EMDIET 0569







EMPERADOR DIVINO ETERNO 569

Propuesta de matrimonio de cuatro poderosas familias de grandes santos




Príncipe de la Comandancia de Qianshui y Medio Santa Liuli estaban parados hombro con hombro justo en la parte delantera. Ellos eran los padres de Huang Yanchen, pero en realidad no se esperaba que salieran a recibir a Zhang Ruochen, ya que eran los mayores de la familia.

Sin embargo, Zhu Hongtao y Wan Ke, quienes escoltaban a Zhang Ruochen, eran capos muy famosos en la Región Oriental; su poder y antigüedad ameritaban que el mismísimo jefe de la rama de la tribu de la Medio Santa Liuli saliera a darles la bienvenida en persona.

Aparte del líder principal de la familia, cada una de las 8 ramas mayores y las 72 tribus tenía su propio jefe de rama.

Los jefes de rama conformaban la alta gerencia de la familia Chen. Cada jefe de rama era el líder de una tribu y estaba a cargo de su administración.

El jefe de la rama de la tribu a la que pertenecían Medio Santa Liuli, Huang Yanchen y Príncipe de la Comandancia Qianshui era el abuelo de la Medio Santa Liuli, quien venía a ser también el bisabuelo de Huang Yanchen.

Su nombre era Chen Ji. Estaba por cumplir los 200 años y era uno de los pesos pesados de la Región Oriental. Sin embargo, debido a su avanzada edad, ahora casi nunca salía en público.

El matrimonio entre Huang Yanchen y Zhang Ruochen significaba la unión entre los Chen y el Santo de la Espada Xuanji, por lo tanto, su boda era un acontecimiento de lo más importante.

Por esta razón, Chen Ji, como jefe de rama, tenía que presidir todo el evento de todas maneras.

El segundo y el tercer hermano mayor mayor, Zhu Hongtao y Wan Ke, caminaban justo a la cabeza de la comitiva.

Zhang Ruochen, al ser el menor, naturalmente se acomodó detrás de sus dos hermanos mayores.

Wan Ke tenía una personalidad bastante centrada. Era un tipo culto y bien educado. Incluso cuando todavía estaba a cierta distancia, saludó con las manos juntas y saludó respetuosamente a Chen Ji.

Como respuesta, un sonriente Chen Ji, quien se apoyaba en un bastón, dio tres pasos hacia adelante y le devolvió el saludo con las manos juntas, diciendo:


—Medio Santo Wan Ke y Santo Hong Tao, no hay necesidad de que hagan tantas ceremonias conmigo. Dado que seremos parientes a partir de este día, podemos dejar de lado todas las formalidades, no queremos tratarnos como extraños.


Aunque Chen Ji era mucho mayor que Wan Ke, su nivel de cultivo ni siquiera se comparaba con el de este.

En el Reino Santo, Wan Ke se encontraba en una posición ligeramente superior a la de Chen Ji.

Al lado de Wan Ke estaba Zhu Hongtao, el segundo hermano mayor mayor de Zhang Ruochen. Aunque Zhu Hongtao no era humano, igual era el segundo discípulo del Santo de la Espada Xuanji y había vivido más de 600 años. Por lo tanto, su nivel de cultivo ya había alcanzado el Reino Santo.

En términos de antigüedad, la posición de Zhu Hongtao como santo superaba por mucho a la de Chen Ji.

Por estas dos razones, a pesar de ser un jefe de rama que representaba a los Chen, Chen Ji se cuidaba de no ser descortés en lo más mínimo frente a estas dos personas.

Wan Ke miró de reojo a Zhang Ruochen, sonrió y dijo:


—Ya que nuestro hermano menor está aquí en la residencia de los Chen para presentar sus regalos de bodas, lo justo habría sido que nuestro Maestro lo acompañara. Sin embargo, le surgieron unos asuntos de última hora, por lo que mi hermano mayor y yo hemos venido en su representación. Espero que al maestro Chen Ji no le moleste.


Chen Ji sabía perfectamente que Wan Ke decía estas palabras por pura cortesía.

Si Santo de la Espada Xuanji hubiera sido el que acompañaba a Zhang Ruochen, por el peso de su estatus y su posición, el mismísimo jefe de la familia Chen habría tenido que salir a recibirlos.

Sonriendo, Chen Ji dijo:


—Entremos primero a la casa para que podamos conversar en detalle sobre la boda de estos dos muchachos. ¡Por aquí, por favor!


La puerta oeste de las Mansiones Santas de la Región Oriental comenzó a abrirse lentamente, haciendo un sonido chirriante.

Momentos después, las dos puertas de bronce de la entrada, que pesaban un millón de catties cada una y estaban repletas de tallados de dragones, se abrieron de par en par. Daban paso a una avenida de jade de 40 pies de ancho que conducía directo hacia lo más profundo de las mansiones.

A primera vista, parecía que uno no podría ver el final de la avenida de jade desde ese punto.

Chen Ji, Wan Ke y Zhu Hongtao lideraban el camino mientras que la Medio Santa Liuli, el Príncipe de la Comandancia de Qianshui, Zhang Ruochen y Huang Yanchen los seguían de cerca. Si Xingkong y Chang Qiqi iban al final de todo con los diez carruajes de los regalos de bodas y la dote.

Toda la comitiva iba conversando y riéndose mientras se dirigían hacia la entrada principal.

A lo lejos, dos ancianos estaban parados en la cima de una torre de oro púrpura de doce pisos, contemplando toda la movida y el alboroto que había afuera de la puerta oeste.

El anciano de túnica verde sacudió la cabeza y suspiró:


—Viejo Chen Ji tiene demasiada suerte de que una de sus descendientes se case con el discípulo de un santo de la espada. Por culpa de esta unión matrimonial, me temo que de ahora en adelante la opinión y las palabras de su tribu van a pesar mucho más que las de nosotros.

—Eso es la pura verdad. La tribu de Chen Ji es una de las que están más al fondo de la tabla entre las setenta y dos tribus de la familia Chen. Sin embargo, ahora tienen el respaldo de los santos de la espada y cuentan entre sus filas con Zhang Ruochen, que es el hijo bendecido por Dios de esta generación. No me entra en la cabeza que su posición vaya a subir hasta la cima así de fácil.


Una luz fría brotaba de los ojos del anciano de túnica blanca. Su mano arrugada se aferró a la baranda dura de la torre de oro púrpura, dejando una marca en ella como si estuviera hecha de arcilla.

Tanto el anciano de túnica verde como el de túnica blanca eran jefes de rama de la familia Chen, ambos eran más fuertes que Chen Ji.

Como era de esperarse, los dos ancianos estaban recontra picados por el matrimonio arreglado entre la mujer de la tribu de Chen Ji y el discípulo del santo de la espada, ya que esto iba a romper el equilibrio entre las setenta y dos tribus de la familia Chen.

Dentro de la familia Chen, algunos estaban celebrando, otros andaban preocupados y, lógicamente, no faltaban los envidiosos.




¡Rumble!




Desde el horizonte, se vio a cuatro comitivas con sus carretas y carruajes avanzando a toda marcha hacia la puerta oeste de las Mansiones Santas de la Región Oriental.

Una voz clara y potente salió de uno de los grupos, diciendo:


—Nosotros, la Nobleza de Santo Xu, estamos aquí para proponer matrimonio a las Mansiones Santas de la Región Oriental.


Inmediatamente después, tres voces más resonaron en rápida sucesión:


—Nosotros, la Nobleza de Santo Xi, estamos aquí para proponer matrimonio a las Mansiones Santas de la Región Oriental.

—Nosotros, la Nobleza de Santo Zuo, estamos aquí para proponer matrimonio a las Mansiones Santas de la Región Oriental.

—Nosotros, la Nobleza del Santo Shen, estamos aquí para proponer matrimonio a las Mansiones Santas de la Región Oriental.


Momentos más tarde, las carretas y carruajes pertenecientes a las cuatro poderosas familias de Grandes Santos se alinearon afuera de la puerta oeste.

Cada comitiva era inmensa; estaba conformada por miles de personas con quinientos carruajes de dote jalados por quinientas bestias salvajes.

Los diez carruajes de regalos de boda y dote de Zhang Ruochen daban pena al costado de los quinientos carruajes de regalos de boda y dote de cada uno de esos grupos.

Las cuatro familias de Grandes Santos siempre habían estado en plan de guerra con Zhang Ruochen. Hoy, habían escogido exactamente el mismo día para venir a donde la familia Chen a proponer matrimonio con una dote cincuenta veces más grande que la de Zhang Ruochen.

Cualquiera se daba cuenta de que habían venido con la única intención de armar problemas.

La rama de los Chen a la que pertenecía Chen Ji, al igual que Zhang Ruochen y su comitiva, estaban claramente molestos.

Por el contrario, algunas tribus de la familia Chen ponían cara de estar disfrutando el momento viendo el aprieto en el que se encontraban.


—Qué tal sorpresa. Las cuatro poderosas familias de Grandes Santos han venido a proponer matrimonio a los Chen el mismo día. Me pregunto a cuáles hijas bendecidas por los dioses les habrán puesto el ojo.

—Siendo el discípulo de un Santo de la Espada, Zhang Ruochen solo preparó diez carruajes de dote. En cambio, cada una de las cuatro poderosas familias de Grandes Santos armó quinientos carruajes de dote. Obviamente están aquí para dejar en ridículo a Zhang Ruochen.

—Esas cuatro poderosas familias de Grandes Santos son bien atrevidas para venir a meterse así con las Mansiones Santas de la Región Oriental. Qué tales forajidos. ¿Acaso no saben quién es el que manda en la Región Oriental?




Dado que las cuatro poderosas familias de Grandes Santos estaban aquí para proponer matrimonio, los Chen tenían que recibirlos de una manera que estuviera a la altura de una Familia Noble de la Edad Media y evitar ganarse pleitos gratis.

Chen Ji se adelantó para recibirlos en representación de los Chen. Mientras miraba hacia la comitiva de la Nobleza de Santo Xu, divisó a Medio Santo Sandao en uno de los lujosos carruajes. Chen Ji le dijo:


—Qué tal sorpresa verlo por aquí, Medio Santo Sandao. De verdad que ha venido en persona y con semejantes regalazos. ¿Se puede saber a quién le está proponiendo matrimonio?


Medio Santo Sandao salió del carruaje antiguo, saludó a Chen Ji con las manos juntas y dijo sonriendo:


—Tal vez no esté al tanto, hermano Chen Ji, de que un jovencito de la Nobleza de Santo Xu se ha enamorado perdidamente de una talentosa hija de su familia. El día de hoy, he venido con él para hacer la propuesta de matrimonio a su familia.


A Chen Ji se le cayó la cara.

Chen Ji estaba recontra al tanto de los pleitos que había entre Zhang Ruochen y las cuatro poderosas familias de Grandes Santos. No se tragaba el cuento de que la intención de ellos al venir aquí fuera proponerle matrimonio a los Chen.

¿A qué santo habían venido las familias de Grandes Santos a fregar esta boda?


—Es el colmo que la Nobleza de Santo Xu venga aquí abiertamente a armar problemas. ¿Acaso pretenden atrasar al novio y robarse a la novia?

—¿Acaso Zhang Ruochen y Huang Yanchen no están comprometidos ya? Es una tremenda falta de respeto que las cuatro poderosas familias de Grandes Santos vengan a proponerle matrimonio a ella.

—Incluso si no han venido a robarse a la novia, de ley que su intención es provocar a Zhang Ruochen. ¿Acaso no vieron los quinientos carruajes de dote y regalos que trajo cada uno?


Los miembros de la familia Chen comenzaron a andar con chismes y a murmurar entre ellos luego de escuchar las palabras de Medio Santo Sandao.

Zhang Ruochen, que estaba parado al fondo, se rascó la barbilla pensativo como si estuviera dudando. No sabía si matarse de risa o qué.

La Nobleza de Santo Xu era una de las familias más tercas con las que se había cruzado en su vida. Había enviado a dos discípulos al Campo de Batalla del Mundo Primitivo para asesinarlo, pero estos terminaron siendo eliminados por él en su lugar.


—¿Acaso no van a tirar la toalla nunca?


Por la forma en que se daban las cosas, debían de estar recontra picados por la humillación.

Nadie se imaginaba qué era lo que pretendían hacer en este momento.

Medio Santo Sandao miró los diez carruajes de dote de Zhang Ruochen con total desprecio. Con un tono de burla, dijo:


—Hermano Chen Ji, los quinientos carruajes de dote y regalos que he traído son puros tesoros que no tienen precio. Si aceptan esta propuesta de matrimonio, les mandaré otros quinientos carruajes repletos de Cristales Espirituales.


Chen Ji se apresuró a decir:


—No se trata de la dote. El punto clave es........


Antes de que Chen Ji pudiera terminar su frase, Medio Santo Sandao lo interrumpió:


—Lo entiendo perfectamente y quédese tranquilo, hermano Chen Ji. Esta propuesta de matrimonio viene por parte del joven más excelente de la Nobleza de Santo Xu.


Zhu Hongtao ya venía aguantándose la rabieta hasta que ya no pudo más. Empujó suavemente a Chen Ji detrás de él con el brazo y dijo:


—Maestro Chen Ji, por favor dése una vuelta por atrás y déjeme cuadrarlo a este tipo.


Chen Ji conocía bien el temperamento de bárbaro que tenía Zhu Hongtao, así que no se molestó y prefirió dar un paso atrás.

Dejar que Zhu Hongtao se encargara de la situación era la jugada más inteligente, ya que Chen Ji no quería ganarse pleitos gratis con las cuatro poderosas familias de Grandes Santos.

Zhu Hongtao, con sus impresionantes cuatro metros y treinta de altura, se paró frente al Medio Santo Sandao y rugió:


—¿Qué es lo que quieres, Medio Santo Sandao? ¿Acaso tu plan es atrasar al novio y llevarte a la novia?


Cuando Medio Santo Sandao levantó la cabeza para mirar a Zhu Hongtao, comenzó a ponerse un poco nervioso.


—¿Por qué diablos Santo de la Espada Xuanji envió a Zhu Hongtao a venir a donde los Chen?

—¿Por qué Zhu Hongtao, que ya está en el Reino Santo, tenía que meterse en un asunto tan insignificante como el matrimonio de estos muchachos?


Las cuatro poderosas familias de Grandes Santos habían pensado que, a lo mucho, un hermano o hermana mayor de nivel Medio Santo acompañaría a Zhang Ruochen a donde los Chen para entregar la dote.

Jamás se esperaron que Zhu Hongtao apareciera al lado de Zhang Ruochen.

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