EMDIET 0644







EMPERADOR DIVINO ETERNO 644

El Lord




Aunque Medio Santo Zixia era solo una figura de piedra, esta se veía de lo más realista. Una sonrisa apareció en su rostro.


—Es un acontecimiento feliz que la Montaña Sagrada Zixia pueda tener un nuevo discípulo del Santo, no hay necesidad de que todos estén tan nerviosos. Por supuesto, antes de otorgarte el título de discípulo de Santo, todavía hay una cosa que necesito comprender. Lin Yue, ¿realmente mataste a Emisario Azul Sereno del Salón de la Excelencia del Mercado Negro?


Zhang Ruochen respondió con mucha calma:


—Correcto. De hecho fui yo quien atacó y mató a Emisario Azul Sereno.


Zhang Ruochen y Emisaria de la Estrella Roja habían sumado fuerzas para matar a Emisario Azul Sereno, por lo que Zhang Ruochen habló con total naturalidad, sin sentir ninguna incomodidad.

Medio Santo Zixia volvió a preguntar:


—A pesar de que tu cultivo ha dado el salto al Reino Pez Dragón, eso no basta para matar a Emisario Azul Sereno. ¿Entiendes las consecuencias de mentirle al Lord?


Zhang Ruochen sintió otra leve oleada de Aura Santa, incluso más poderosa que la anterior, caer sobre sus hombros.

Su expresión no cambió en lo absoluto.


—No me atrevería a mentirle al Lord, hay ciertos secretos detrás de la muerte de Emisario Azul Sereno.

—¡Oh! ¿Qué secretos?


Con tal de permanecer en la Secta Yin Yang, Zhang Ruochen no tuvo más remedio que inventar un cuento.

Por supuesto, él mismo no estaba inventando esta mentira desde cero. Más bien, Lin Yue la había armado cuando aún estaba vivo. A lo mucho, Zhang Ruochen la estaba tomando prestada y relatando.

Zhang Ruochen infló el pecho y puso todo de su parte para ajustar su estado de ánimo. Se dijo a sí mismo que si quería quedarse en la Secta Yin Yang, tenía que ser tan sinvergüenza como Lin Yue.


—En realidad, Emisario Azul Sereno estaba peleando contra un mayor de la Secta Yin Yang. Ambos ya habían sufrido heridas graves. Yo aproveché la oportunidad y maté a Emisario Azul Sereno que ya estaba recontra herida.


Si —Lin Yue— hubiera seguido en la Finalización del Reino Cielo, incluso con esta historia, nadie le habría creído.

Pero las cosas no eran iguales ahora. Dado que —Lin Yue— ya había avanzado al Reino Pez Dragón, su nivel de cultivo era ahora muchas veces más fuerte que el de un guerrero en la Finalización del Reino Cielo. De hecho, sí sería capaz de liquidar a un Emisario Azul Sereno gravemente herido.


—Debido a que rescaté al mayor de la Secta Yin Yang, obtuve una gran oportunidad y logré romper la barrera hacia el Reino Pez Dragón.


Medio Santo Zixia sonrió y dijo:


—¿No solo mataste a Emisario Azul Sereno, sino que también rescataste a un mayor de la Secta Yin Yang?

—Correcto. Era una situación desesperada. Yo también me expuse a un gran peligro para rescatarlo. Lo cargué por más de 1,200 kilómetros, pero Emisario Azul Sereno nos persiguió sin tregua. Sin otra alternativa, ataqué de nuevo en un acto de desesperación y maté a Emisario Azul Sereno.


Zhang Ruochen habló sin apuros.


—¿Dónde está el mayor ahora? ¿Te dijo su nombre?


Zhang Ruochen sacudió la cabeza.


—Se marchó apenas se recuperó por completo y no reveló su nombre. Pero, para devolverme el favor, me entregó una Píldora Pez Dragón.


Al escuchar las palabras de —Lin Yue—, a todos los discípulos internos les entró la envidia.

Con razón —Lin Yue— había sido capaz de entrar al Reino Pez Dragón. Resulta que había sido porque se tragó una Píldora Pez Dragón. Qué tremenda lechera la suya para poder conseguir una píldora tan valiosa.


—Con que entró al Reino Pez Dragón porque se tomó la Píldora Pez Dragón, no tiene nada de especial.


El maestro de Lin Yue se puso de pie y dijo:


—Hermano menor Zhao, eso no es verdad. Incluso si alguien se toma una Píldora Pez Dragón, esta solo aumenta sus probabilidades de avanzar. Si Lin Yue no tuviera un talento real, no habría podido entrar al Reino Pez Dragón, ni siquiera con la píldora.


El maestro de Lin Yue era un anciano de cabello blanco llamado Wang Xian.

Al principio, Wang Xian había escuchado las palabras de Zhao Yibing y se había enojado un montón. Había querido darle una lección a su rebelde discípulo.

Pero ahora, Wang Xian se daba cuenta de que Lin Yue no era tan extremista como Zhao Yibing había pintado. Además, había entrado al Reino Pez Dragón y estaba a punto de convertirse en un discípulo del Santo.

¡Era un gran honor haber sido el maestro de un discípulo del Santo!

¿Cómo iba Wang Xian a seguir queriendo castigar a —Lin Yue—? Por supuesto, tenía que sacar la cara por él.

Lo que decía Wang Xian era muy cierto. La Píldora Pez Dragón solo aumentaba las probabilidades de dar el salto al Reino Pez Dragón. Sin un verdadero talento y dedicación, tomársela no serviría para nada.

La mirada de Medio Santo Zixia se concentró en Zhao Yibing.


—Lin Yue ya ha explicado lo sucedido con total claridad. Zhao Yibing, ¿no deberías ser tú quien explique por qué un cultivador del mal se robó la Brújula de Caza de Tesoros de la Montaña Sagrada Zixia?


Solo había tres discípulos del Santo en la Montaña Sagrada Zixia. Por esa razón, la Montaña Sagrada Zixia ocupaba el último lugar entre los cuatro montes sagrados del Patio Larga Vida.

Finalmente, había un cuarto. Ya era hora de que la Montaña Sagrada Zixia celebrara por todo lo alto. ¿Cómo iba Medio Santo Zixia a castigar a Lin Yue?

Incluso si el muchacho tuviera algunas fallas, Medio Santo Zixia prefería creerle a ojos cerrados, pues no le quedaba otra opción.

Zhao Yibing era un hombre vivo y pudo notar al toque que Medio Santo Zixia estaba protegiendo a Lin Yue a propósito. Como era de esperarse, no se atrevió a seguir discutiendo. Si insistía en ponerse faltoso, le podría costar la vida.




¡Thunk!




A Zhao Yibing se le aflojaron las piernas y cayó de rodillas al suelo. De un porrazo, se plantó un bofetón en la cara. Con las lágrimas corriéndole por las mejillas, dijo:


—Todo es mi culpa. Me ganó la ambición y quise adueñarme de una Piedra Sagrada. Hice enojar a un cultivador del mal, provocando así la pérdida de la Brújula Caza Tesoros.


Medio Santo Zixia vio que Zhao Yibing confesaba su falta por voluntad propia e de inmediato soltó un bufido frío.


—Aunque la pérdida de la Brújula Caza Tesoros es tu responsabilidad, no es un delito tan grave. Pero ¿por qué quisiste lavarte las manos e intentaste echarle la culpa a Lin Yue? ¿Acaso eres consciente de que por culpa de tus caprichos egoístas la Montaña Sagrada Zixia por poco se queda sin un discípulo del Santo?

—Sé que actué mal. Me someto al castigo de mi Lord.


La mirada de Medio Santo Zixia se posó sobre Zhang Ruochen.


—Lin Yue, ¿cómo crees que se debería castigar al Tío Maestro Menor Zhao?


Por supuesto, a Zhang Ruochen no le había gustado para nada la actitud de Zhao Yibing y deseaba con ganas que Medio Santo Zixia le metiera una sanción bien dura para que no pudiera seguir jodiendo.

Sin embargo, ¿qué clase de personaje era Medio Santo Zixia? ¿Por qué le pediría su opinión para castigar a un monje en el Quinto Cambio del Reino Pez Dragón?

Zhang Ruochen comprendió de inmediato que Medio Santo Zixia lo estaba poniendo a prueba.

Dado que Medio Santo Zixia no conocía la verdad absoluta, la única opción que tenía era evaluar a —Lin Yue—. Quería aprovechar esta oportunidad para observar qué tipo de madera estaba hecho —Lin Yue—.

Zhang Ruochen hincó una rodilla en el suelo, juntó sus manos en forma de puño y palma y saludó respetuosamente a Medio Santo Zixia.


—Le pido a mi Lord que tenga compasión del Tío Maestro Menor Zhao.


Todos en el templo taoísta se quedaron mudos de la sorpresa otra vez.

Hace un momento, cuando Medio Santo Zixia se había manifestado, él no se había arrodillado. Pero justo ahora, ponía una rodilla en el suelo para implorar clemencia a favor de Zhao Yibing.

Y eso que Zhao Yibing había intentado matarlo.

¿Y aun así estaba intercediendo por él?

Zhao Han'er también se quedó atónita. No tenía idea de que la calidad moral del hermano mayor Lin Yue fuera tan noble. No solo había sacrificado su reputación para salvarles la vida, sino que ahora estaba pagando el odio con virtud.

Y ella, en lugar de estar agradecida, se había dedicado a malinterpretarlo a propósito, a mirarlo por encima del hombro, a marginarlo y a lanzarle comentarios hirientes. Él de seguro se había sentido muy dolido.

Zhao Han'er se quedó contemplando a Zhang Ruochen con las lágrimas bailándole en los ojos. Mostraba una expresión llena de remordimiento y arrepentimiento mientras se limpiaba las lágrimas.

De pronto, sintió que la silueta del hermano mayor Lin Yue se había vuelto mucho más imponente. Ahora solo le quedaba mirarlo hacia arriba con admiración.

A Medio Santo Zixia también se le notó un rastro de sorpresa en el rostro.


—Lin Yue, ¿por qué pides clemencia por Zhao Yibing? Sabes perfectamente que hace unos instantes estuvo a punto de acabar contigo.


Zhang Ruochen suspiró.


—Aunque el Tío Maestro Menor Zhao cometió un error, sigue siendo mi Tío Maestro Menor. En el pasado, él siempre se preocupó mucho por mí aquí en la Montaña Sagrada Zixia. Yo solo guardo el recuerdo de su antigua bondad. En cuanto a sus rencores recientes, que se los lleve el viento. Una vez más, le ruego que sea piadoso con él.


La mirada de Medio Santo Zixia se iluminó, cada vez le agradaba más Lin Yue. Satisfecho, esbozó una sonrisa.


—Si todos fueran como tú, habría muchísimos menos pleitos internos dentro de la Secta. ¡Está bien! Zhao Yibing, ya que Lin Yue ha intercedido por ti, te perdonaré la vida. Sin embargo, aunque te salvas de la pena de muerte, el castigo es inevitable. A partir de mañana mismo, te irás al abismo a realizar trabajos forzados por 10 años. Esa será tu sanción.

—Muchas gracias, Lord.


Zhao Yibing se arrodilló apresuradamente y pegó la frente al suelo para dar las gracias. Mientras su rostro tocaba la tierra, nadie pudo ver que su mirada se había vuelto gélida y llena de intenciones asesinas.

Los demás pensaban que Lin Yue de verdad había pagado el odio con virtud. Solo Zhao Yibing sabía que Lin Yue no era tan noble como aparentaba. El tipo simplemente estaba retrocediendo para tomar impulso y armando un teatro frente a toda la multitud.

Si no fuera por culpa de Lin Yue, a él no lo mandarían al abismo a picar piedra.

Zhao Yibing decidió en silencio que, antes de marcharse a la vieja mina del abismo, se vengaría a como diera lugar. Lo ideal sería que pudiera matar a Lin Yue sin que nadie se enterara.


—Lin Yue, dado que has superado la barrera del Reino Pez Dragón, lógicamente pasarás a ser un discípulo del Santo. En tres días, yo mismo saldré de mi reclusión para organizar la ceremonia de coronación como discípulo del Santo. La Secta Yin Yang se fundamenta en el Tao de la Espada. El día de la ceremonia, habrá una prueba con respecto a tu talento en el Tao de la Espada, la cual será sumamente importante para ti. Debes prepararte bien.

—Entendido.


Medio Santo Zixia asintió y la luz santa de la figura de piedra con forma humana se apagó por completo. Una vez más, quedó en silencio e inmóvil.

El imponente Aura Sagrada dentro del templo taoísta se fue disipando poco a poco, regresando a la calma de siempre.

Zhang Ruochen se puso de pie, miró de reojo a Zhao Yibing que seguía arrodillado en el suelo, sacudió la cabeza y salió caminando a paso firme del Templo Zixia.


—Hermano mayor Lin... Lin Yue, espera un toque.


A sus espaldas, una silueta salió corriendo y se plantó frente a Zhang Ruochen. Con un golpe seco, la figura cayó de rodillas ante él.

Era Xu Chen.

Zhang Ruochen miró a Xu Chen y se frotó la barbilla con el dedo. Con una sonrisa a medias, le dijo:


—Hermano menor Xu, ¿qué significa esto?


A Xu Chen le temblaba todo el cuerpo y tenía la cara pálida como un cadáver. Con la voz entrecortada, balbuceó:


—Hermano... hermano mayor Lin Yue, lo de hace un rato fue un error mío. Por favor... perdóneme la vida, se lo suplico.




¡Bang! ¡Bang!




Xu Chen comenzó a darse cabezazos contra el suelo una y otra vez, casi rompiendo las losas de piedra.

Xu Chen era un tipo vivo. Por supuesto que se daba cuenta de cómo venía la mano.

Se la había jurado a —Lin Yue—. Si —Lin Yue— quería cobrársela, con su cultivo actual y su estatus de discípulo del Santo, le bastaría con mover un solo dedo para desaparecerlo del mapa.

Cuando tu pellejo está en juego, ¿a Xu Chen qué diablos le iba a importar la dignidad?

Como un perro faldero, estaba arrodillado frente a —Lin Yue— implorando que lo perdonara.

Zhang Ruochen lo miró con total desprecio.


—¿Acaso no dijiste hace un rato que yo era un bastardo cobarde?


Xu Chen se metió un cachetadón en la cara.


—No, no, yo... yo soy el bastardo, soy un soberano estúpido. Merezco morir, no valgo ni lo que vale una bestia.


Con tal de salvar el pellejo, Xu Chen se sonaba la cara con fuerza. Cada vez que su mano impactaba contra su rostro, le dejaba una marca ensangrentada.

A Zhang Ruochen ya le daba hasta flojera lidiar con él. Sacudiendo la cabeza, le dijo:


—Ya que tanto te vacila tirarte cachetadas, quédate arrodillado aquí y síguete dando. Cuando completes exactamente diez mil, te largas de la Secta Yin Yang. Que no te vuelva a ver la cara. Y ojo, dándote con fuerza. Si veo que no te das duro, tú mismo vas a pagar las consecuencias.


Zhang Ruochen habló con total desinterés y comenzó a bajar de la montaña sin siquiera voltear a mirar a Xu Chen.


—Muchas gracias, hermano mayor Lin Yue, miles de gracias por perdonarme la vida.


Una tremenda alegría se dibujó en el rostro de Xu Chen. Sabía perfectamente que acababa de salvar el pellejo, así que continuó dándose cabezazos contra el suelo en dirección por donde Zhang Ruochen se había marchado.

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