La heroÃna tuvo una aventura con mi prometido 37
"Oh, mira este diamante"
"¡Qué tal este zafiro en el extremo aquÃ!"
"¡Kyaa! Es muy bonito"
Me gusta el glamour y los brillos, asà que pedà un vestido, adornado con baratijas y lleno de joyas, pero cuando me preocupé de que fuera hortera, los asistentes se quejaron de lo bonito que era.
"¿Quieres probártelo? ¿Lo harás?"
"Mm..."
No tuve que probármelo porque estaba hecho a la medida de mi cuerpo.
Las camareras se esforzaron por instarme a que me lo probara. Entre ellas, May sonaba autopromocionada y poderosa.
"¡Aprovecha esta oportunidad para conocer a otros jóvenes maestros! ¿Quién sabe si aparecerá una pareja mejor?"
-Piik...
La parte que trató de dar esa voz, Reynos, se enfadó.
Lástima que no pudiera aclarar el malentendido.
De todos modos, me dijeron que lo probara asÃ, pero era demasiado fingir que no lo sabÃa y taparme los oÃdos. Al final, las expectativas de todos superaron mis problemas.
"Entonces, ¿me lo pruebo?"
"¡SÃ!"
Como si me hubieran estado esperando, un coro de sirvientas se apresuró a entrar.
Me llevaron directamente al vestidor, y pronto el espejo del mismo me mostró en todo mi esplendor.
"¡Kyaa! ¡Señorita! Es usted tan hermosa!"
"¡Si fuera un hombre, te habrÃa propuesto matrimonio!"
"¡El dueño de la 'Estrella del Verano' de este año será la dama! ¡Estoy seguro!"
No, no lo creo.
En lugar de dejar que ese pensamiento saliera de mi boca y arruinara el ambiente, sonreà mansamente.
Si Cuero y los miembros del gremio me hubieran visto, dirÃan que ese no era su dueño, y que era una cara de dama tan perfecta que se les ponÃa la piel de gallina. Huhu.
'Yo también soy una belleza'
Me giré frente al espejo.
El vestido que llevaba era un vestido Ãndigo oscuro.
Dependiendo de cómo le diera la luz, podÃa parecer púrpura en algunos aspectos y negro en otros.
La parte superior del vestido, con los hombros al aire, era de encaje y estaba bordada con un motivo floral. El dobladillo de la falda, que se extendÃa en forma de A, estaba espolvoreado generosamente con polvo de oro y plata para que brillara al moverme.
El dobladillo estaba mezclado con zafiros del tamaño de una uña del pulgar y era el colmo del glamour.
"Creo que estos pendientes quedarÃan muy bien"
"¿Qué te parece si te pones el pelo as�"
"¡Me gusta este collar!"
"¡Esto para el peluquÃn!"
-Ppiiik...
Escuché un pequeño grito a través del ruido. Finalmente, me di cuenta de que Reynos estaba aquÃ.
Reynos, que estaba en el camerino como mascota, estaba sentado junto a la ventana, congelado y sin poder apartar la vista de mÃ.
Las criadas parlotearon con picardÃa al ver sus mejillas sonrojadas.
"Piik debe saber que ella también es bonita"
"¿Es un macho?"
"¿No es un macho si la sigue bien?"
"Lo envidio, sea macho o hembra. Trata de seguir a la dama a donde sea con ese cuerpecito"
"SÃ, es tan lindo. Hay alguna otra criatura asÃ... Oh, no puedes llevarlo al salón de baile, ¿verdad?"
Los ojos del bebé dragón malvado revolotearon y se abrieron de par en par. Las criadas, que nunca lo habÃan visto, siguieron hablando.
"¿Y su escolta, señorita?"
"Ha habido una llamada de Essit para ser escoltada"
"¿Están locos? Oh, olvÃdalo. ¿Qué he dicho?"
"Eso es exactamente lo que estoy hablando. Si quiere romper el compromiso, ¡no es el momento!"
Una enfadada May agitó su peine en lugar de peinarme. Casi me golpea el peine.
"No se preocupe, mi señora. Te ayudaré de alguna manera"
HabÃa una razón por la que May estaba tan segura de sà misma.
Las personas empleadas de la procedencia de May podÃan acumular una red de contactos por sà solas, aunque no pasaran de una familia a otra.
Es decir, quién era el perro del conde, a qué dama le habÃa echado el ojo el barón, y rumores como éste llegaban a sabiendas.
La historia era para usarla como base para atarme con un buen joven entre los que no tenÃan dueño.
"No necesito una escolta"
"¡Claro que no!"
May gritó cien veces. SabÃa que esto pasarÃa.
"Está bien, haz lo que quieras"
Rápidamente le cerré la boca a May.
Después de revisar el vestido y los accesorios asÃ, fue cuando me cambié a mi ropa original y volvà a la habitación.
- Ppiiik.
En cuanto entré, Reynos voló sobre el escritorio, sosteniendo una pluma de bandera y escribiendo diligentemente.
"Señora, la acompañaré"
"¿Su Alteza?"
Intenté imaginarme entrando en el salón de baile con una crÃa de dragón malvado con un pequeño frac como escolta.
Hmmm...
Bonito, pero no creo que se ajuste al propósito de un baile imperial. Si el duque Justice se entera de que es un dragón malvado, podrÃa recibir una espada.
Reynos, que era consciente de que no estaba contento, añadió una lÃnea bajo la frase de que me escoltarÃa.
"En forma humana"
"¿Eh? ¿Es posible?"
De hecho, el perÃodo para que la Luna de Rubà apareciera terminó anteayer.
Pero estaba en mi casa porque todavÃa estaba bajo su influencia y era incapaz de volver a su forma original, ¿pero mintió?
pregunté, con las cejas fruncidas, y Reynos volvió a mover la pluma de la bandera.
"Desde que la Luna de Rubà ha desaparecido, puedo polimorfarme como humano. Pero tengo que usar una identidad diferente a la del PrÃncipe Heredero, ¿estará bien?"
"¿Te refieres al Caballero Imperial? Está bien".
"No, es un estatus que mi señora no conoce"
¿Reynos tiene otro estatus que el de "PrÃncipe de la Corona" y "Caballero Imperial de la frontera"?
Parece tener un estatus lo suficientemente noble como para ser un escolta autoproclamado, pero entonces ¿por qué no se lo reveló a Duval mientras era mal hablado por él?
Cuando levanté las cejas ante la sospecha, Reynos, que malinterpretó la acción como algo más, escribió una frase.
"No molestará a mi señora, lo juro por mi nombre"
"¿Por qué no se lo dijiste a Duval?"
"No pensaba revelarlo"
De los ojos rojos de la persona que salió y dijo que iba a revelar algo que no tenÃa intención de revelar, me di cuenta completamente de los sentimientos de Reynos por mÃ.
Oh...
Mi corazón estaba revuelto como si me hubieran cortado el corazón con una espada. ¿Qué debo hacer? Suavemente dirigà mi mirada hacia abajo.
"Puede llevar algún tiempo limpiarlo ya que no se ha usado durante mucho tiempo. Te pido tu comprensión"
Asà que Reynos me envió una mirada melancólica para que no aceptara las solicitudes de escolta de otras personas.
¿Cómo es posible que tuviera que organizar esto debido a su increÃble estatus?
Me mordà el labio, asentà suavemente y dije que lo entendÃa.
Esa noche, el malvado dragón Reynos voló a medianoche. Perturbado, cerré la ventana y me acosté, observando cómo se hacÃa cada vez más pequeño en la oscuridad.
Asà pasaron unos cuantos dÃas.
Me atormentaban las doncellas, que se autoproclamaban equivocadas, enseñándome sobre este joven amo y aquel joven amo cuando el hombre apareció ante mÃ.
***
Ya era hora de que terminara el Festival de la Luna de RubÃ.
Decidà ir a trabajar al gremio hasta que Reynos se pusiera en contacto conmigo, pues ya no tenÃa que comprobar si el negocio de los pinchos de pollo iba bien.
'Jugar solo es lo mejor'
Me tumbé en el sofá rojo de la habitación privada del maestro en una gran posición.
En ese estado, holgazaneé como un niño, y de repente me volvà malvado y le di un puñetazo en la cabeza al muñeco negro del dragón malvado que estaba en el sofá.
El muñeco del dragón malvado que fue golpeado hizo un sonido. ¡Piiiik!
"Me pregunto por qué me tratas tan bien"
¡Ppiiiiik!
"SerÃa mejor si nos quedáramos con el contrato"
¡Ppiiiiiik!
Fue cuando estaba hablando conmigo mismo mientras golpeaba a Piik durante mucho tiempo. Antes de darme cuenta, Cuero que entró me habló con ojos irreverentes.
"Si vas a jugar, vete a casa a jugar"
"¿Crees que esto es jugar?"
"SÃ"
"Me has pillado"
Me descubrieron y tuve que trabajar.
Intenté levantarme pero accidentalmente apuntalé el muñeco del dragón malvado. El muñeco, sujetado por mÃ, gritó de dolor. ¡Ppiiiiik!
Oh, perdón.
Toqué el muñeco aplastado, lo recompuse, lo cubrà con una manta y llamé a Cuero, que parecÃa nervioso.
"¿Qué pasa?"
"El trabajo. Es que estoy ocupado"
Creo que no.
Incluso cuando las cosas estaban más agitadas que esto, Cuero no se volvÃa cortante cuando se quejaba.
Entrecerré los ojos ante el inusual peinado de Leather, sus cejas bien cuidadas y lo que parecÃa una cara pintada.
Esto, esto, esto, por mucho que mirara-.
"¿Tienes un amante?"
"Hah, para nada. ¿Cómo que un amante?"
"¿Porque no tienes tiempo para una cita?"
"Eso no es cierto"
"Ah, vale"
Asentà levemente con la cabeza y le quité los documentos que Leather tenÃa en la mano.
"¿Os habéis besado?"
"No"
"No lo hicisteis. Oh, ¿has venido a darme una rebaja de impuestos?"
El documento fue enviado por la oficina del gobierno a Luminous.
El documento era una carta enviada a Luminous por una agencia gubernamental. Era una rebaja de impuestos por un año como compensación por donar cierta cantidad de dinero al templo.
Si vas a hacer esto, hazlo durante unos años, ¿qué es sólo un año?".
Sin embargo, decidà contentarme sólo con este nivel de beneficios, ya que cubrirÃa con creces la cantidad de dinero donada.
"Aparte de esto, ¿hay alguna otra correspondencia dirigida a Luminous?"
"Hay muchas. ¿Quiere verlas?"
Leather, que habÃa salido de la habitación, regresó con un fajo de cartas en los brazos.
Estaban tan apiladas que me preguntaba si podÃa ver delante de mÃ, y me quedé con la boca abierta.
"¿Qué es esto?"
"Hay quienes quieren hacer negocios contigo, y hay aristócratas que te tratan con condescendencia o te chantajean. Si buscas bien, encontrarás algún Essit"
"Declina lo que te envÃen educadamente, e ignora a los menos auspiciosos"
"¿Yo?"
Cuero refunfuñó con dolor.
"Sobre el papel, tú eres el dueño del grupo mercantil, asà que ¿quién va a hacerlo?"
Cuando disparé fuertemente con ese significado, Cuero bajó la cola, diciendo:
"SÃ, tengo que hacerlo, por supuesto"
"¿Es el momento de cambiar al vicedirector?"
"No, no creo que sea el momento todavÃa"
"Debes estar ocupado con las citas"
"Yo no hago eso"
"Haz tu trabajo mañana y sal del trabajo. HabÃa una mujer esperando abajo"
"Q-qué"
Quizás fue un comentario inesperado, la cara de Leather se puso roja. Y tartamudeó fuera de lugar.
Yo sonreÃ.
"Sólo estaba adivinando, ¿es cierto?"
"...!"
Leather abrió mucho la boca.
Hmm. Lo supe cuando se disfrazó.
"¿Quién es?"
"... Eso es"
"No voy a morder. Dime"
Hablé en voz baja, pero Cuero se limitó a mirar al suelo y no abrió la boca.
En cualquier otro momento, le habrÃa dicho que no le convenÃa y que debÃa hacer lo que se le dijera.
Oh, esto... Parece que lo ha hecho una vez antes.... Levanté las cejas ante el agorero.
"No es tu ex novia, ¿verdad?"
"..."
"Ey"
Ey, estoy de vuelta ----> Si te gusta mi trabajo, puedes apoyarme comprándome un café o una donación. Ya tu sabes, no te exijo, es de tu bobo aportar o no, no te exijo :p
0 Comentarios