GUANGYIN ZHI WAI 984






MAS ALLÁ DEL TIEMPO 984

¡Un huracán devastador!



—¡Le ha pasado algo grave a Xu Qing!


¡En este preciso instante, los nubarrones negros en el cielo del Mar Prohibido estallaron con estruendo!

Llamas carmesí se propagaron como un incendio descontrolado, barriendo en toditas las direcciones y quemando hasta el mismísimo vacío.

El firmamento entero se convirtió en un manto de fuego puro.

Al caer sobre el Mar Prohibido, las llamas hicieron hervir las aguas, transformando la superficie en un océano ardiente.

El aura descomunal que emanaba del Fénix de Fuego siguió el rastro del cielo en llamas y se fundió directamente con las entrañas del mar.

Les preguntó a los cielos, a las olas, a las aves y a las criaturas del abismo:

¡¿Dónde estaba él?!

En medio de retumbos ensordecedores, incontables pensamientos caóticos brotaron desde toditos los rincones para fundirse en la conciencia del Fénix de Fuego.

Esa maraña de pensamientos comenzó a tejerse a toda prisa, intentando armarle una imagen clara de los hechos.

Sin embargo... una fuerza intangible, carente de causa o efecto, sin pensamiento alguno, descendió en absoluto silencio, trastocando el mundo de cabeza a pies, afectando el espacio e invadiendo esos pensamientos al punto de volverlos un desastre caótico al instante.

Los ojos de esa figura colosal, mezcla de fénix y águila, estallaron en llamas ardientes mientras soltaba un rugido ensordecedor que estremeció los cielos.

El bramido superó el trueno más feroz del firmamento y reventó con fuerza.

Fue como si una barrera invisible hubiera saltado en mil pedazos, provocando el colapso inmediato de la interferencia enemiga.

Acto seguido, más de cien millones de percepciones brotaron de golpe dentro de la mente del Fénix de Fuego.

Cada una de ellas... contenía la esencia de Xu Qing y los rastros de la pluma del Fénix.

Las fuentes de estas percepciones venían de todos lados: desde los peces más pequeños del Mar Prohibido, pasando por incontables bestias marinas, hasta criaturas divinas del abismo.

¡El alcance era sencillamente infinito!

Semejante hazaña resultaba del todo imposible en condiciones normales.

'Esa entidad no cortó mi karma con Xu Qing, ¡sino que lo dispersó en mil direcciones distintas!'

A Huang Yan se le cayó el alma al piso. Tenía recontra claro que cualquier ser capaz de semejante aberración debía encontrarse, como mínimo, en el nivel de un Dios o de un Gobernante.


Por lo tanto, su cuerpo gigantesco se precipitó desde las alturas, rompiendo la superficie del agua y adentrándose directo en las entrañas del océano. Conforme aceleraba el paso, olas de fuego brotaban sin control de su cuerpo.

Por dondequiera que pasaba, el agua del mar ardía con llamas extrañas que cambiaban de color, saliendo disparadas hacia esas cien millones de percepciones.

Quince minutos después.

En la inmensidad del Mar Prohibido, toditas las criaturas enredadas en ese karma disperso soltaron un alarido de agonía al instante. Sus cuerpos ardieron en fuego fénix hasta quedar hechos cenizas.

Con la ayuda de esas cenizas espirituales, una voz profunda y ancestral se propagó en toditas las direcciones del Mar Prohibido:


—El primero se sacude, el segundo parte, el tercero y el octavo están ligados, el cuarto es celestial, el quinto es agua, el sexto es veloz, el séptimo es la puerta. En el noveno día, el octavo es hallado, el noveno y el décimo son buscados en la montaña.


Ese canto místico resonó con fuerza, haciendo que el Mar Prohibido entrara en una conmoción bárbara.

El fondo marino retumbó en sus cimientos mientras olas monumentales se elevaban hacia los cielos.

Una intención ancestral estalló con violencia, desplegando un poder aterrador que reunió las cien millones de intenciones en un solo punto focal.

¡Estaban rastreando el paradero de Xu Qing!

En ese preciso instante, en lo más profundo del mar, dentro de la grieta abisal, Fu Xie, quien había borrado toditos sus rastros en medio de la penumbra, había terminado de envolver por completo la burbuja que tenía enfrente.

Conforme continuaba arrastrándola hacia el interior de su cuerpo, la bola de carne formada por la burbuja no paraba de encogerse.

Sin embargo, en este mismo momento, sus ojos cerrados se abrieron de golpe. Las tijeras que flotaban sobre su cabeza comenzaron a temblar con una violencia bárbara.


—¡¿Cómo es posible que alguien lo haya localizado tan rápido?!


La cara de Fu Xie se puso recontra sombría mientras ejecutaba a toda prisa una serie de sellos manuales con ambas manos. A medida que incrustaba un sello tras otro en el artefacto, el temblor del tesoro supremo del Gran Emperador logró calmarse un poco.

No obstante, al instante siguiente, el temblor volvió a estallar con más fuerza todavía. Incluso una cantidad enorme de óxido comenzó a propagarse sobre su superficie a pasos agigantados.

Daba todita la impresión de que estaba a punto de hacerse pedazos.

Al ver semejante panorama, Fu Xie se mordió con fuerza la punta de la lengua y escupió una bocanada de preciosa sangre de Dao directamente sobre las tijeras.

De inmediato, el artefacto resplandeció con una luz sanguinolenta y las sacudidas se volvieron a moderar.

Aun así, era evidente que no resultaba suficiente.

Muy pronto, las fluctuaciones de las tijeras volvieron a estallar con violencia.

Una determinación implacable brilló en los ojos de Fu Xie, quien se cortó de un tajo feroz el brazo izquierdo. En un abrir y cerrar de ojos, su extremidad salió volando y se fusionó con las tijeras como si de un sacrificio sagrado se tratara.

Entregó su propio brazo izquierdo para aliviar la abrumadora presión que aplastaba al artefacto.

Al segundo siguiente, la autoridad de borrado emanada por las tijeras desplegó un poder ancestral e imponente. Los temblores finalmente se detuvieron en seco, congelándose en ese estado sin que nada pudiera volver a sacudirlas.

Sin embargo, el precio a pagar fue brutal: aparte de perder una de sus extremidades, una grieta escalofriante se abrió de golpe sobre la superficie de las tijeras.

Una herida en el artefacto que no podía ser borrada ni reparada de ninguna forma.

Al mismo tiempo, en el preciso instante en que las tijeras dejaron de temblar, el Fénix de Fuego levantó la cabeza bruscamente. De sus ojos brotó una mirada recontra afilada e intensa.

'Ese sujeto... ¡posee un tesoro supremo de un Gran Emperador! ¡Sin embargo, aunque haya logrado borrar toditos sus rastros, acabo de encontrar... su origen!

El Fénix de Fuego echó una mirada a su alrededor antes de clavar su atención en la ubicación exacta de la Tierra Santa Vida Maligna.

Al entrar en contacto con el aura del tesoro hace un momento, logró captar el hedor característico de esa secta ancestral.

Las llamas que ardían en su pecho ya no pudieron contenerse más y estallaron sin freno, quemando todito a su paso. La majestuosa criatura se elevó hacia los cielos, arrastrando un fuego celestial deslumbrante mientras salía disparada directo hacia la Tierra Santa Vida Maligna.

Por dondequiera que pasaba, el cielo ardía y las aguas del Mar Prohibido se ponían a hervir. Un fuego aterrador lo devoraba absolutamente todo.

Un rato después, en la grieta abisal del Mar Prohibido, la bola de carne formada por la burbuja y envuelta por la maraña de hilos sangrientos fue finalmente arrastrada hasta el cuerpo de Fu Xie, fusionándose con él por completo. Se transformó en un sarcoma sobre su hombro.


—Ahora sigue la asimilación...... Aunque este proceso no vaya a ser nada corto, ya no tienes forma alguna de escapar.


Fu Xie entrecerró los ojos mientras enviaba una voz helada hacia el interior del sarcoma. Acto seguido, se puso de pie y levantó la mirada hacia las alturas.

Estaba sopesando su siguiente movida.

Ni por si acaso se le pasó por la mente regresar a la Tierra Santa Vida Maligna.

Ese lugar parecía un refugio seguro y, según sus cuentas, había hecho todito bajo la mesa. Sin embargo, en el fondo sentía una espina de inquietud si se quedaba en la secta.

Al fin y al cabo, esconderse en su propia casa no era una jugada muy inteligente que digamos.

'El antepasado conoce de sobra mi Dao. No hace falta cruzar palabra; tenemos un entendimiento tácito. Entonces... me esconderé. Asimilaré a ese mocoso mientras aguardo el descenso de ese señor de la Tierra Santa Estrella del Vacío'

Fu Xie masculló para sus adentros. Tan pronto como la silueta de ese señor de la Tierra Santa Estrella del Vacío se le vino a la mente, su corazón dio un vuelco por puro instinto.

'El día en que él descienda, será el momento en que las tierras santas brillen con luz propia en Wanggu'

Dicho esto, dio media vuelta y partió hacia la distancia.

A medida que avanzaba, la carne y la sangre de su propio cuerpo continuaban fluyendo de forma incesante hacia el sarcoma de su hombro, aplastándolo y refinándolo sin tregua.

En ese mismo instante, la tormenta de fuego que arrasaba el Mar Prohibido avanzaba directo hacia la Tierra Santa Vida Maligna con un poder abrumador y deslumbrante, impulsada por el despliegue de alas del Fénix de Fuego.

El cielo estaba rojo vivo de extremo a extremo.

El Mar Prohibido ardía en llamas sin fin.

Un sinfín de cultivadores no humanos contemplaban el firmamento con la boca abierta del puro choque.

Incontables entidades en las profundidades del océano también temblaban de pies a cabeza.

¡Semejante cataclismo no era otra cosa que la furia desatada del Fénix de Fuego!

Y la Segunda Hermana Mayor junto con Huang Yan no fueron los únicos en recibir el jade de transmisión de voz enviado por Erniu.

En medio de sus palpitaciones e inquietud inexplicable, ¡Erniu le había mandado el mensaje a todito el mundo!

La transmisión le llegó a toditas las fuerzas de la Provincia de Fenghai, a la Capital Imperial, a la Región Ofrenda Lunar e incluso al Cielo Místico Fuego Lunar...

El contenido del mensaje era bastante similar al que le mandó a la Segunda Hermana Mayor, pero llevaba una frase adicional recontra directa:


—¡Le ha pasado algo grave a Xu Qing!


Esa sola frase desató una tempestad todavía más bárbara que el mismísimo huracán de fuego del Fénix... un vendaval feroz que comenzó a sacudir toditas las tierras del este de Wanggu.

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