EMDIET 0526







EMPERADOR DIVINO ETERNO 526

Combate encarnizado a lo largo de 500 kilómetros




Tanto las capas internas como externas de la Armadura Santa de Cuero Blando estaban repletas de inscripciones talladas. Además, incluía otros materiales preciosos para la refinación de armas, como escamas de dragón, piel de dragón y plumas de luan.

Por lo tanto, el poder defensivo de la Armadura Santa de Cuero Blando era más de diez veces superior al de la propia piel de un Santo. A las finales, se trataba de un Arma Santa hecha y derecha.

Un Arma de Cien Inscripciones común y corriente jamás podría romper la Armadura Santa de Cuero Blando. Solo utilizando un Arma de Mil Inscripciones se tendría la oportunidad de atravesarla.

Xu Hai se portó de lo más sobrado. Dijo con una sonrisa:


—Zhang Ruochen, ¿ya te diste cuenta de cuál es mi as bajo la manga? El solo hecho de llevar puesta esta Armadura Santa de Cuero Blando multiplica mi velocidad por siete en comparación con la velocidad del sonido. Incluso a un monje en el Séptimo Cambio del Reino Pez Dragón se le haría bien difícil alcanzarme. Por si fuera poco, el Poder Santo impregnado en la armadura potencia mis propios ataques. ¿Qué tal se sintió ese palmazo, ah?


Xu Hai ya de por sí era un maestro de primer nivel. Una vez que las inscripciones y el Poder Santo de la Armadura Santa de Cuero Blando se activaban, su fuerza se volvía todavía más descomunal. A pesar de que Zhang Ruochen contaba con la Perla de Dragón para proteger su cuerpo, tras recibir semejante impacto directo, había quedado seriamente lastimado.

De pronto, Xu Hai se puso serio y su mirada se volvió recontra afilada.


—Sin embargo, admito que me has dado una tremenda sorpresa. Quién iba a pensar que realmente podías manipular el poder del espacio. De no haber llevado puesta la Armadura Santa de Cuero Blando, es muy probable que ahorita mismo ya estuviera muerto bajo tu espada.


Zhang Ruochen sonrió, disimulando por completo el dolor de sus heridas. Dijo con total frescura:


—La defensa de la Armadura Santa de Cuero Blando no es del todo imposible de romper.


Xu Hai se desconcertó por un segundo, pero luego soltó una carcajada estruendosa.


—Tu Espada Santa es a las justas un Arma de Cien Inscripciones. Por más poderosa que sea, jamás podrá perforar mi Armadura Santa de Cuero Blando.

—Puede que un Arma de Cien Inscripciones no logre atravesar tu armadura,


comentó Zhang Ruochen con total calma.


—Pero siempre hay alguna parte de tu cuerpo que esa armadura no alcanza a proteger, como por ejemplo, tus ojos.


La Armadura Santa de Cuero Blando estaba hecha a base de la piel de un Santo. Era obvio que no podía cubrirle los ojos.

Xu Hai bufó con desprecio.


—¿Y qué si mis ojos están desprotegidos? ¿Acaso crees que me voy a quedar parado como un tonto esperando a que me ataques?


Zhang Ruochen, manteniendo la misma sonrisa serena en el rostro, sacó seis Espadas Santas doradas de su Anillo Espacial. Bajo el control absoluto del Corazón de la Espada, las seis armas se elevaron en el aire y comenzaron a flotar en seis direcciones distintas alrededor de su cuerpo.

Al ver lo tranquilo y seguro que se mostraba Zhang Ruochen, Xu Hai empezó a preocuparse.

'La técnica de espada de Zhang Ruochen ya alcanzó el Reino Corazón Integrado a la Espada. Más me vale andar con pies de plomo'

Así que, por precaución, Xu Hai cerró los ojos por completo.

De esa manera, ya no tendría que preocuparse de que Zhang Ruochen intentara apuntarle a los ojos.

En realidad, para alguien del nivel de Xu Hai, daba exactamente lo mismo si tenía los ojos abiertos o cerrados. Su Alma Marcial y su Poder Espiritual le daban una percepción del entorno muchísimo más aguda que la de su propia vista.

Al ver que Xu Hai cerraba los ojos, Zhang Ruochen se dio cuenta de que el tipo ya se había palteado un poco. Por más que llevara puesta la Armadura Santa de Cuero Blando, en el fondo no se sentía del todo seguro de sí mismo.

A las finales, Zhang Ruochen ya se había bajado a dos ancianos de la Nobleza de Santo Xu sin dejar una sola gota de sangre en su arma, encima había metido a otro anciano dentro del Jarrón Auspicioso.

Precisamente por todo eso, Xu Hai ya se había quedado bien psicoseado. Sentía que los métodos de Zhang Ruochen eran demasiado raros, imposibles de predecir. Sabía que con cualquier pestañeo que diera, terminaría muerto bajo su espada.

Tal vez el propio Xu Hai ni se había percatado de que Zhang Ruochen ya le había vulnerado por completo su defensa psicológica.

Y cuando una persona empieza a sentir miedo, por más poderosa que sea, ya tiene la batalla perdida.

El punto débil de la Armadura Santa de Cuero Blando eran, efectivamente, los ojos.

Sin embargo, a Zhang Ruochen jamás se le había pasado por la cabeza la idea de atacar los ojos de Xu Hai.

La razón era bien sencilla: los ojos se encuentran en la parte frontal del cuerpo y son la zona que uno protege por instinto con mayor recelo. Cuando las fuerzas de ambos bandos están parejas, que uno intente apuntar directamente a los ojos del otro es una tarea casi imposible.

Para colmo de males, Xu Hai era considerablemente más fuerte que Zhang Ruochen.

Si Zhang Ruochen pretendía romper su defensa mediante un ataque frontal para clavarle la espada en los ojos, se estaría metiendo en una misión suicida.

Si cometía esa estupidez, el que terminaría muerto con total seguridad sería el propio Zhang Ruochen, no Xu Hai.

Lo que Zhang Ruochen verdaderamente planeaba utilizar era el poder del espacio. Esa era su única y verdadera opción para liquidar a Xu Hai de una vez por todas.

Eso sí, con la Armadura Santa de Cuero Blando puesta, Xu Hai se movía a una velocidad aterradora. Si Zhang Ruochen utilizaba la «Grieta Espacial» o el «Colapso Espacial» de buenas a primeras, lo más probable era que el tipo lograra reaccionar y esquivarlo. Si se le escapaba una vez, intentar atacarlo con el poder del espacio por segunda vez sería por las puras; ya no habría forma de agarrarlo frío.




¡Woosh!




Zhang Ruochen esbozó una ligera sonrisa. Apuntó con el dedo hacia el frente y ejecutó la «Técnica de Control de Espada». Las seis Espadas Santas doradas salieron disparadas al mismo tiempo.

El primer instinto de Xu Hai fue pensar que Zhang Ruochen le estaba apuntando directo a los ojos. Por eso, lanzó un palmazo a la velocidad del rayo para cubrirse el rostro, mandando a volar las seis Espadas Santas de un solo impacto.

Sin embargo, las seis armas dieron un giro en el aire y volvieron a la carga contra él.

'Yo soy muchísimo más fuerte que Zhang Ruochen y encima llevo puesta la Armadura Santa de Cuero Blando, ¿por qué demonios me estoy limitando a defenderme? Ni hablar, yo voy a tomar la iniciativa'

Xu Hai inyectó su Qi Genuino con más fuerza dentro de la Armadura Santa de Cuero Blando. Su presencia se volvía cada vez más imponente. De pronto, un Poder Santo estalló desde la armadura de cuero, formando una onda expansiva de energía que mandó a volar las seis Espadas Santas en todas direcciones.


—¡Puño de Vida o Muerte del Roc!


Xu Hai metió el turbo a siete veces la velocidad del sonido, transformándose en un destello de luz pura. Se abalanzó directo contra Zhang Ruochen, desplegando una técnica de puño recontra avasalladora.

El «Puño de Vida o Muerte del Roc» era una técnica de Clase Media del Nivel Fantasma. Xu Hai le había dedicado cinco años enteros de entrenamiento y a las justas había logrado dominar dos movimientos.

Sin embargo, con esos dos únicos movimientos, Xu Hai se había bajado en el pasado a un Kyilin de Cola de Sangre de quinto nivel de categoría media. Fue precisamente gracias a esa hazaña que los altos mandos de la Nobleza de Santo Xu reconocieron su tremendo potencial, nombrándolo heredero oficial del futuro líder de la familia.

La Nobleza de Santo Xu y el roc, esa antigua bestia mitológica, compartían un origen recontra profundo. Por esa razón, los descendientes directos de la familia llevaban en sus venas la mismísima sangre del roc.

El «Puño de Vida o Muerte del Roc» era una técnica suprema que el mismísimo Santo de la familia había descifrado a partir de las «Sagradas Escrituras Marciales del Roc». El ancestro fusionó 32 posturas del roc dentro de las artes marciales, dando vida a 32 técnicas de puño verdaderamente devastadoras.

Apenas arrancando el choque directo, Xu Hai ya estaba poniendo toda la carne en el asador con su técnica más destructiva. Esto demostraba que, en el fondo, le tenía un respeto tremendo al poder de Zhang Ruochen.

Una densa silueta de luz emergió del cuerpo de Xu Hai, adoptando la imponente forma de un roc.

Esa imagen ilusoria superaba los 70 metros de altura. Se veía idéntica a un Roc Ancestral sobrevolando el océano, irradiando un aura tan salvaje y ancestral que hacía temblar las piernas de cualquiera.




¡Bang!




Un puñetazo colosal de pura energía salió disparado con una fuerza capaz de poner de cabeza a todo el océano.

'Eso es una técnica de puño de Clase Media del Nivel Fantasma…'

Zhang Ruochen observó la silueta del gigantesco roc y la fuerza destructiva que se le venía encima. Pasó saliva y retrocedió a toda velocidad.

En una situación normal, la única forma que tenía de plantarle cara a Xu Hai de igual a igual era activando la «Transformación del Dragón Divino».

Sin embargo, para poder activar dicha transformación, estaba obligado a encadenar varios golpes de la «Palma Prajna del Dragón y Elefante». Para colmo, la probabilidad de que se activara era bien baja; dependía prácticamente de un golpe de suerte.

Y con lo crítica que estaba la situación ahorita mismo, Zhang Ruochen no se podía dar el lujo de jugar a la timba. Decidió que ni loco iba a chocar de frente contra semejante monstruosidad, así que activó el «Movimiento Espacial» de inmediato y se zambulló con todo hacia lo más profundo del mar.




¡BOOM!




La técnica de puño de Xu Hai impactó con tanta violencia que hundió por completo el nivel del mar, levantando unas olas gigantescas que parecían verdaderas cordilleras flotantes.


—¡Qué buena gracia! ¿Acaso no sabías que el roc es el pto amo del agua?


Xu Hai soltó una carcajada salvaje y se zambulló de cabeza en el océano, pisándole los talones.

Xu Hai contaba con la ventaja de la Armadura Santa de Cuero Blando, pero Zhang Ruochen tenía bajo la manga el «Movimiento Espacial». Por eso, por más que la velocidad de Xu Hai fuera una auténtica locura, no había forma de que pudiera ponerle las manos encima a Zhang Ruochen.

Así andaban los dos metidos en las profundidades marinas: uno persiguiendo como un loco y el otro escapando con una destreza única.

El Qi Santo y el aura de roc que desprendía el cuerpo de Xu Hai tenían recontra aterrorizadas a todas las bestias salvajes del océano. Pensando que se habían topado con el mismísimo Soberano del mar, todas las criaturas empezaron a abrirse de par en par, sin atreverse a asomar la nariz.

Zhang Ruochen, sin perder la calma, siguió aplicando la «Técnica de Control de Espada» para mandar a la carga a las seis Espadas Santas doradas una y otra vez.

Al mismo tiempo, canalizó el poder de los relámpagos utilizando su Poder Espiritual, lanzando ataques por encima del hombro para meterle harto cabe a Xu Hai y no dejarlo avanzar tranquilo.

'Ese desgraciado de Zhang Ruochen de verdad puede manipular el espacio a su antojo. Cada vez que ejecuta ese salto espacial, avanza unos 99 metros de un solo porrazo. Así jamás lo voy a alcanzar'

Xu Hai se estaba empezando a asar y los nervios ya le estaban jugando en contra.

Correteándose el uno al otro, ya habían avanzado unos 500 kilómetros mar adentro. De pronto, divisaron una pequeña isla de arrecifes de unos 10 metros de altura justo al frente.

Xu Hai extendió ambos brazos al mismo tiempo, condensando su energía en dos manos gigantescas de Qi Auténtico de docenas de metros de largo. ¡De un solo tirón, levantó la maldita isla por los aires!




¡Boom!




Haciendo una fuerza descomunal con los brazos, arrojó la isla de arrecifes hacia adelante, mandándola con todo directo hacia Zhang Ruochen.

Zhang Ruochen miró de reojo hacia atrás y vio un tremendo cerro negro que se le venía encima, proyectando una sombra colosal sobre el agua.

Frenó en seco para concentrar todo su poder e inyectó su Qi Genuino directo en la Espada Antigua Abyss.

Un destello de luz blanca recontra vivo brotó de la punta del arma, mientras el Qi de Espada estallaba desde los filos.


—¡Rómpete!


Zhang Ruochen lanzó un espadazo fulminante que colisionó de lleno contra la isla de arrecifes.

El islote se partió exactamente por la mitad, saliendo desviado hacia la izquierda y la derecha hasta que ambos pedazos colapsaron en el mar con un tremendo estruendo.

Aprovechando la humareda de agua, Xu Hai salió disparado y, en un parpadeo, se plantó justo en la cara de Zhang Ruochen, lanzándole un golpe letal.


—¡Puño de la Verdad Eterna!


Los brazos de Xu Hai tronaron como si fueran cohetes. Una serie de escamas azules brotaron por toda su piel y cada uno de sus dedos comenzó a emitir un brillo siniestro, la mismísima luz de la muerte.

Era evidente que la potencia de este puñetazo iba a ser una completa masacre. Si te caía encima, era fijo que te hacía polvo así fueras un cerro de piedra.

Para Xu Hai, la mesa ya estaba servida; sentía que tenía el control absoluto y que se iba a bajar a Zhang Ruochen en ese mismo microsegundo. Sin embargo, para Zhang Ruochen, este era precisamente el milisegundo que había estado esperando.

El momento de la verdad había llegado.

¿Quién se iba a ir al hoyo? ¿Zhang Ruochen o Xu Hai?

Al ver que el puño de Xu Hai estaba a centímetros de reventarlo, la mirada de Zhang Ruochen se volvió recontra firme. Movilizó en secreto todo el poder del espacio y lo concentró por completo en las yemas de los dedos de su mano derecha.

Movió los brazos a la velocidad del rayo y apuntó con el dedo directo hacia el frente.

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