Seré la madre del guerrero 80
Traducción Coreano al Español: Asure
Mary, que se detuvo mientras agitaba un pañuelo, botó un poco de lágrimas
Yelena, que agarró las mano y tiró del cuello de Kaywhin, le besó en la mejilla izquierda, retrocedió rápidamente.
"...... Hasta luego"
Fue porque estaba sorprendido.
Dejando al rÃgido Kaywhin, Yelena entró en el cÃrculo mágico.
Entonces miró a Sydrion.
Una mirada muy intensa, presumiblemente de Edward, sintió en la nuca, pero fue ignorada.
"Entonces vamos"
Poco después, Sydrion activó la magia de movimiento.
La deslumbrante luz del cÃrculo mágico cubrió el recordado rostro de Yelena.
"¡Yelena!"
"Hermana"
Tan pronto como llegó a la capital, Yelena abrazó a su hermana Liliana.
"¿Cómo estás? ¿Está bien tu cuerpo?"
"SÃ, cómo estás. Mi cuerpo también está bien"
"Mi señorita, ha pasado mucho tiempo"
El dÃa se estaba poniendo cálido.
"Bienvenida, señorita"
Mientras Yelena era saludada con abundancia, el mayordomo del Conde guió a Sydrion y a sus caballeros a sus respectivas habitaciones.
Yelena fue entonces testigo de una escena sorprendente.
"Asà es......"
"Lo he visto, ¿lo has visto?"
"¿Quién es?"
"A primera vista, parecÃa que era un mago"
"Guapo...... Es como un prÃncipe"
"Me pareció bien ese caballero"
"¿Quién? ¿El pelirrojo?"
"¡Kyak, a mà también me gusta ese caballero!"
"Sinceramente, ¿no están bien los otros caballeros? Son altos y parecen estar en buena forma......"
"Asà es"
Entre las criadas, Sydrion y los tres caballeros eran bastante populares.
"¿......?"
Aun asÃ, Sydrion no se esperaba para nada la popularidad de los otros tres.
Dijo Liliana, mientras Yelena se asombraba de la inesperada situación.
"Yelena, vamos a ver a mi padre"
Pronto Yelena asintió.
"...... Huh"
El padre de Yelena, el conde Sorte, estaba en un cuarto de servicio con una estufa al fuego.
"...... ¿Qué estufa es?"
Dijo que no era el momento de encender la estufa de dÃa.
El Conde, sentado en el largo sofá, encontró a Yelena y le hizo señas como para que se sentara a su lado.
"Estás aquÃ, Yelena"
"....."
"La estufa...... Acabo de recordar que venÃas"
El conde, que dirigió su mirada al fuego de la estufa, sonrió.
"Te gustaban las estufas desde la infancia"
"...... Sólo me gustaba lo caliente. Cuando hacÃa frÃo"
"Es eso"
El Conde, que apartó la mirada de la estufa, miró a Yelena.
'¿Sus arrugas se hicieron más profundas?'
Pensó Yelena sin querer.
"Eres como tu madre, que se resfriaba"
"......"
"¿Lo sabÃas?"
"Lo sé. Mi hermana, mi hermano y yo somos los únicos que no nos gusta el frÃo"
Liliana y Edward no entendÃan a Yelena, que era vulnerable al frÃo y resistente al calor desde una edad temprana.
Porque lo hacÃan.
Sin embargo, aunque no lo entendiera, se esforzaba mucho por tener en cuenta a su hermano menor.
En invierno, la condesa se calentaba cuando encendÃa la estufa, Yelena tenÃa tantos abrigos de pieles gruesas y mantas que le regalaban, que podÃa construir una montaña en un lado de la habitación.
"Bien......"
"......"
"Yelena, eres la que más se parece a tu madre de mis tres hijos. Asà que cuando te veo, a menudo pienso en tu madre"
"....."
"Por eso no lo sé. Intento sobreprotegerte"
"Padre, yo....."
¿Intentas decirme que vuelva a casa?
Entonces tuve que negarme y persuadir.
Como lo hice con Edward.
Pero el Conde, agarrando la mano de su hija, dijo algo diferente a lo que ella esperaba.
"Yo envié a Edward, no estaba tratando de obligarte a volver a casa"
"¿Eh?"
"Está bien si no vuelves. No importa"
"......"
"pero...... sólo querÃa decirte esto"
El Conde le dio la espalda a la estufa y abrió la boca, mirando a Yelena con ojos cálidos.
"¿Recuerdas lo que dijo Liliana el dÃa que te casaste? Dijo que podÃas volver a casa cuando quisieras"
"...... SÃ, lo recuerdo"
"QuerÃa que supieras que no era mentira"
"......"
"No pienses en las condiciones. No pienses en tu situación ni en tu entorno"
"......"
¿Es por la estufa?
La mano agarrada se sentÃa especialmente caliente.
"Sólo pienso en tu corazón. Asà que si quieres volver...... Puedes venir cuando quieras. Te aceptaremos como si siempre hubiéramos estado esperando"
"......"
"Ya lo sabes"
Creak.
El sonido de las brasas salpicando dentro de la estufa se escuchó débilmente como un sonido de fondo.
Yelena respondió en voz baja porque estaba ahogada.
"...... SÃ, papá"
Ese dÃa, el conde celebró una gran cena.
Y habÃa algo que no podÃa faltar en la cena, era el alcohol.
Yelena bebió moderadamente, Edward se asustó y tomó la botella cuando intentó beber más.
Los tres caballeros le siguieron y armaron un escándalo diciendo que les acompañarÃan, pero ya habÃan bebido mucho alcohol porque no pudieron superar el ambiente.
Yelena salió sola al jardÃn, separando a tres borrachos que no iban a ayudar.
De todos modos, no pasará nada dentro de la Casa del Conde.
Es invisible a los ojos, pero se decÃa que Sydrion tenÃa una barrera como si cubriera toda la mansión.
En lugar de un banco, Yelena se sentó en una piedra plana y captó la luna en sus ojos.
Entonces oyó el sonido de unos pasos.
Yelena abrió la boca sin mirar atrás.
"Edward"
"...... ¿Cómo lo has sabido?"
"Es que, por alguna razón, pensé que eras tú"
Me preguntaba si habÃa alguien más, además de Edward, que pudiera salir a escondidas.
Edward tenÃa muchas preocupaciones.
"Ya sabes, Edward"
"¿Qué?"
"¿Qué te parece?"
"¿Qué?"
"Mi marido"
"......"
"Sé sincero. ¿No te parece una buena persona?"
Yelena, con los brazos levantados sobre una rodilla, apretando la barbilla, miró a Edward con una sonrisa borracha.
"Veo bien a la gente. Es mi única fuerza. Gracias a eso, aunque todo es inferior a mi hermana, he estado compitiendo con ella por la sucesión familiar"
"Eh"
Edward abrió la boca con la cara caliente y luego la cerró.
Me pareció que estaba pensando en qué tipo de discusión tendrÃa con una persona borracha.
Al poco tiempo se sentó junto a Yelena.
"Buena gente......"
Edward se rascó el flequillo.
En su mente le vino una conversación que tuvo con Kaywhin en el Castillo del Duque hace un tiempo.
'Tengo una pregunta. ¿Por qué no me echas?'
'¿Qué quieres decir?'
'...... He visitado este lugar sin permiso, sé por mà mismo que no he sido educado delante del Duque. Sin embargo, ¿fue simplemente por ser el hermano de Yelena que me dio este trato?'
Edward sabÃa ver sus acciones con objetividad más de lo que pensaba.
Si hubiera sido un Duque, lo habrÃa expulsado de inmediato el primer dÃa, en lugar de darle una buena habitación y comida.
Sin embargo, Kaywhin nunca echó a Edward, que acudÃa a su despacho de forma gratuita.
Pero contestó después de guardar silencio un momento.
'Debes conocer mis rumores'
'......'
'Independientemente si es cierto o no, no sé cómo me veo a los ojos de los demás. No seré muy diferente incluso a tus ojos'
Edward no pudo refutar.
Era cierto que sabÃa de los rumores de Kaywhin, por esa razón se mostraba tÃmido con la otra persona.
'Si los rumores te molestaban, Gyeong-eun pudo evitarme en el salón el primer dÃa que vino aquÃ. Si me tocaba, tendrÃa miedo que le afecte la maldición'
'Eso es......'
'Pero entonces, Gyeong-eun no me evitó. Más bien, se comportó como si le hubieran declarado la guerra'
'......'
'Porque eres un hermano mayor que ama a mi esposa. ¿Verdad?'
En ese momento, se limitó a aceptar que la otra persona realmente se preocupaba por Yelena, lo asumió, pero ahora lo pensó y hubo una pregunta que se derivó de repente.
Si Edward era un hermano que no amaba a Yelena, ¿Qué harÃa el duque con él?
"......"
Edward dejó de rascarse el flequillo.
No querÃa pensar mucho.
"...... No estoy seguro de ser una buena persona, creo que puede ser un buen marido para ti"
Yelena se rió ante la comprometida respuesta.
El pelo plateado se agitó y brilló a la luz de la luna.
"Por supuesto"
Fue una noche profunda.
La mansión estaba en silencio cuando llegó la hora de que todos se durmieran.
Sydrion no dio ningún paso y recorrió la mansión.
'No hay nada malo'
No habÃa señales de ninguna intrusión, ni de ningún intento de intrusión.
'Porque Kaywhin era un hombre piadoso......'
Sydrion dobló las barreras que rodeaban la Casa del Conde.
No era tan fácil para él como el alcance, pero teniendo en cuenta la petición de un amigo, era imposible ayudar.
"Después".
Después de completar la comprobación de las barreras, Sydrion se sintió un poco cansado e intentó volver a entrar en la mansión.
Fue entonces.
Sintió algo y giró la cabeza, hizo contacto visual con la mujer que sacó la cara por la ventana y apretó la barbilla.
"......"
La mujer lo miraba tenazmente.
Sydrion recordó el nombre de la otra persona.
Liliana.
Era la hermana mayor de la duquesa.
Sydrion mantuvo conscientemente una sonrisa cortés.
En cuanto habló con la otra persona sobre lo que estaba pasando, la boca de Liliana se abrió.
"Eres Siri"
Nota Asure: disfruten ...
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