EMDIET 0651







EMPERADOR DIVINO ETERNO 651

Zhang Ruochen en el Caldero de Bronce




Cuando Pang Long vio a Han Qiu salir del Caldero de Bronce de Adoración, de inmediato corrió a darle el encuentro. Juntó sus manos y le dijo con una sonrisa:


—Hermana menor, felicitaciones por haber conseguido la Comprensión de la Espada de Santo de la Espada. Tomando en cuenta tu talento en el Tao de la espada, es muy probable que logres dominar la Espada Uno hasta el décimo nivel, el Reino de la Finalización, estando en el Reino Pez Dragón.


En realidad, Pang Long se moría de la envidia por Han Qiu. Él solo había obtenido la Comprensión de la Espada de un Santo común y corriente, lo cual no le llegaba ni a los talones a la de un Santo de la Espada.

Pero por otra parte, pensó para sus adentros: 'Si logro conquistarla, me sentiré todavía más realizado'

Han Qiu estaba bastante contenta por haber conseguido la Comprensión de la Espada del Santo de la Espada.


—En lo que respecta a ser una dotada en el Tao de la espada, todavía me falta un mundo para compararme con esos jóvenes héroes de la espada. Lo que obtuve hoy fue pura leche.


Pang Long sintió que Han Qiu estaba siendo demasiado modesta.


—Hermana menor, según tu opinión, ¿quién califica como un héroe de la espada de altísimo talento?


Han Qiu miró hacia el cielo y se le vino a la mente un joven vestido de blanco.

Si ese hombre no le hubiera entregado la Espada de los Nueve Yin, lo más probable es que nunca la hubieran aceptado como discípula en la Secta Yin Yang. Quizás, hace mucho tiempo que la fuerza oscura se la habría tragado por completo, transformándola en un montón de tierra.

El talento de ese tipo en el Tao de la espada era algo descomunal. Han Qiu solo podía mirarlo hacia arriba con total admiración.

Él había dejado la Cordillera Omen para irse a la Academia Santa en la Región Oriental. Según las malas lenguas, se había coronado como el número uno del Departamento de Técnicas de Espada de dicha academia.

Si todavía estuviera vivo, tal vez nadie en el mundo podría competir contra él usando una espada.

Si hubiera venido a la Secta Yin Yang y hubiera entrado al Caldero de Bronce de Adoración, de ley habría sido capaz de obtener, como mínimo, la comprensión de espada de un Rey Santo. Por desgracia, los buenos siempre mueren jóvenes. Una persona tan excelente tuvo una muerte trágica. A Han Qiu le parecía una verdadera lástima.

Toda la alegría que sentía se le esfumó al pensar en él. Soltó un hondo suspiro y se sintió deprimida. Sin responderle a Pang Long, bajó las escalinatas de piedra y regresó a su posición.

Pang Long no tenía la menor idea de qué demonios había dicho para amargarle el momento. Al ver que se le había cortado la cara, se retiró sin mayor entusiasmo.

Cinco nuevos discípulos del Santo subieron al Caldero de Bronce de Adoración, uno tras otro, pero todos rebotaron. Ninguno logró conseguir ni un solo punto de la Comprensión de la Espada de los Patriarcas.


—El hermano mayor Pang Long y la hermana menor Han Qiu ya pasaron por el Caldero de Bronce de Adoración, así que ya no se espera que nadie más consiga la comprensión de espada de un Patriarca.

—En las ceremonias de coronación anteriores, con que hubiera un solo discípulo del Santo que consiguiera la comprensión de espada de un Patriarca, ya se consideraba un golazo. Hoy tenemos a dos discípulos. El Patio Sunyu y el Palacio de la Pureza Suprema de ley van a armar un fiestón.


Entre la multitud, una discípula que era bastante simpática pestañeó y comentó con ilusión:


—Quién sabe, tal vez el hermano mayor Lin Yue sí pueda conseguir la Comprensión de la Espada de un Patriarca.


Era Zhao Han'er, de la Montaña Sagrada Zixia.

Había venido haciendo un largo viaje hasta el Palacio de la Pureza Suprema solo con la esperanza de ver al hermano mayor Lin Yue ser coronado como discípulo del Santo.

Las palabras de Zhao Han'er provocaron la risa de todos los que la rodeaban.

Un discípulo interno, que se veía pálido y recontra flaco, se rascó la barbilla y le dijo:


—Hermana menor Zhao, no esperes gran cosa de Lin Yue. De lo contrario, te vas a llevar un chasco tremendo.

—¿Por qué no le tienen fe al hermano mayor Lin Yue?


respondió Zhao Han'er recontra amarga.

A su parecer, el hermano mayor Lin Yue era un capo en el Tao de la espada. Ya había llevado la Onda de Espada de los Diez Canales hasta el nivel de Perfección de las Artes Marciales. Comparado con los discípulos internos que estaban ahí parados, él era muchísimo más bravo con la espada.

El discípulo interno comentó:


—Él es famoso solo porque se la pasó de soplón diciendo que se había bajado a Emisario Azul Sereno ¿De verdad te crees ese cuento?


Otro discípulo interno que estaba a su lado soltó una carcajada recontra despectiva.


—Lin Yue solo derrotó a Pang Long porque le llevaba ventaja con su nivel de cultivo más avanzado. Ahora que ambos se encuentran en el mismo reino, Lin Yue y Pang Long no juegan en la misma liga.


Zhao Han'er le tenía una confianza ciega a su hermano mayor Lin Yue. Siguió mechándose de boca con los discípulos internos, pero lo único que consiguió fue que se siguieran burlando de ella en su cara.

Mientras Zhang Ruochen permanecía de pie debajo del Caldero de Bronce de Adoración, escuchó de casualidad la discusión de Zhao Han'er con los demás. Dio media vuelta y miró hacia los límites del ashram.

Xun Hualiu siguió su mirada y echó un vistazo. Soltó una sonrisa malévola y le dijo:


—¿Le tienes compasión? La hermana menor está recontra simpática y te idolatra. Si logras conseguir la Comprensión de la Espada de un Patriarca, aunque sea la de un Medio Santo, te la firmas fácil esta misma noche.


Zhang Ruochen retiró la mirada y dijo sin inmutarse:


—Solo somos compañeros de secta. No me vengas con huevadas.


Xun Hualiu no podía parar de reír.


—¿Solo compañeros? ¿Me estás agarrando de punto? Si tú no la quieres, yo voy.

—Mejor ni te le acerques.


Zhang Ruochen clavó una mirada fulminante en Xun Hualiu.

Aparentaba estar recontra tranquilo, pero emanó un Poder Espiritual sumamente imponente. Xun Hualiu tembló de pies a cabeza, como si de pronto se hubiera caído en un hueco de hielo.

Después de un rato, Xun Hualiu se recuperó. Soltó un hondo suspiro y murmuró:


—¿Por qué eres tan espeso? Es solo una mujer. Ya, es tuya, no me voy a meter con ella, ¿feliz?


Zhang Ruochen no cuadró a Xun Hualiu porque estuviera templado de Zhao Han'er, sino porque la chica le había dejado una buena impresión.

Pang Long se le quedó mirando a Zhang Ruochen y le dijo:


—Lin Yue, ¿por qué diablos no entras de una vez al Caldero de Bronce de Adoración? ¿Acaso tienes miedo de quedar en ridículo si no recibes la Comprensión de la Espada de ningún Patriarca?


Han Qiu también fijó sus ojos en Zhang Ruochen.

Ella sabía perfectamente que Lin Yue tenía cierto nivel con su técnica de espada y que existía la posibilidad de que consiguiera la Comprensión de la Espada de un Patriarca. Han Qiu guardaba ciertas expectativas con él.

El día de hoy, había 17 nuevos discípulos del Santo. Quince de ellos ya se habían metido al Caldero de Bronce de Adoración. Aparte de Pang Long y Han Qiu, todos los demás habían rebotado.

Finalmente, el discípulo número 16 también fracasó y bajó las escalinatas de piedra con el ánimo por los suelos.


—Bueno, iré a probar mi suerte.


Zhang Ruochen miró fijamente a Pang Long y luego dio un paso al frente. Subió las escalinatas de piedra con paso recontra firme. De ahí, dio un salto hasta lo alto del Caldero de Bronce de Adoración.

Apoyó los pies suavemente sobre el borde del Caldero. Respiró hondo y acomodó su Estado del Corazón para que estuviera en su punto máximo. Transmitía una tranquilidad fuera de lo común, viéndose como un pino milenario que crecía en todo el borde del Caldero de bronce.

Han Qiu, que estaba parada debajo de la estructura, se quedó un poco sorprendida por el porte de Lin Yue; era recontra parecido al de aquel hombre que ella conoció en el pasado.

Solo por ese porte, Han Qiu no podía llegar a odiarlo por completo, a pesar de que su comportamiento anterior le reventaba.

Zhang Ruochen no se lanzó de cabeza al fondo del Caldero de inmediato, sino que prefirió quedarse parado en el borde. Cerró los ojos, puso su mente totalmente en blanco y entró en un estado sumamente místico.

Se quedó ahí parado durante una hora completa, sin mover ni un dedo.


—¿Qué diablos está haciendo? ¿Por qué no se mete de una vez al Caldero?


—¿Por qué se queda parado en todo lo alto? ¿Acaso quiere que todo el mundo se le quede mirando? ¡Qué tremendo egocéntrico!


Los otros nuevos discípulos del Santo se habían lanzado al interior del Caldero de bronce sin pensarlo dos veces. Solo Zhang Ruochen se mantenía en el borde y se demoraba un siglo en saltar. Nadie tenía la menor idea de qué michi estaba tramando.

Pasó otra hora más, pero él seguía firme en el borde, idéntico a una estatua.


—¿Cuánto tiempo más piensa quedarse ahí parado? ¿Por qué ningún Patriarca Medio Santo viene a meterlo en cintura?

—Si no vas a hacer nada, ¡bájate de una buena vez!



Pang Long estaba parado debajo del Caldero de Bronce de Adoración; levantó la cabeza y miró hacia arriba con una tremenda cara de pocos amigos. Con el ceño recontra fruncido, preguntó con frialdad:


—Lin Yue, ¿qué diablos estás haciendo?


Xun Hualiu sacudió la cabeza y soltó un suspiro. Luego, se sentó en el suelo y se rascó la cabeza.


—Me da la impresión de que piensa quedarse ahí parado hasta que oscurezca. ¿Por qué michi no se me ocurrió esa jugada a mí? Incluso si no consigo la Comprensión de la Espada de un Patriarca, al menos podría romper el récord del que ha estado más tiempo parado en el Caldero de Bronce de Adoración. ¡Qué soberana cojudez la mía!


Todos los Medio Santos en el Palacio de la Pureza Suprema tenían el ceño fruncido.

Medio Santo Yuanlong fue el primero al que se le acabó la paciencia. Se puso de pie y caminó hacia la salida del palacio con la firme intención de botar a Zhang Ruochen del Caldero de Bronce de Adoración.

Medio Santo Zixia estaba pálido de la vergüenza. Desde la fundación de la Secta Yin Yang, jamás nadie había sido tan sinvergüenza. El tipo llevaba parado en el Caldero de Bronce de Adoración por más de dos horas. Si Medio Santo Yuanlong no se hubiera levantado primero, él mismo habría ido a bajar a Zhang Ruochen de un cocacho.

Solo Lady Santa se mantenía pensativa.


—¿Acaso será que…?


De pronto, se le iluminaron los ojos. Se puso de pie y soltó de golpe:


—Antecesor Yuanlong, por favor espere un momento.


Medio Santo Yuanlong se detuvo en seco y miró a Lady Santa. De inmediato le mostró sus respetos y preguntó:


—Lady Santa ¿cuál es su parecer?

—Deberíamos esperar un poquito más.


Medio Santo Yuanlong miró de reojo a Zhang Ruochen en el caldero de bronce y comentó con una sonrisa burlona:


—¡Este tipo se ha quedado plantado en el Caldero de Bronce de Adoración solo para llamar la atención de las flacas!


Lady Santa esbozó una leve sonrisa y dijo:


—No lo creo. Me parece un muchacho muy interesante. Quizás nos termine dando una sorpresa.

—¿Ah, sí?


Medio Santo Yuanlong se quedó visiblemente sorprendido.

Al toque, los otros Medio Santos se acomodaron la ropa y se sentaron bien derechos. Todos clavaron la mirada en Zhang Ruochen en el caldero de bronce.

Lady Santa era una Sabia Psíquica, por lo que su nivel espiritual era muchísimas veces más alto que el de ellos. De ley tenía que haber visto algo fuera de lo común para expresarse de esa manera.

Tras mirarlo con lupa, finalmente descubrieron algo inusual.

A Medio Santo Zixia se le iluminaron los ojos, soltó una carcajada y comentó:


—Interesante, recontra interesante. Este muchacho parece más complejo de lo que pensaba.


Solo un Medio Santo podía percatarse de que Lin Yue ahora parecía estar completamente fusionado con el Caldero de Bronce de Adoración. Incluso el Qi Espiritual del Cielo y la Tierra que los rodeaba había sido desplazado.

Los demás Medio Santos se quedaron pasmados.


—Jamás se ha visto algo así en una ceremonia de coronación. ¿Será que Lin Yue es un verdadero fuera de serie en el Tao de la espada y ha dejado en shock al Espíritu del Recipiente del Caldero de Bronce de Adoración?


comentó desconcertada Medio Santa Jing Lan, del Patio Sunyu.

Los hermosos ojos de Lady Santa centellearon mientras se le quedaba mirando a Zhang Ruochen en lo alto del Caldero de Bronce de Adoración.


—Sea lo que sea, por favor que nadie lo interrumpa. Veamos qué maravilla está por ocurrir.

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