HODEHA 946






Hombres del Harén 946

SS24: Klein y el mundo del romance (1)





La predicción de Klein resultó ser completamente acertada. Tan pronto como terminó el festival de fin de año, el palacio rápidamente se llenó de ajetreo otra vez con los preparativos para la celebración de Año Nuevo. Si bien las festividades de Año Nuevo no eran tan grandiosas en escala como las de fin de año, seguían reglas más estrictas, lo que en cierta forma hacía que los preparativos fueran aún más complicados.

Después de mantenerse tan ocupada hasta bien entrada la celebración de Año Nuevo, Latil quedó completamente exhausta y ansiaba descansar y disfrutar de algo divertido. Como era de esperarse, su atención se dirigió hacia el monstruo de los futuros falsos que aguardaba cerca de allí.

Pero justo cuando estaba a punto de visitar al monstruo de los futuros falsos para entretenerse, cambió de opinión.

'No, no puedo. Ya casi es el cumpleaños de Kallain. Una vez que empiezo a mirar un futuro falso, me quedo completamente absorta... No, debería esperar hasta después del cumpleaños de Kallain y tomarme mi tiempo con eso'

Con esa decisión tomada, se dirigió a los aposentos de Kallain más tarde esa noche, en lugar de ir a ver al monstruo.


—¿Ama? ¿Qué la trae por aquí a esta hora?


Kallain, fiel a su naturaleza de vampiro, no tenía nada de sueño y estaba leyendo tranquilamente un libro lleno de formas extrañas y símbolos matemáticos.


—¿Qué es eso?


Latil apartó a la fuerza al sentado Kallain y se sentó a su lado.

Sorprendido por el empujón, Kallain volteó la cabeza y, cuando sus miradas se cruzaron, esbozó una sonrisa resignada.


—Si me hubiera pedido que me moviera, lo habría hecho.

—No quiero. Quiero sentarme contigo.


respondió Latil con desparpajo y echó un vistazo a los símbolos matemáticos, solo para sentir que le venía un dolor de cabeza y levantarse rápidamente.

Kallain cerró el libro y también se puso de pie, preguntando de nuevo:


—¿Qué la trae por aquí a esta hora?

—Ya se acerca tu cumpleaños.


Latil dio unos golpecitos al calendario de escritorio sobre la mesa. Kallain mostró una leve sonrisa, luciendo un poco avergonzado.


—Usted siempre lo recuerda muy bien.

—Por supuesto que sí.

—He vivido tanto tiempo que realmente no estoy acostumbrado a celebrar los cumpleaños con regularidad.


'Típico viejo'

Latil casi lo dice en voz alta, pero se contuvo a las justas. No quería decir nada que pudiera desagradarle a Kallain; después de todo, había venido por su cumpleaños. En su lugar, le ofreció palabras dulces y sonrió con brillo:


—Si no estás acostumbrado, eso es todavía mejor. Cada vez que te engría, te vas a sorprender y a alegrar más.

—¿Y desde cuándo se volvió una coqueta tan encantadora?


Ese momento de amabilidad se dio la vuelta cuando ella se convirtió, más bien, en el blanco de las burlas.

Forzando una expresión exageradamente molesta, Latil vio cómo Kallain se reía y preguntaba:


—Pero Ama, para mi cumpleaños todavía faltan unos días.

—Lo sé. Vine a preguntarte si hay algo que quieras como regalo de cumpleaños.

—¿Un regalo?

—¿Hay algo que desees?


Latil jugueteaba distraídamente con el collar de Kallain. Su cuello largo y hermoso lucía muy bien con las joyas.

Al notar su mirada, Kallain tomó con picardía la mano de Latil y le dio un tierno beso en el dorso:


—No necesito un collar.

—¿Entonces algo que no sea un collar?

—No quiero nada, Ama. Ya lo tengo todo.

—Entonces al menos pide un deseo.


Latil soltó una carcajada, incapaz de contener la sensación de cosquilleo.

Kallain realmente no tenía nada que deseara. El deseo humano puede ser infinito, pero después de vivir más de 500 años, incluso la codicia material se había desvanecido. Dicho esto, tampoco podía pedirle a la ocupada Emperador un regalo laborioso y salido del corazón. Eso dejaba solo el pedir un deseo. Pero el problema era que todos sus deseos eran difíciles de cumplir.


—Si deseara ser su único amante... ¿eso se haría realidad alguna vez?


Frente a la pregunta susurrada de Kallain, Latil no pudo dar una respuesta. Desvió la mirada y murmuró:


—Si alguna vez volvemos a nacer.


Incluso para sus propios oídos, sonaba como algo que solo diría una pareja verdaderamente terrible, pero este era un deseo que realmente no podía conceder.

Kallain, quien alguna vez estuvo convencido de que el profeta del Continente Oriental era un fraude, comenzó a preguntarse si tal vez no lo era del todo después de todo. Su amante lo había lastimado de muchas maneras, tanto en vidas pasadas como en la presente.


—Aún no he pensado en ningún otro deseo. De todos modos, incluso si dijera que quiero convertirme en el Esposo Oficial, no estaría permitido.

—¿Tú... quieres ser el Esposo Oficial?

—Solo estaba hablando de forma hipotética.


Kallain cruzó sus largas piernas mientras se sentaba en el sofá, con una expresión seria como si realmente tuviera la intención de pensarlo bien.

Latil se sentó frente a él, esperando ansiosa su respuesta. Después de que pasaron unos diez minutos, Kallain de pronto descruzó las piernas.


—¿Se te ocurrió un deseo?


Pero las palabras que salieron de Kallain fueron inesperadas.


—¿El monstruo del futuro falso puede mostrarle el futuro a dos personas al mismo tiempo?


Latil parpadeó confundida y volvió a preguntar:


—¿Al mismo tiempo? ¿A qué te refieres? ¿Quieres pedirle al monstruo que te muestre un futuro falso? ¿Ese es tu deseo?

—Claro que no. Ese no es un deseo que usted pueda conceder.


Kallain soltó una bolsita de risa y se puso de pie, extendiendo su mano hacia Latil. Ella la tomó por costumbre y también se levantó, aunque todavía no entendía a dónde quería llegar.


—Se lo explicaré en el camino.


Sin tener idea de lo que estaba pasando, Latil siguió a Kallain fuera de la habitación.

El palacio, que había estado lleno de gente y ajetreo durante el día, estaba tranquilo por la noche. Los dos caminaron por un pasillo envuelto en largas hileras de luces, dirigiéndose hacia la prisión tenuemente iluminada donde se encontraba el monstruo.

El monstruo del futuro falso, acurrucado en una esquina de la celda, de pronto se levantó y se acercó rápidamente con sus largas piernas al divisar a Latil. Se le veía bastante feliz de verla, posiblemente porque había pasado un buen tiempo.


[¡Lord, por qué ha pasado tanto tiempo desde su última visita!]


La forma en que la saludó con tanto entusiasmo era un poco sospechosa, pero Latil no insistió; sentía más curiosidad por el deseo que Kallain había comenzado a explicar antes.

Ella lo animó:


—Ahora dime.


El monstruo miró alternadamente al Amo y al vampiro, confundido por lo que estaba ocurriendo. Había estado resentido porque el Amo no había venido en tanto tiempo, ¿y ahora que lo hacía, se ponía a hablar con el vampiro?

Inesperadamente, fue el vampiro —no el Lord— quien habló primero.


—Monstruo.

[¿Yo?]


preguntó el monstruo, sorprendido, Latil también se giró para mirar a Kallain.

Kallain recordó el deseo que había mencionado antes de pasada: que deseaba ser el único amante de su ama. Como Latil había dicho, ese deseo no podía hacerse realidad. Pero tal vez... podrían ver un futuro así.


—¿Puedes mostrarnos, tanto a mí como al Lord, un futuro donde seamos los únicos que estemos juntos?


Latil se sobresaltó.


—¿A eso te referías?


Kallain asintió.


—Sí.


Latil le sacudió el brazo.


—Si es solo eso, podrías haberlo mirado por tu cuenta. ¿Por qué insistir en verlo juntos? ¿No es un poco vacío para ser un deseo?

—Quiero verlo con usted.

—¿Por qué?

—Para poder compartir el mismo recuerdo con usted, Ama.


Kallain lo dijo con total naturalidad, pero al monstruo el sentimentalismo del vampiro le pareció insoportable, las comisuras de su boca cayeron con desagrado. Latil, por otro lado, se sintió un tanto conmovida.


—Kallain.......


Con los ojos temblorosos, Latil miró a Kallain, luego lo abrazó y lo llenó de besos en ambas mejillas. El monstruo apretó los ojos para no ver. Solo después de que Latil hubo besado a Kallain lo suficiente como para quedar satisfecha, se volvió hacia el monstruo y le preguntó:


—¿Escuchaste, verdad, monstruo? ¿Pueden dos personas ver un futuro falso al mismo tiempo? ¿El mismo futuro?

[Me gustaría decir que no, pero sí es posible. Es solo que resulta un poco fastidioso]

—Eso es genial. Entonces.......


Estaba a punto de decir «Muéstranos el futuro falso ahora mismo», pero en su lugar miró de reojo a Kallain.


—¿Ahora? ¿O en tu cumpleaños?

—Ahora está bien. Cuando usted ve un futuro falso, se toma varios meses para revisarlo con cuidado, ¿no es así?


A Latil la respuesta le pareció justa y tomó su mano, luego se volvió hacia el monstruo y dijo:


—¿Escuchaste eso, verdad? Muéstranos a Kallain y a mí el mismo futuro.


Aunque el monstruo había hecho un trato con Klein, todavía dudaba. El Amo lo asustaba. Aunque ella nunca le había hecho daño, sentía un temor instintivo.

Pero cuando el vampiro y el Lord empezaron una desconcertante demostración de afecto justo ante sus ojos, el monstruo se decidió a cumplir su promesa con Klein. Además, notó que el nombre del vampiro sonaba bastante parecido al de Klein, lo que le daba una excusa conveniente en caso de necesitarla.

Ocultó sus maquinaciones y extendió ambas manos hacia Latil y Kallain.


[Ustedes dos, tomen mis manos]












⋅•⋅⋅•⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅∙∘☽༓☾∘∙•⋅⋅⋅•⋅⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅











Una mano sostenía a Kallain, la otra al monstruo; pero cuando Latil volvió en sí, ya no podía sentir ninguna de las dos. Sus sentidos estaban vívidos, pero no podía mover el cuerpo, una sensación por demás familiar. Miró a su alrededor.

'¿Qué es esto?'

Algo andaba mal. Los alrededores eran un caos. Justo en frente de ella estaba la ropa de alguien. Olía ligeramente a alcohol, a un perfume fino y al aroma fresco de la hierba matutina.

[¿Qué está pasando?]

Curiosamente, la Latil falsa parecía tan desconcertada por la situación como la real.

[¿Por qué estoy aquí...?]

Entonces alguien gritó desde atrás:


—¡Su Alteza!


Ante esa voz, la Latil falsa forzó la cabeza hacia arriba, lo que hizo que el cráneo le diera punzadas y el estómago se le revolviera. Se frotó los ojos e intentó mirar hacia donde provenía la voz, solo para quedarse helada.

[¿Qué es esto... en serio?]

Había gente reunida alrededor. O más precisamente, estaban parados a una distancia incómoda, moviéndose con preocupación e indecisión.


—¡Su Alteza!


llamó alguien de nuevo.

Era Sonnaught. Salió de entre la multitud y corrió hacia ella, ayudando a Latil a ponerse de pie.


—Su Alteza, ¿se encuentra bien?


Princesa Latil, apoyándose en el brazo de Sonnaught para sostenerse, miró hacia el suelo donde había estado recostada y gritó:


—¡¿Quién es ese?!


Latil también gritó al mismo tiempo.

'¡¿Klein?! ¡¿Por qué Klein está aquí?!'

Se sobresaltó, pero pronto razonó que no era imposible. Sonnaught había aparecido en el futuro falso con Gesta, ahora estaba aquí otra vez. No era descabellado que Klein apareciera en un futuro con Kallain; después de todo, era el hermano de Hyacinth.

Pero a diferencia de la Latil real, que aceptó la situación rápidamente, la falsa princesa Latil seguía completamente confundida.


—¿Qu-quién es ese tipo? ¡Sir Sonnaught, ¿quién es él?!


El que respondió no fue Sonnaught, sino alguien que parecía ser el sirviente de Klein. Había estado ayudando a Klein a levantarse, pero ahora se giró para responder en su nombre:


—¡Usted es la falta de respeto! ¡¿Quién se cree que es para haber estado abrazando a nuestro príncipe toda la noche?!


Sonnaught había venido corriendo mientras la llamaba «Su Alteza», pero cuando escuchó las palabras «abrazando toda la noche», de pronto se quedó callado. Parecía que no sabía si era mejor revelar la identidad de Latil o mantenerla oculta. Lo mismo iba para Princesa Latil.

Mientras los dos permanecían en una incómoda confusión, Klein, que había estado recostado, finalmente comenzó a moverse y se sentó despacio.


—¿Qué demonios?


Despertando de su sueño de borracho, Klein miró a su alrededor con el ceño fruncido. Su expresión se ensombreció aún más cuando divisó a Latil. Sin embargo, a diferencia de Princesa Latil, él no estaba tan sorprendido. Señalando a Latil, murmuró:


—Tú eres esa caballero que ayer se me pegó como un chicle estando borracha, diciendo que me amabas, ¿verdad? ¿Ya se te pasó la tranca?


Los cortesanos de Carissen y los invitados de la boda que estaban reunidos empezaron a murmurar entre ellos y se quedaron mirando a Latil.

Ante esas palabras, Princesa Latil comenzó a recordar fragmentos de la vergonzosa escena que había provocado en su estado de ebriedad.

'Parece que la yo de este futuro tomó incluso más de lo que yo tomo en la vida real'

Aunque recuperó el recuerdo, lo negó rápidamente presa del pánico:


—¡¿De qué estás hablando?! ¡Yo no hice eso!


Luego, tardíamente, recordó cómo lo había llamado el sirviente de Klein, se quedó helada.

'Un momento, espérate. ¿Acaso el sirviente de ese tipo de cabello plateado no acaba de llamar "nuestro príncipe" a la persona que está a su lado? Si un cortesano de Carissen dice "nuestro príncipe"... ¡entonces eso significa que es el hermano menor de Hyacinth...!'

El Klein del futuro falso esbozó una sonrisa pícara.


—¿Ya te acordaste?


Latil entró en pánico. ¿Acaso esto no significaba que se estaba enredando con Klein? ¿Cómo demonios iba a terminar convirtiéndose en amante de Kallain?












⋅•⋅⋅•⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅∙∘☽༓☾∘∙•⋅⋅⋅•⋅⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅











Después de la larga y caótica escena en la visión, cuando Latil despertó de la ilusión, todavía se sentía aturdida mientras se giraba hacia Kallain.


—Kallain... ¿eso no fue realmente extraño?


Sintiéndose culpable, el monstruo retrocedió silenciosamente y se pegó por completo contra la pared de la celda. Si el vampiro y el Amo hablaban aunque fuera un momento, sería obvio que le había mostrado a Latil un futuro diferente al que le habían pedido.

Pero inesperadamente, Kallain se quedó mirando a Latil con los ojos desenfocados, luego forzó una sonrisa y cambió de tema:


—No fue para tanto. Sigo prefiriendo tu versión del presente. Ya es bastante tarde, así que regresemos. Pediré otra cosa como mi regalo de cumpleaños.

—¿Qué? Espera, ¿qué cosa llegaste a ver tú?

Si te gusta mi trabajo, puedes apoyarme comprándome un café o una donación. Realmente me motiva. O puedes dejar una votación o un comentario 😁😄

Publicar un comentario

0 Comentarios