EMDIET 0548







EMPERADOR DIVINO ETERNO 548

Luchando contra un Medio Santo




¡Bang! ¡Bang!




Se volvieron a separar después de una docena de fintas.


—Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro es una Bestia Salvaje de Nivel Seis. Incluso si alcanzo el Reino Supremo del Reino Cielo, igual no voy a ser rival para él.


La sangre le chorreaba por la boca.

Zhang Ruochen decidió cambiar de estrategia. Primero iba a jalar al rey hacia lo más profundo del mar. De esa forma, a medida que la presión del agua se pusiera más yuca, el poder del rey se iría debilitando.

Pensando en esto, dio la vuelta de inmediato y se metió un clavado hacia el fondo del mar.


—¿Te quieres escapar? ¿Acaso crees que vas a poder arrancar?


El rey miró a Zhang Ruochen con burla. Sus pies se transformaron en una cola roja de dragón de inundación, la cual movió de un lado a otro a una velocidad alucinante. En un abrir y cerrar de ojos, ya estaba a unos diez metros detrás de Zhang Ruochen.

Sacó el Martillo de la Llama Rugiente y activó sus inscripciones usando su Qi Santo.

El Martillo de la Llama Rugiente era un Arma de Cien Inscripciones, antes le pertenecía al Emisario de túnica verde. Después de que Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro se lo bajó, se adueñó del martillo.




¡Crack!




El rey movió el brazo y le lanzó el martillo directo a la espalda de Zhang Ruochen.

El martillo avanzaba con una fuerza descomunal, empujando las olas rápidamente en un arco gigante y acercándose a la espalda de Zhang Ruochen.


—¡Qué colosal! ¡Es recontra rápido!


Zhang Ruochen miró hacia atrás y se quedó frío. De inmediato se teletransportó a través del espacio con un parpadeo y desapareció justo debajo del martillo.

Volvió a aparecer a 100 metros de distancia.

El rey bufó y se quedó mirando a Zhang Ruochen con cierta sorpresa. Le preguntó:


—¿Puedes controlar el poder del espacio?


Como una Bestia Salvaje de Nivel Seis, Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro tenía un sentido del espacio recontra despierto. Ni la más mínima alteración espacial se le podía escapar.

Rey Dragón descubrió las habilidades espaciales de Zhang Ruochen y al toque entendió cómo era la nuez. Se dijo a sí mismo:


—Ya veo. Con razón un tipo del Reino Cielo puede darme pelea. Como puede controlar el espacio, la presión del agua no le afecta en lo más mínimo. Si sigue bajando, yo voy a estar cada vez más en desventaja.


Al darse cuenta de la jugada, el rey se puso serio poco a poco. Comenzó a prestarle verdadera atención a su 'débil' oponente.


—¡Mierda! Ese humano extraterritorial se puede mover por el espacio, así que no hay forma de chaparlo bajo el mar.


El rey le pisó los talones a Zhang Ruochen tres veces seguidas, pero en cada oportunidad Zhang Ruochen logró teletransportarse lejos.

Después de bajar unos 3,000 metros más en el mar, el rey pudo sentir que se había puesto un toque más débil.

De pronto, el rey se le quedó mirando a un soldado del Mundo Primitivo de la Quinta Transformación del Reino Pez Dragón que estaba cerca de él. Sonrió de oreja a oreja al crandearse una idea.

El rey dejó de nadar detrás de Zhang Ruochen y se movió de costado. Agarró al soldado por el pescuezo, miró hacia abajo a Zhang Ruochen y dijo con voz ronca:


—Créeme que si sigues arrancando, me lo bajo a este patita ahorita mismo.


Zhang Ruochen se detuvo en seco y miró hacia arriba. Frunció el ceño y dijo:


—Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro, después de todo tú eres el amo y señor de aquí. ¿Cómo se te ocurre asustar a un hombre del Reino Cielo con esa tontería? ¿No te da palta que tus hijos y nietos se burlen de ti?


El rey se burló y dijo:


—Con tal de liquidarte, el método me importa un bledo.


El rey había capturado a un guerrero malvado del Mercado Negro llamado Wang Hanwu.

En situaciones normales, Wang Hanwu era un guerrero malvado y recontra fuerte, al que muchos le tenían miedo. Pero frente al rey, era como un tierno corderito listo para el matadero.

Wang Hanwu había visto con sus propios ojos cómo el rey pulverizó al Emisario de túnica verde, así que estaba que se moría de miedo frente al rey.

Temblando de pies a cabeza, dejó de lado su dignidad e imploró de inmediato:


—Zhang Ruochen, me equivoqué antes. No debí jugar sucio contigo. Como los dos somos seres humanos, tienes que salvarme de todas maneras.


Zhang Ruochen miró a Wang Hanwu con total desprecio.

Si Wang Hanwu hubiera sido un poquito más parado, Zhang Ruochen lo habría salvado en reconocimiento a su valentía.

Pero ahora, Zhang Ruochen estaba recontra decepcionado. Dijo con frialdad:


—Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro, ¿tú también lo escuchas? Él es mi enemigo. ¿Acaso crees que lo voy a salvar? Si me haces el favor de liquidarlo, te voy a estar bien agradecido.

—¿Ah, sí? ¡Entonces me lo bajo!




¡Crack!




Con un bufido, el rey apretó los dedos, le rompió el pescuezo a Wang Hanwu y botó su cuerpo a un lado.


En verdad, Zhang Ruochen solo le había dicho eso al rey para provocarlo. En el fondo, él quería salvarle la vida a Wang Hanwu.

Después de todo, era una vida humana. ¿Cómo iba a soportar ver que lo matara una bestia no humana?

El rey resultó ser más cruel y sanguinario de lo esperado. A pesar de que sabía que Wang Hanwu era enemigo de Zhang Ruochen, igual se lo bajó. Estaba claro que el rey no jugaba bajo las reglas de nadie.

¿Acaso era tan vivo como para leerle la mente a Zhang Ruochen?

Aunque no pudo cambiar el resultado, Zhang Ruochen en verdad había mostrado una paciencia y una caballerosidad tremendas hacia su enemigo Wang Hanwu. Sin embargo, no se iba a ir a las manos con el rey por alguien como él.

El rey sonrió de oreja a oreja y dijo:


—Mocoso, me voy a bajar a todos los soldados humanos ahorita mismo para ver cuánto tiempo aguantas sin piconearte.


Como rey de la Tribu Dragón de Inundación, lógicamente era recontra inteligente.

Habiendo peleado contra los humanos extraterritoriales por tantos años, sabía perfectamente que la mayor debilidad del hombre era su propia humanidad.

Como este muchacho era humano, si él empezaba a masacrar a los soldados del Mundo Primitivo, fijo el chibolo se iba a asar, iba a estallar de la rabia.

A menos que Zhang Ruochen no tuviera corazón.

Zhang Ruochen se puso serio al ver que el rey arremetía contra otro soldado, fue tras él a mil por hora.


—Rey Dragón de Inundación de Esqueleto Negro, puedes matar a todos los soldados que te dé la gana, pero por cada soldado que te bajes, yo me voy a almorzar a diez pitones de nube roja en venganza.


El rey sonrió y vio cómo Zhang Ruochen le pisaba los talones.


—¿De verdad? ¡Ya pues, siendo así, vamos a ver quién es el más despiadado y malero!


El rey alcanzó a un soldado que intentaba arrancar y le dio un golpe en el hombro izquierdo.

Con solo rozarlo, los huesos del soldado se hicieron polvo fino y su cuerpo se desarmó por completo.


—Vórtice Espacial.


Zhang Ruochen se le fue encima al rey y movió la mano. Al toque, un vórtice de diez metros se abrió en el aire, yéndose directo hacia la espalda del rey.

El rey ya sabía que Zhang Ruochen podía controlar el espacio, así que había tomado sus precauciones.


Con un —swoosh—, el rey se agachó rápido por debajo del Vórtice del Espacio, logrando esquivar limpiecito el ataque de Zhang Ruochen.


—Feroz Dragón de Inundación se Eleva al Cielo.


El rey se transformó en un dragón de inundación con forma humana de unos 30 metros de largo. Se lanzó con todo hacia arriba e impactó directo en el pecho de Zhang Ruochen.


—Robo del Dragón Divino.


Las dos palmas de Zhang Ruochen concentraron todo su poder. Las lanzó al mismo tiempo y formaron la silueta borrosa de un Dragón Divino de 33 metros.




¡Boom!




Señor Dragón de Inundación chocó con todo contra la sombra del dragón.

El rey movió sus garras con fuerza para destrozar la silueta del dragón. Sin perder el tiempo, siguió arremetiendo hacia adelante para darle de alma a Zhang Ruochen.

La enorme cabeza de dragón de inundación lo mandó a volar por los aires a cientos de metros de distancia.

Zhang Ruochen sintió un dolor recontra agudo en el pecho y comenzó a sangrar entre las costillas. Sentía como si todos sus órganos internos se hubieran hecho trizas, dejándolo recontra jodido, adolorido de la patada.


—De verdad es... una bestia salvaje de nivel seis. Todavía me falta un montón para alcanzarlo. A menos que pueda romper el molde y pasar al Reino Pez Dragón, me va a liquidar en menos de diez fintas.


Zhang Ruochen se puso una mano en el pecho para calmar el dolor, sacó el Jarrón de la Abundancia con la otra mano y se tomó un buen buche de Sangre del Espíritu de Madera.

Teniendo en cuenta su nivel actual, dar el salto al Reino Pez Dragón no era ni tan fácil ni tan yuca.

La vaina era que cuando uno subía de nivel se ponía recontra vulnerable. Por lo tanto, nadie, pero nadie, podía interrumpirlo.

Obviamente, en la situación en la que estaba, era imposible ponerse a subir de nivel.


—¿Ahora qué diantres hago?


El rey volvió a transformarse en un ser humano. Caminó hacia Zhang Ruochen paso a paso y dijo matándose de la risa:


—¡Mocoso, eres una cosa seria! Contra todo pronóstico, sigues vivo después de que te mandé ese ataque con todas mis fuerzas.


Viendo al rey que se le venía encima, Zhang Ruochen sacó el Árbol Sagrado Primordial de su Mar de Qi y lo apretó, diciendo:


—Blackie, ¿qué tal si sales a darme una mano?




¡Swoosh!




Un puntito de luz negra salió disparado del pergamino.

El puntito de luz comenzó a agrandarse poco a poco, hasta que finalmente se convirtió en un gato negro, gordo y de medio metro de alto.

Blackie se lucía como si recién se hubiera levantado de su ruca. Se estiró bien y le echó un ojo al rey.

Al sentir el tremendo aura del rey, Blackie se pegó el susto de su vida y se le quitó el sueño al toque. Dio dos pasos para atrás y exclamó:


—Zhang Ruochen, ¿me estás agarrando de lomo? ¿Cómo caracho se te ocurre mecharte contra una Bestia Salvaje de Nivel Seis de las Pitones Nube Roja?

—¡Claro que no es una joda!


Zhang Ruochen le entregó el Gráfico de Madera Yin Yang a Blackie y le dijo:


—Ayúdame a aguantarlo un toque. Voy a romper el límite para entrar al Reino Pez Dragón.


Blackie agarró el Gráfico de Madera del Yin Yang, abrió sus ojazos redondos de par en par y sacudió la cabeza como un loco.


—¡¿Estás de la mitra?! Yo no le hago el pare a ese tipo ni a balas.

—No te hagas palta. Yo voy a activar el Dominio del Espacio y la Técnica de Defensa con Espada para darte el respaldo. Pero tú tienes que asegurarme que nada va a tocar mi cuerpo.


En verdad, Zhang Ruochen bien podía meterse al Mundo del Pergamino para subir al Reino Pez Dragón. El problema era que, si hacía eso, Blackie no iba a poder aguantar al rey ni un segundo sin la ayuda del Dominio del Espacio.

Solo si él y Blackie hacían el esfuerzo supremo para aguantar al rey, Huang Yanchen, Ao Xinyan, la Emisaria de la Estrella Naranja y los soldados del Mundo Primitivo tendrían un chance de escapar al fondo del mar y salvarse de la matanza del rey.

De pronto, un puntito de luz dorada apareció a lo lejos, como si algo se estuviera moviendo directo hacia ellos.


—¡Amitabha!


Una voz potente y retumbante se escuchó por encima del mar negro.

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