EMDIET 0610







EMPERADOR DIVINO ETERNO 610

Situación pasiva




—Vórtice de Fuego y Rayo.


Zhang Ruochen liberó por completo su poder, estiró los brazos y colocó las manos planas a la altura de su pecho.




¡Swoosh!




En un instante, el Qi Espiritual del Cielo y la Tierra a su alrededor se sacudió violentamente y se convirtió en un vórtice de poder que giraba en torno a él.

El flujo de aire solo apareció por un momento y luego se disipó de golpe.

¡Fracasó!

De verdad que no era nada papayita practicar un conjuro de tercer nivel.

Frunció el ceño ligeramente y volvió a leer el contenido de la piel de lagarto, buscando con cuidado qué era lo que se le debía haber pasado por alto. Después de estudiar por un buen rato, comenzó a practicar otra vez.




¡Swoosh!




El Qi Espiritual formó un vórtice una vez más, como una capa de paredes de viento que envolvía con fuerza su cuerpo.

Luego, controló minuciosamente su poder espiritual y lo elevó. Todo el Qi Espiritual se concentró de repente sobre su cabeza.

Poco a poco, el Qi Espiritual se transformó en un relámpago y comenzó a condensarse.




¡Boom!




Ya casi lo tenía listo cuando, de pronto, el relámpago estalló con una fuerza tremenda. No tuvo tiempo de esquivarlo y el impacto lo terminó hiriendo.

Por suerte, tenía la Perla del Dragón para protegerse, así que su herida no fue de gravedad.

La dificultad de practicar un conjuro de tercer nivel superaba por mucho sus expectativas. El más mínimo pestañeo hacía que fuera imposible controlar el relámpago.

No se desanimó e hizo un esfuerzo por cambiar de chip para intentarlo de nuevo.

A pesar de fallar una y otra vez, siguió practicando sin parar.

Después de 30 días y más de 380 fracasos, Zhang Ruochen terminó lleno de moretones y heridas, pero había logrado dominar con éxito la técnica del —Vórtice de Fuego y Rayos—.

Él practicaba conjuros para ocultar su verdadera identidad. En realidad, su especialidad seguían siendo las Artes Marciales.

Había aumentado su fuerza un montón al dominar un conjuro de tercer nivel como el —Vórtice de Fuego y Rayos—.

Con su Poder Espiritual en el nivel 44, sumado a la Perla del Trueno, su conjuro de tercer nivel sería lo suficientemente potente como para meterle un susto a los monjes comunes del Noveno Cambio en el Reino Pez Dragón.

Mientras practicaba el conjuro de tercer nivel, el poder de la cima del Tercer Cambio en el Reino Pez Dragón se consolidó por completo. Por lo tanto, ya podía controlar el —Vórtice de Fuego y Rayos— a su antojo.

Ahora ya podía intentar abrir su primer meridiano sagrado con un 30% de probabilidades de éxito.

Calculó el tiempo a grandes rasgos. Este periodo de entrenamiento a puertas cerradas se había tomado cinco meses dentro del Mundo del Pergamino.

¿Qué habrá pasado en el mundo real durante las últimas dos semanas?

Como estaban en una etapa crítica, no se atrevía a quedarse encerrado entrenando por demasiado tiempo. Por lo tanto, dejó de practicar.

Salió del Mundo del Pergamino y partió de inmediato hacia el Salón Sauce Sagrado.

En el camino, sintió que había habido un gran cambio en la Colina Sauce Rojo durante las últimas dos semanas. Primero, el número de cultivadores malvados había aumentado un montón. Segundo, el ambiente de todas la Colina Sauce Rojo se había puesto bien pesado. Todos se veían cabizbajos y cohibidos.

¿Acaso habrá ocurrido alguna desgracia durante su aislamiento?


—Saludos, Gran Guardián.


Fuera del Salón Sauce Sagrado, dos sirvientas le hicieron una reverencia a Zhang Ruochen.

Él asintió con la cabeza y pasó de frente por la puerta.

Emisaria del Deseo Rojo, que estaba sentada en el puesto principal, lo vio, dejó de hacer lo que estaba haciendo y dijo:


—¡Gran Guardián, ya salió de su entrenamiento! ¿Qué tal le fue? ¿Logró dominar el Vórtice de Fuego y Rayos?

—Jamás decepcionaría a Su Excelencia.


Zhang Ruochen estiró la mano y la abrió despacio.

Su palma parecía una tierra firme y pesada. Encima de ella, un montón de destellos de relámpagos formaron pequeños vórtices que no paraban de chisporrotear.

Emisaria del Deseo Rojo ya sabía lo rápido que él aprendía. Aunque se quedó sorprendida, no lo demostró.

Emisaria del Deseo Rojo asintió y dijo muy seria:


—Durante este tiempo, han pasado un montón de cosas en la Comandancia Nube Cian. Sabía que usted estaba entrenando a puertas cerradas, así que no mandé a nadie a interrumpirlo.


Zhang Ruochen pudo notar, por la forma en que Emisaria del Deseo Rojo fruncía el ceño, que el problema había sido de campeonato.

Al juntar sus cinco dedos, el Vórtice de Relámpagos se disipó solo.


—¿Ya llegó Di Yi a la Comandancia Nube Cian?

—Di Yi todavía anda escondido en las sombras y mantiene su paradero en secreto. Por eso, no sé si ya habrá pisado la Comandancia Nube Cian. Sin embargo, Emisario de la Túnica Cian y el Demonio de Hielo ya llegaron. Se metieron a la mala a la Colina Sauce Rojo de frente. Enfriaron a dos maestros del Séptimo Cambio en el Reino del Pez Dragón que me eran leales.


dijo Emisaria del Deseo Rojo con indignación.

En realidad, a Emisaria del Deseo Rojo no le dolía la trágica muerte de los dos maestros, sino más bien le asaba el hecho de que hubiera un soplón entre ellos. De lo contrario, habría sido imposible que Emisario de la Túnica Cian y el Demonio de Hielo irrumpieran en la Colina Sauce Rojo y se quitaran bien librados.

Emisaria del Deseo Rojo parecía estar con la moral por los suelos.


—Ahora, en la Comandancia Nube Cian, a los que me son leales los limpian casi todos los días, así que todo el mundo siente que tiene la soga al cuello.

—¿Por qué no repliega a su gente a la Colina Sauce Rojo?


Emisaria del Deseo Rojo soltó una burla de sí misma.


—Hace tres días, replegué a la mayoría de mi gente a la Colina Sauce Rojo. ¿Pero qué gano con eso ahora? Si alguien asoma la cabeza fuera de la Colina Sauce Rojo, lo limpian al toque. Sospecho que no son solo Emisario de la Túnica Cian y Demonio de Hielo los que han venido a la Comandancia Nube Cian. Es muy probable que el mejor asesino de la Secta Nube de Sangre, ´Cazador´, también esté escondido en los alrededores de la Colina Sauce Rojo. Solo él puede enfriar a la gente caleta. Si se quedan acuartelados dentro de la Colina Sauce Rojo, van a ser como pollitos en corral para Di Yi. Cuando llegue el momento preciso, los va a borrar del mapa.


Emisaria del Deseo Rojo mantenía la calma, pero Zhang Ruochen podía sentir su impotencia, su desconcierto e incluso su pica.

En solo dos semanas, la ambiciosa Emisaria del Deseo Rojo parecía haberse convertido en una mujer indefensa que necesitaba cuidado y apoyo.

De hecho, pensándolo bien, era una reacción de lo más normal.

Di Yi ni siquiera se había asomado en persona, sino que había mandado a dos o tres de sus subordinados. Con eso ya había desbaratado a las fuerzas que Emisaria del Deseo Rojo tanto había pulido, dejándola atrapada dentro de la Colina Sauce Rojo.

Si la situación seguía de mal en peor, la Colina Sauce Rojo se volverían un loquerío, sobre todo si tenían que aguantar una batalla final contra Di Yi.

Emisaria del Deseo Rojo se había quedado con las ganas de conversar con Zhang Ruochen para cranear una contraestrategia.

No sabía por qué, pero cada vez que se le presentaba un problemón, en el primero que pensaba era en Zhang Ruochen.

En ese instante, Emisaria del Deseo Rojo clavó sus ojazos en Zhang Ruochen.

Zhang Ruochen lucía muy calmado y dijo:


—Di Yi organizó dos grupos: uno a la luz pública y el otro caleta. Emisario de la Túnica Cian lidera al primero. Él nos ha estado fastidiando y debilitando abiertamente para obligarnos a replegarnos a la Colina Sauce Rojo. Di Yi está chequeando todo piola desde las sombras. Una vez que encuentre un punto débil en la Colina Sauce Rojo, será imposible evitar que nos borre del mapa por completo.

—Por supuesto que sé cuál es la jugada de Di Yi, ¿pero cómo podemos darle la vuelta a la situación actual?

—Ahora mismo solo nos queda una opción: dar el primer golpe. Si logramos enfriar a Emisario de la Túnica Cian y a Demonio de Hielo, no solo le levantaremos la moral a la gente, sino que también obligaremos a Di Yi a salir de su escondite. Tan pronto como Di Yi se vea forzado a dar la cara en persona, tendremos chances de ganar.


La diferencia de poder entre ambos bandos era demasiado grande. En realidad, Zhang Ruochen tampoco la tenía tan fácil para armar una buena estrategia.

Emisaria del Deseo Rojo frunció el ceño ligeramente y la pensó bien, diciendo:


—Emisario de la Túnica Cian y Demonio de Hielo son maestros de primera. En todas la Colina Sauce Rojo, solo yo, el Maestro de la Secta Nube de Sangre y usted podemos hacerles el pare. Si queremos limpiarlos, vamos a necesitar por lo menos a seis maestros de su nivel. Y aparte de ellos, está el ´Cazador´, ese asesino de nivel pendejo que seguro anda al acecho. Si tomamos la iniciativa de atacar, los dos bandos vamos a terminar bien golpeados. En ese momento, Di Yi va a salir a rematarnos y ni de vainas tendremos opción de arrancar.

—¿Acaso se quiere echar para atrás?


Emisaria del Deseo Rojo negó con la cabeza y dijo:


—Si me quito ahorita, tengo un cincuenta por ciento de probabilidades de salir parada. Pero a mis seguidores fieles en la Colina Sauce Rojo los van a picar como carne de res. Yo soy la responsable de ellos. Por lo tanto, así me toque morir, la voy a luchar hasta el último segundo.

—Entonces, ¿por qué no lo craneamos con cuidado? Tal vez podamos encontrar una salida a esta situación tan yuca.


Emisaria del Deseo Rojo todavía dudaba. Pensaba que la sugerencia de él era demasiado arriesgada.

Si se atrincheraban en la Colina Sauce Rojo y se apoyaban en su matriz defensiva, tendrían al menos una oportunidad de pelear cara a cara contra Di Yi.

Por el contrario, una vez que salieran a atacar, perderían por completo la ventaja de su terreno. ¿Cómo iban a mechar contra un enemigo más fuerte?

Justo en ese momento, un destello de luz blanca apareció fuera de la entrada.




¡Fiu!




Una Bengala de Señal entró volando.

Emisaria del Deseo Rojo estiró una mano para atraparla.

Después de leerla, Emisaria del Deseo Rojo mantuvo la compostura y la guardó.


—¿Qué pasó?

—No es para tanto, solo que no me esperaba que Di Yi estuviera confabulado con la Santa de la Secta Demoniaca.


Zhang Ruochen, que se había mantenido bien frío, de pronto irradió una poderosa onda de energía. Dio un paso hacia adelante y preguntó:


—¿Por qué Di Yi se la ha agarrado con ella? ¿De qué se trata?


Emisaria del Deseo Rojo miró a Zhang Ruochen con sorpresa y preguntó con curiosidad:


—¿Por qué le preocupa tanto la seguridad de la Santa de la Secta Demoniaca?


Zhang Ruochen trató de controlarse y dijo:


—No es nada, solo coincidí con ella una vez.


Hizo una pausa y dijo:


—Me parece que, ya que Di Yi anda metido con la Santa de la Secta Demoniaca, podemos sacarle provecho a ella para darle la contra.


Emisaria del Deseo Rojo negó con la cabeza y dijo:


—Por las puras es, ya fue. Según el mensaje, Emisario de la Túnica Cian y Demonio de Hielo irrumpieron en un escondite de la Secta Demoniaca. Destrozaron todo el lugar y dejaron herida de gravedad a la Santa de la Secta Demoniaca. Todo indica que ha logrado escapar de la Comandancia Nube Cian y ha huido con dirección a la Cordillera Dioses Caídos.

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