EMPERADOR DIVINO ETERNO 635
Líder de todas las sectas
Zhang Ruochen asintió. Reflexionó por un momento antes de decir calmadamente:
—Lo creas o no, tengo que decirte que no me propasé ni la traté mal. Si ella hubiera intentado hacerme daño, ciertamente habría considerado matarla.
—Eres el discípulo de Santo de la Espada Xuanji. Creo en cualquier cosa que digas.
Bu Qianfan juntó las manos en señal de respeto hacia Zhang Ruochen:
—Es hora de decir adiós. Espero que podamos ser buenos amigos en lugar de enemigos jurados para la próxima vez que nos volvamos a ver.
Bu Qianfan levantó su pierna derecha y pisó fuerte el suelo. Dio un salto y se elevó cientos de metros de altura en el cielo, luego desapareció en el espeso bosque.
—De no haber sido por Emisaria de la Estrella Naranja, su único defecto, Bu Qianfan habría tenido el poder para estar a la par con Di Yi.
Zhang Ruochen soltó un suspiro. Era verdad. A veces, las mujeres podían hacer que los héroes se doblegaran.
Lo más doloroso en el mundo era enamorarse de alguien que jamás te correspondería. Bu Qianfan estaba atrapado en la misma situación en la que Zhang Ruochen había estado antes.
Chi Yao era todavía más fría de corazón que Emisaria de la Estrella Naranja.
¿Acaso Zhang Ruochen no había sido más desdichado de lo que Bu Qianfan era ahora?
⋅•⋅⋅•⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅∙∘☽༓☾∘∙•⋅⋅⋅•⋅⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅
Le tomó a Zhang Ruochen media hora volar de regreso al Mundo del Pergamino. Llegó a las puertas de una ciudad a medio construir. Al entrar, pronto encontró a Blackie y a Emisaria de la Estrella Naranja.
Blackie estaba sentado en la mesa de piedra discutiendo cómo comerse al Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro junto con Conejo Codicioso y Simio Monstruoso. Los tres comelones le habían echado el ojo desde hace tiempo a la carne de Señor Dragón de Inundación y se les hacía agua la boca de solo pensarlo.
Cuando Zhang Ruochen apareció a la vista, las sonrisas en sus rostros se desvanecieron rápidamente.
—Blackie, Ao Xinyan fue al Campo de Batalla del Mundo Primitivo contigo. ¿Dónde está ella ahorita?
—Después de que regresamos al Campo Kunlun, nos separamos. Supongo que debe de estar en la Academia Santa ahora.
—Que no haya contratiempos son buenas noticias.
Zhang Ruochen clavó la mirada en la Emisaria de la Estrella Naranja, quien estaba parada a lo lejos, preguntó:
—¿Notaste algo diferente en tu visita al Campo de Batalla del Mundo Primitivo?
Blackie rodó los ojos. Formó una esfera de brillo negro con una de sus garras. Una capa de Qi se concentró alrededor de él y de Zhang Ruochen.
Aparentemente, iba a decir algo confidencial que nadie más debía escuchar.
Blackie dijo con seriedad:
—Basándome en las marcas que encontré en el altar del Mundo Primitivo Espíritu de Madera, fui a dos Mundos Primitivos más: un Mundo Primitivo Inferior y un Mundo Primitivo de Nivel Medio. Encontré dos altares más. Además, el Qi de Origen en ambos estaba reprimido debajo del altar.
Zhang Ruochen inhaló una bocanada de aire frío.
—¿Qué diablos está haciendo Chi Yao? Usar los Mundos Primitivos como unidades de una formación y desplegar una matriz tan inmensa... ¿de verdad está intentando refinar el Campo Kunlun?
—Tal vez. Absorber la sangre espiritual de todas las criaturas vivientes en la tierra para irrumpir en el Reino Dios. Si tiene éxito, será la única deidad desde la Antigua Edad Media. Por supuesto, eso es solo una suposición mía. No es muy probable que pase porque nadie podría estar tan loco.¨En realidad, veo otra posibilidad. Podría estar intentando desplegar una formación sin precedentes para cercar todo el Campo Kunlun y construir una fortaleza que una al Campo Kunlun con miles de Mundos Primitivos. Para serte franco, después de que unificó el Campo Kunlun, de verdad hizo un montón para hacer prosperar a la población. La era en la que vivimos bien podría llamarse la época dorada. Si de verdad tiene éxito en construir una Formación Cósmica, definitivamente pasará a la historia por sus hazañas meritorias.
Zhang Ruochen se puso solemne.
—¿Y qué pasa si la primera posibilidad resulta ser el caso? Como ya sabes, todos los humanos son egoístas.
—Es muy probable que ese sea el caso. Por eso he vuelto, para pedir tu ayuda para descubrir la verdad. De acuerdo con las pistas que encontré en los altares, hay marcas de altares en el Campo Kunlun y hay un vínculo entre ellas. La marca de altar más cercana está ubicada en la frontera oeste de la Cordillera Dioses Caídos.
La Cordillera Dioses Caídos se extendía por grandes partes de la Región Oriental. No solo había millones de millones de bestias salvajes, sino también cientos de Suzerains, grandes y pequeñas, dispersas a lo largo de la Cordillera.
Los Suzerains pequeños por lo general estaban compuestos por apenas unas docenas de personas.
Las historias de algunas de los Suzerains más grandes podían rastrearse miles de años atrás. El número de discípulos que habían reclutado superaba los cientos de miles. Eso era suficiente para convertirlas en las gobernantes de sus respectivas regiones.
La frontera oeste de la Cordillera Dioses Caídos también albergaba a la Secta Yin Yang, una facción que existía desde los Tiempos Antiguos Medios.
La Secta Yin Yang era coronada como la —líder de todas las sectas— en la Región Oriental. Tenía discípulos por todo el mundo, los discípulos internos acuartelados en la secta sumaban más de 300 mil.
Si se sumaban los discípulos en la Tierra Santa Oriental y la Tierra del Mal Oriental, el número ascendía a los millones.
Incluso había discípulos internos de la Secta Yin Yang en las regiones Central, Sur, Norte y Oeste.
Si se tomaba en cuenta a los discípulos externos, los Suzerains afiliados, las familias afiliadas, los sirvientes, los peones y la tribu humana en general, el personal bajo el control de la Secta Yin Yang era simplemente innumerable.
Debido a que la Secta Yin Yang era tan poderosa, tenía los méritos para estar a la par del Mercado Negro, la Herejía, los Chen y el Banco del Mercado Marcial en la Región Oriental; era la líder indiscutible de todas las sectas.
En la frontera oeste de la Cordillera Dioses Caídos, existía un mundo de Suzerains que tenía a la Secta Yin Yang a la cabeza.
Los intentos de la corte imperial por apaciguar la Tierra del Mal Oriental habían fracasado estrepitosamente al llegar a la Cordillera Dioses Caídos, en parte porque se vieron obstaculizados por la influencia de los Suzerains lideradas por la Secta Yin Yang.
—¿Quieres decir que el altar está dentro de la Secta Yin Yang?
—Solo la Secta Yin Yang tiene el poder suficiente para erigir un altar de semejante envergadura.
Zhang Ruochen se quedó sumido en sus pensamientos.
—En ese caso, tengo que ir a la Secta Yin Yang en persona. No importa cuál sea la verdad, tengo que averiguarlo.
—Pero la Secta Yin Yang posee una influencia demasiado profunda. No podemos entrar a la fuerza; tenemos que idear otra manera.
De pronto, los ojos de Zhang Ruochen brillaron cuando una estrategia cruzó por su mente.
—No podemos entrar a la fuerza, ¿pero por qué no disfrazarnos de alguien más para infiltrarnos en la Secta Yin Yang?
—Si piensan que soy un discípulo de la Secta Yin Yang, será muchísimo más fácil buscar el altar.
Zhang Ruochen miró a Blackie.
—Blackie, me acabo de acordar de que dejé algo olvidado, ve a traérmelo.
—¿Qué cosa y en dónde?
—Es el cadáver de un discípulo de la Secta Yin Yang y su ficha de la secta. Está en el lugar donde peleamos contra el Rey Cuervo de Sangre.
Blackie pareció comprender de inmediato lo que estaba tramando y asintió con la cabeza. Él y el Conejo Codicioso salieron del Mundo del Pergamino rumbo al campo de batalla.
Una vez que el cultivo de Zhang Ruochen mejorara hasta el Cuarto Cambio en el Reino Pez Dragón, sería capaz de comenzar a entrenar el Cambio de las 36 Formas. Para ese entonces, podría transformarse fácilmente en un discípulo de la Secta Yin Yang e infiltrarse sin problemas.
Obviamente, Lin Yue, quien había sido asesinado por Rey Cuervo de Sangre, era una excelente opción. Esa era la razón por la que Zhang Ruochen le pidió a Blackie que fuera a recoger su cadáver.
Por supuesto, Zhang Ruochen tenía que resolver otro asunto primero. Caminó con paso firme hacia Emisaria de la Estrella Naranja.
A pesar de que escuchó sus pasos aproximándose desde atrás, Emisaria de la Estrella Naranja no se dio la vuelta. Sin el menor rastro de emoción en su voz, dijo:
—Finalmente mataste a Di Yi.
—Sí. Si quieres vengar su muerte, puedes actuar ahorita mismo. Sin embargo, tengo que recordarte que ya me has reconocido como tu maestro. Si tomas acciones en mi contra, estarías quebrantando tus principios de lealtad e integridad.
Emisaria de la Estrella Naranja se burló:
—Zhang Ruochen, eres demasiado creído. Para decirte la verdad, yo nunca te consideré realmente mi maestro. Solo estaba montando un teatro.
Zhang Ruochen jaló un taburete de piedra y se sentó, mostrándose totalmente relajado:
—Yo también he estado actuando. De no haber sido por Blackie, quien pensó que todavía podías ser de utilidad, lo más probable es que ya te hubiera matado.
Emisaria de la Estrella Naranja se dio la vuelta de golpe. Una masa de Qi sagrado apareció en sus palmas y la Cadena de Bloqueo de Dragón comenzó a girar rápidamente alrededor de su muñeca.
Zhang Ruochen le lanzó una mirada indiferente. No tenía la menor intención de iniciar una pelea:
—Di Yi murió, pero Bu Qianfan volvió a la vida.
Emisaria de la Estrella Naranja se mordió los labios, la expresión de su rostro se volvió compleja:
—Él es un buen hombre. Es solo que se enamoró de la mujer equivocada.
Zhang Ruochen sonrió y luego se puso serio:
—¿Una vez dijiste que eres una descendiente de la familia Murong? Pocas personas en el Campo Kunlun se atreven a llamarse a sí mismas una 'familia'.
—¿Y qué con eso?
—Dices que hay cuatro credos en la familia Murong: lealtad, piedad filial, audacia e integridad. Recuerdo que tú mataste a Yin Wuchang, el tercer discípulo de Santo Fantasma y también tu hermano mayor aprendiz. ¿Acaso eso no fue un acto de injusticia?
Los cuatro credos eran sumamente importantes para Emisaria de la Estrella Naranja. Las palabras de Zhang Ruochen hicieron que se sintiera humillada.
Emisaria de la Estrella Naranja miró fijamente a Zhang Ruochen como si fuera un tonto:
—¿De verdad crees que Yin Wuchang era un buen tipo? ¿Crees que él realmente sacrificaría su valioso tiempo de entrenamiento solo para salvar a su hermana menor aprendiz? Para decirte la verdad, utilicé tu poder para matarlo a propósito.
Zhang Ruochen ciertamente sabía que la supuesta hermandad entre ellos era un chiste.
Tal vez Emisaria de la Estrella Naranja tenía sus propias razones ocultas para acabar con él.
Zhang Ruochen dejó de indagar sobre los hechos y fue directo al grano:
—¿Conoces a Murong Yefeng?
Emisaria de la Estrella Naranja se sobresaltó y sus ojos se iluminaron de golpe:
—¿Cómo sabes ese nombre? ¿Quién eres tú?
Por la expresión de su rostro, Zhang Ruochen supo que ella definitivamente había escuchado ese nombre, lo cual confirmaba sus sospechas.
Hace ochocientos años, la familia Murong había sido una de las familias más grandes e importantes dentro del Imperio Central Sagrado. Habían criado a muchísimos talentos eminentes, casi todos ellos eran leales a Emperador Ming.
Y la persona de la familia Murong que tenía la relación más cercana con Zhang Ruochen era, precisamente, Murong Yefeng.
Si te gusta mi trabajo, puedes apoyarme comprándome un café o una donación. Realmente me motiva. O puedes dejar una votación o un comentario 😁😄

0 Comentarios