Domé a un Tirano y Huà 145
SIDE STORY - 6
Barón tenÃa un aspecto hogareño.
No parecÃa fuerte, pero era amable y tenÃa las mejillas sonrojadas.
Era guapo.
TenÃa las cejas suavemente recortadas y la piel tersa.
El niño sentado a su lado, atento y tranquilo, era al parecer el único hijo del Barón.
Charlize serÃa prima segunda suya.
ParecÃa tÃmido y poco ambicioso, pero una vez que se le conocÃa, era un chico dulce.
"Estas son las uvas más orgullosas de nuestra finca, Sacerdote"
"Las he traÃdo para que las disfrutes"
El Barón habló, la Baronesa lo aceptó gentilmente.
Cada palabra era soñadoramente suave.
"Creo que sé cómo son, ......."
Charlize tomó la uva que la Baronesa le ofrecÃa, un poco aturdida.
'...Ya veo por qué me habÃa olvidado de ellos'
En cuanto pensó en ello, echó de menos a Dylan.
Lo que sentÃa ahora, necesitaba conocer toda la historia para entenderlo.
QuerÃa ser aceptada.
Dylan serÃa el único que podrÃa entenderla, el único que sabÃa todo lo que ella recordaba de ser Keira.
'Veneta es muy lenta para aprender, sabe muy poco. Es muy reacia a asistir a eventos sociales desde que está en las islas, no tendrá ningún contacto interpersonal con nadie....... Ha hecho un largo viaje para celebrar mi boda'
Charlize comprendió por qué Dylan le habÃa traÃdo a conocer a Veneta.
"Gracias, es una gran uva, se nota el mimo que le han puesto"
Charlize sonrió, relajado y a gusto.
El Barón le devolvió la sonrisa.
El parecido con su madre, a la que sólo habÃa visto en retratos, era tan sorprendente que Charlize parpadeó un par de veces.
Fue entonces cuando la Baronesa habló con cuidado.
"...Sacerdote. La verdad es que la Casa de Veneta tiene sus propias costumbres matrimoniales. Yo las seguà cuando me casé con el Barón"
"¿De qué se trata?"
preguntó Charlize, preguntándose de pronto si su madre habrÃa hecho lo mismo de tratarse de una costumbre familiar.
Como si hubiera leÃdo su pregunta, la Baronesa sonrió y contestó.
"...Ah. He oÃdo que la difunta Gran Duquesa siguió esta costumbre cuando se casó"
"......."
Ya veo.
Mi madre y....
'El Gran Duque'
De repente pensó en su padre, pero Charlize desechó el pensamiento.
"¿Te lo digo? Eres de la sangre de Veneta, Charlize"
La palabra "sangre..." tocó el corazón de Charlize.
"...SÃ, por favor, dÃmelo"
Charlize no podrÃa haber sido más cortés.
Era la expresión más educada y cortés que habÃa visto en su rostro.
La Baronesa se acercó lentamente, susurrándole al oÃdo.
Charlize, que habÃa oÃdo, se ruborizó de forma inusual.
La propia Veneta parecÃa tan pura.
Le hizo cosquillas.
* * *
Charlize echaba de menos a Dylan.
Por eso habÃa ido al despacho de Dylan justo después de conocer a Veneta.
"Su Majestad acaba de salir de su despacho, pero no tardará en volver; puede entrar y esperar, si lo desea"
'Lafeyak' se hizo a un lado frente a la sala del trono en obediencia absoluta a Charlize.
Era la voluntad de Dylan.
Naturalmente, el Emperador tenÃa tantos deberes como derechos. El primer Emperador de un imperio unificado, aunque fuera un genio.
Sus deberes serÃan interminables.
Charlize asintió y entró en su despacho, que debÃa de ser un maremágnum de secretos y confidencialidad.
'...Supongo que Dylan no me interesaba tanto como creÃa'
La habitación no le resultaba familiar.
En la tecnologÃa de 400 años más tarde, habÃa una profesión que podÃa inferir la personalidad y la psicologÃa a partir de la escritura a mano solamente.
Las técnicas para analizar la psicologÃa a través de dibujos de los clientes también eran cada vez más sofisticadas.
Observar el espacio en el que vive una persona también puede revelar mucho sobre ella.
'Dylan es un hombre difÃcil de clasificar. Es demasiado emocional para etiquetarlo como racional. No se puede decir que sea metódico, pero es muy creativo en el momento'
Antes de la regresión, se colocaron sensualmente en el suelo varios cuadros de un pintor que sólo fue identificado como Dylan a tÃtulo póstumo.
El despacho era alto, con paneles de cristal en el techo, lo que permitÃa ver el cielo e inundarlo con la luz del sol.
En el lado opuesto, un ventanal daba al vasto archipiélago y al castillo de Hwangseong, los colores neutros del espacio estaban animados por algún que otro arbolito.
Una pared estaba cubierta de densos libros, presumiblemente leÃdos por el hombre sentado en el sofá gris.
En conjunto, era tranquilo y artÃstico.
Lo mejor de todo es que estaba completamente insonorizado y sereno, lo que facilitaba la inmersión.
Mientras lo asimilaba todo, oà una puerta abrirse detrás de mÃ.
Tak.
"Te he hecho esperar, Charlize"
"Soy yo quien ha venido sin avisar, Majestad"
Dylan rió nerviosamente y entró, cerrando la puerta tras de sÃ.
"Si hubiera sabido que venÃa Liz, deberÃa haber ordenado un poco más"
"¿Qué...? Me sorprendió lo ordenado que estaba......."
Dylan se acercó a Charlize, que estaba de pie cerca del ventanal.
Charlize recordó de repente su primer encuentro con Dylan, cuando era un joven Emperador de 13 años. Entonces era sólo un niño.
...y ahora todo un hombre.
Su respiración a corta distancia le puso nervioso al instante.
Sin más instrumentos en The Real Piece of Ehirit, habiendo cesado las exigencias de Charlize de ser un tirano, no hay razón para que el ambiente sea tenso.
Dylan parecÃa inusualmente sigiloso, tal vez habiendo aprendido su propia marca de glamour de su tiempo con Charlize.
'...tengo un documento secreto del que no me gustarÃa que me descubrieran'
Dylan ocultó sus verdaderas intenciones e hizo que Charlize se sentara en el sofá, alejándolo fÃsicamente de la mesa donde estaban los documentos secretos.
Sólo habÃa un sofá en el Despacho Oval, ya que nunca invitaba a nadie.
La reputación de Veneta era buena.
Pero era tan exclusiva e introvertida, poco dispuesta a salir de su finca, que hubo que convencer a Dylan para que la trajera a las Islas con la promesa de un apoyo financiero total.
Sólo por el bien de Charlize.
'Sé que siente debilidad por la palabra familia'
A juzgar por la expresión de su rostro, la generosidad de Dylan habÃa tocado el corazón de Charlize.
Gracias a Dios.
"......Gracias, Su Majestad"
"No, Charlize"
Charlize se quedó en silencio por un momento, como si hubiera olvidado qué decir.
"Tengo sentimientos que deseo compartir"
"Por favor, dime, Charlize"
"Cuando yo....... Keira"
Charlize rara vez hablaba de su época de Keira. Y cuando lo hacÃa, tendÃa a hablar de forma arcaica e idiosincrásica.
Pero como si los múltiples yoes de sus recuerdos se hubieran fusionado por fin, habló del pasado en su tono habitual.
"Los emperadores"
Charlize tomó aire y luego habló.
"Transmitieron los secretos de cómo tratar a Keira, como una receta, de generación en generación. Si no les haces caso, toma como debilidad el linaje de Ronan........ Cada descendiente de un descendiente, incluso la más pequeña fracción de un descendiente con sangre en sus venas, tenÃa que ser asesinado como una Keira"
"......."
Dylan escuchó sin decir palabra.
"Mi familia"
Charlize tosió sangre.
"Supongo que habÃa una parte subconsciente en mà que querÃa que fueran asÃ, que fueran mi debilidad. Que fueran mi debilidad, que se vieran atrapados en ella, que fueran vÃctimas de ella, creo que por eso tenÃa tanto miedo de dejar entrar a nadie"
"...... lo entiendo"
"Siempre he estado a la defensiva desde mi regresión"
"Es comprensible. Siento empatÃa"
dijo Dylan suavemente, poniendo una mano en el hombro de Charlize.
Fue un pequeño toque, pero la señal no verbal le hizo darse cuenta de que su empatÃa por Charlize era genuina.
Charlize miró a Dylan.
Su cabello oscuro, antes tan frágil, ahora parecÃa tan fuerte.
'En realidad, no lo he olvidado'
La divinidad que le quedaba a Charlize le hacÃa incapaz de olvidar.
Las gotas de sangre en su espada.
El imperio que se habÃa servido de él para construir riqueza y honor.
Las burlas del Emperador y sus infinitas mofas.
La notoriedad y los rumores no deseados.
La adulación.
Las miradas.
Los juicios.
El manejo de las cosas...
La frustración contenida amenazaba con aflorar a medida que los recuerdos se hacÃan más profundos.
Dylan se inclinó y besó a Charlize con fuerza.
"...Mmm"
Por primera vez, en lugar de la suavidad habitual, apretó los labios contra los de Charlize, reclamando su atención, Charlize se hundió en Dylan como una piedra.
La intensa estimulación fue como una llamada a concentrarse en él, sus emociones volaron en un borrón.
No, no lo odiaba.
Era bueno.
Era la forma que tenÃa Dylan de consolarme.
No querÃa sonar a la defensiva.
Dylan se inclinó y me besó profundamente. Liderando. Fue un beso devorador.
O, mejor dicho, deseoso.
En lugar de perderme en mis pensamientos, consumida por el vacÃo y la depresión.......
preferÃa entregarme a placeres estimulantes y periféricos para despejarme.
Me pregunto cuánto duró.
Los labios se separaron.
Charlize aspiró, sintiendo que el mundo se le escapaba.
¿Era esa la intención, mantenerlo despierto?
Era un beso que parecÃa una relación.
"...Charlize"
"......SÃ"
"No pasa nada"
'...Eso es reconfortante'
"No dejaré que nada te haga daño"
"SÃ"
"Te lo daré todo. Familia, amor, felicidad"
"Te creo"
"......SÃ. Charlize"
Al final, Dylan dudó por una fracción de segundo, pero Charlize no se dio cuenta.
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