusieron. Incluso Johnny, que al principio estaba a favor, cambió de opinión cuando salió con James Blanchard.
Es un feo monárquico, ¿por qué insisten en quedárselo?』
『Intenté dejarlo en un orfanato, pero me pillaron.
Me regañaron todos en la mesa redonda durante más de tres horas. Me dijeron que si intentaba huir una vez más o incumplÃa las normas, entregarÃan a mi hija a otra pareja. Por favor, no hagan eso』
Grace no pudo soportar el torrente que siguió, se apresuró a pasarlo.
『Entonces, ¿Cuándo vas a derrocar la monarquÃa?
Blanchard parece creerse un rey. ¿O se cree un dios?』
『Grace empezó a ir a la escuela. No es realmente una escuela, es más como una iglesia de cultistas, en el sótano de los Blanchard.
Sólo anoche Johnny me dijo por qué. Por qué los jefes querÃan que se quedara con Grace.
Después de oÃr eso, sentà lástima por ella, asà que esta mañana yo misma le trencé el pelo. Entonces Grace contó emocionada a sus amigas en la puerta que yo le habÃa trenzado el pelo y le habÃa dicho que hoy estaba guapa.
La gente que sabÃa quién era su padre me fulminó con la mirada. Fue una estupidez.
Por cierto, la idea de dejar que los perros coman perros y los cerdos coman cerdos es repugnante cuanto más lo pienso. Cuanto más lo pienso, más repugnante me parece que sea una operación en la que los monárquicos no tienen ningún sentido de la decencia y matan a su propia gente.
Creo que obtienen un placer pervertido de ello.
Y pensar que planean usar a la niña para influenciar a los Monárquicos algún dÃa. No puedo creerlo. Una hija bastarda de la realeza con un enemigo, para ser usada para desacreditar su honor y sembrar la división dentro de la familia real.
Creo que esto fue idea de Blanchard.
Simpatizo con la idea de que la paternidad de la niña pudiera ser utilizada como moneda de cambio a la hora de negociar con las facciones monárquicas.
Pero no entiendo el aspecto propagandÃstico.
La hija de un partisano monárquico y una mujer de sangre real se unen a la revolución. Incluso la realeza se desilusiona con el régimen corrupto y se une a la revolución.
Este tipo de propaganda dañará la reputación de los monárquicos.
'Pero, ¿no tendrÃa que hablarle de mi padre en algún momento?', le pregunté, la respuesta de Johnny fue desalentadora.
Asà que tengo que mostrarle sólo el lado luminoso y esperanzador del Ejército Revolucionario. Para que no nos traicione si se entera de mi secreto.
Me pregunto si eso es posible.
Johnny dijo que podÃamos mantenerlo en secreto y enseñárselo, pero eso me sonó a 'lavado de cerebro'
Lo siento por el chico que pensó que ir a la escuela le ayudarÃa a hacer más amigos. Los dirigentes no querÃan que se descontrolara. No querÃan que fuera a una escuela de verdad porque no querÃan que recibiera información inapropiada de gente de fuera antes de que estuviera 'completo'
Menuda niñata. Es ridÃculo que la traten como un arma secreta.
Al final, ellos eran los monstruos, no la niña』
『Nunca quiero que mis hijos sepan lo que hago. Me preocupa especialmente que Grace se entere cuando sea demasiado pequeña y piense que es algo que harÃa una compañera de equipo.
Ojalá fuera un niño. O al menos uno feo』
『¿Cuánto tiempo vamos a tener a una niña de 11 años encerrada en el pueblo?
Insistà en llevar a Joe conmigo en esta misión, asà que traje a Grace. Ella necesita conocer el mundo exterior. De qué sirve una idiota que ni siquiera sabe montar en tren, dijo, esta vez me convenció.
Por cierto, me incomoda que esté tan emocionada por viajar por primera vez sin saber nada.
De hecho, yo me siento igual. Ojalá desapareciera. Ojalá se la hubiera llevado alguna familia de buen corazón de vacaciones en Abington Beach.
De alguna manera, cada vez me pone más nerviosa que vaya a correr la misma suerte que yo』
『Fue un error llevarle a Abington Beach. Nunca pensé que acabarÃa asÃ....
Grace ha cambiado. A ciegas. Se me aprieta el pecho al darme cuenta de que su mirada es la que yo tenÃa cuando entré por primera vez en este lugar, siguiendo a un monstruo llamado Jonathan Riddle』
『Quizás ahora soy un monstruo más. No puedo creer que me vea tan fea en el espejo con todo ese maquillaje puesto.
Blanchard debe haberle dicho a su hija lo que hago después de todo. Hoy me ha estado mirando con ojos extraños y me siento sucia.
Tengo miedo de que mis hijos se enteren, ¿y qué pensarán de mÃ?』
『Grace sólo tiene 14 años, el diablo se la llevó de misión y la obligó a matar a tiros a un hombre. Mientras ella estaba fuera, Johnny se reÃa borracho de que un cerdito hubiera matado a otro cerdito.
Asqueroso』
『Grace, por favor. Nunca serás un buena persona』
『Lo creas o no. Johnny le regaló a Grace pintalabios por su cumpleaños. Matará a una prostituta o a un bar con ese lápiz labial rojo』
『¡Por fin ha muerto el diablo! ¡Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!』
Thud.
No podÃa mirarlo más, asà que lo tapé.
«SÃ, eso es lo que pensé la primera vez que vi ese diario»
Grace levantó la cabeza con dificultad. De pie en el umbral de la puerta, bajo el viento frÃo, Joe arrojó bruscamente la colilla al suelo y la pisoteó con el pie.
Con la mirada perdida en el espacio, Grace se puso en pie de un salto. No sabÃa por qué se habÃa levantado tan de repente. Me froté la piel de gallina en los antebrazos y, de repente, estaba apretando la boca sobre la loza, cubriéndose la cara distorsionada con las manos y paseándose por delante de la mesa como si estuviera a punto de perder los nervios.
Era como si tantas emociones se agolparan a la vez y se anularan mutuamente. La razón volvió antes que la emoción paralizante.
Grace cogió el diario y se lo tendió a su hermano. Sus manos temblaban desnudas.
«¿Cuándo te enteraste de esto?»
«¿Sobre qué?»
Él le devolvió la sonrisa, amargamente.
«Que no era hija de tu padre cuando yo tenÃa 5 años. TodavÃa lo recuerdo, eras un año mayor que yo, te pregunté qué color de lápiz debÃa usar para pintarte los ojos, y la casa se vino abajo»
Joe suspiró pesadamente y entró, cerrando la puerta tras de sÃ.
«Los adultos dijeron que te harÃa daño si lo sabÃas, asà que tuve que mantenerlo en secreto, pero....»
Joe resopló divertido.
«No tenÃa ni idea de que hubiera tal motivo oculto»
«¿Y cuándo lo supiste?»
«Tu papel, el papel de mi madre.... Cuando estaba ordenando las pertenencias de mi madre y encontré el diario»
Se acercó un paso, se frotó bruscamente la mejilla con una mano y miró fijamente a Grace. Como si estuviera a punto de decir algo difÃcil.
«Grace, siento decÃrtelo ahora, pero tu madre no murió durante la operación»
Grace volvió a quedar aturdida por la interminable revelación.
«Su dependencia del alcohol era cada vez peor, asà que la envié al hospital»
«¿Qué? ¿Por qué no me lo dijiste?»
«Pensé que te decepcionarÃa demasiado. Siempre consideraste a tu madre una heroÃna y sólo querÃas verla bien, ella me dijo que no te lo dijera porque le daba vergüenza verte»
«No importa cómo....»
preguntó Grace, luchando contra las lágrimas.
«Ha, ¿y cómo murió?»
Joe se quedó con la boca abierta. Las comisuras de sus labios se hundieron y sus ojos se humedecieron lentamente.
«...¿Por su propia voluntad?»
Cuando asintió débilmente, Grace enterró la cara entre sus manos temblorosas.
La maternidad habÃa sido su meta toda la vida; las palabras del gran héroe habÃan sido ley y escritura para Grace.
Qué miserable final para una miserable vida de explotación.
TenÃa la garganta tan llena que ni siquiera podÃa llorar.
«Esto me ha hecho decidirme»
Joe recogió el diario de la mano de Grace y le quitó el polvo.
«Debo irme, antes de que la presión a la que estaba sometida mi madre llegue a mà y a Martha»
«Eso es lo que estaba diciendo. También estaba diciendo que te enamoraste y traicionaste a tu causa y a tus camaradas....»
Se decepcionó, malinterpretando que su hermano habÃa sucumbido a la fea realidad. Grace no pudo decir más.
«SÃ, por eso no pude llevarte, ¿todavÃa lo recuerdas?»
«...SÃ.»
Grace recordaba vÃvidamente lo emocionada que se habÃa puesto, culpándole cuando le dijo que se iba con su amante, Martha.
Un millón de otras emociones la recorrieron al darse cuenta de lo estúpida que habÃa sido. Ahora le temblaba todo el cuerpo, no sólo las extremidades.
«Pensé en decirte la verdad, pero luego me di cuenta de que sólo podÃa esperar hasta que tuvieras alguna duda en tu propia mente»
«Después de todo, mi prometido era Jimmy»
Joe asintió.
«Supuse que si lo sabÃas, se lo contarÃas todo a Jimmy, entonces a los dos la banda de Blanchard nos arrebatarÃa la herencia que tanto nos habÃa costado ganar y nos mantendrÃan cautivos el resto de nuestras vidas o, si tenÃamos mala suerte, nos eliminarÃan»
Grace levantó la cabeza y miró a Joe interrogante.
«Y tú, pensé que le darÃas tu herencia a Jimmy para pagar su ejército»
«¿Mi herencia?»
Joe hurgó en el bolsillo interior de su desgastado abrigo y le entregó algo. Era el sobre con la carta que habÃa traÃdo antes con el diario.
«Padre, no. Jonathan Riddle, después de la muerte de ese demonio, mi madre encontró la fortuna que escondió y se la llevó, para dárnosla a nosotros»
Grace rasgó la carta con impaciencia. La mano que desdobló la carta doblada comenzó a temblar más a cada segundo que pasaba.
«Grace....»
Mientras veÃa a su hermana entrecerrar los ojos y morderse el labio, Joe se acercó y le puso una mano en el hombro. El toque tranquilizador estaba teñido de tristeza y pesar.
«Estoy bien»
dijo, con la voz temblorosa y nada más increÃble.
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«No puedes estar bien. Sentà como si el mundo se desmoronara bajo mis pies en ese momento, tú estás peor, vas a....»
La mirada de Joe se posó en el estómago de Grace. Dejó escapar un largo suspiro y murmuró algo sobre cómo desearÃa habérselo dicho entonces.
«Grace»
Le preguntó mientras seguÃa leyendo la carta.
«Vas a dejar a Jimmy, ¿verdad?»
Cuando ella asintió, él respiró aliviado.
No se atrevÃa a decirle que en realidad no se iba, que ya la habÃa abandonado. Pero no podÃa ocultarlo para siempre.
«¿Qué vas a hacer con el niño?»
«Este niño, no es de Jimmy»
Grace dijo la verdad mientras doblaba apresuradamente la carta que habÃa leÃdo hasta el final y la volvÃa a meter en el sobre. Metió el sobre en el bolsillo de su abrigo y levantó la vista para encontrarse a Joe mirándola con ojos confusos.
«Bueno, ¿Quién es ....?»
Joe preguntó con voz temblorosa si tenÃa un mal presentimiento. Tal vez su corazonada era acertada. Grace no se molestó en ocultarlo, simplemente contó lo que habÃa sucedido.
Empezando por su infiltración en la mansión de un oficial militar y su interés en él como miembro del sexo opuesto, Jimmy y sus oficiales ordenando un concurso de belleza, la traición de Fred y los acontecimientos de hoy.
Ella no dijo lo que pasó mientras estuvo encerrada en la mansión, él no conocÃa su historia con el oficial.
Pero eso deberÃa haber sido suficiente respuesta. La cara de Joe se contorsionó, sus nudillos palidecieron, sus puños se cerraron y se abrieron.
Thud.
La mesa sobre la que golpeó con el puño tembló violentamente, la luz de la lámpara parpadeó salvajemente.
«¡Hijo de puta, puedes irte al infierno!»
El hombre al que Joe maldijo era Jimmy, el hombre al que una vez quiso como a un hermano.
«¿Sabes lo que me prometió el cabrón?»
Finalmente confesó. Le habÃa sacado una promesa a Jimmy antes de dejar el Ejército Revolucionario: nunca usarÃa a Grace para los feos planes de los mayores, nunca la usarÃa contra las reinas de la belleza.
Cuando saqué el tema de las reinas de la belleza, Jimmy pareció un poco disgustado por su absurda preocupación.
«¿Por qué iba a hacerle algo asà a la mujer que amo, a la mujer que será la madre de mis hijos? No te preocupes, odio eso más que nadie»
Y asà de fácil, le hizo prometer que mantendrÃa a Grace. Fácil. Demasiado fácil.
«Me dejó aquÃ, confiándome eso....»
Joe se apretó la cara y repitió dolorosamente. Lo mataré, a ese bastardo, lo haré pedazos.
Pero Grace, que ya no esperaba nada de Jimmy, no estaba ni triste ni sorprendida.
«Lo siento, lo siento, fui tan estúpido, lo siento tanto»
«No es culpa tuya, no tienes que lamentarlo»
Grace le consoló y le abrochó el cuello.
«Ojalá pudiera quedarme más tiempo, pero debo irme. Siento no poder ver a mis sobrinas y a Martha, pero espero que sean felices. Gracias por todo»
Con lo que sonó como un último adiós, Joe se quedó pensativo y alcanzó a su hermana cuando empezaba a salir del almacén.
«¿Adónde vas? Ya casi es Navidad, Martha se pondrá muy contenta de saber que estás aquÃ, no te vayas a ninguna parte, ven a pasarla con nosotros, ¿vale? Nos iremos al Nuevo Mundo cuando amaine la vigilancia, entonces podrás venir con nosotros, asà que no te vayas, por favor»
Sus ojos color avellana se crisparon nerviosos. SabÃa lo que Joe está imaginando: que Grace va a morir.
Ver esa desesperación en su rostro hizo que me doliera el corazón, pero también me hizo sentir calor por dentro, porque sabÃa que al menos tenÃa una familia que se preocupaba por mi bienestar.
'SÃ, quiero ir contigo, pero todavÃa no'
Grace apartó la mano de su hermano, intentando tranquilizarse.
«Joe, me atraparán de nuevo si me quedo aquÃ, no me estoy muriendo. Aún tengo trabajo que hacer»
Se apartó del rostro manchado de lágrimas de su hermano y salió a la oscuridad.
«Capitán Leon Winston, de Inteligencia del Mando Occidental, vendrá a por ti dentro de un mes como muy tarde»
El infame nombre hizo reflexionar a Joe.
«Dile que te he estado buscando, no te molestes en mentirle, lo sabrá todo de todos modos»
Él lo sabe mejor que yo.
«Te veré al otro lado del océano cuando todo haya terminado»
Grace sonrió débilmente y se despidió.
Asure: Disfruten chiques, feliz domingo .... Pagina 510 de 555 (Falta poco y terminamos el volumen 3) .... estimo 2 capÃtulos mas y terminamos volumen 3 ,o sea cerramos septiembre con el volumen 3 sino pasa nada
Ey, estoy de vuelta ----> Si te gusta mi trabajo, puedes apoyarme comprándome un café o una donación. Ya tu sabes, no te exijo, es de tu bobo aportar o no, no te exijo :p
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