EMPERADOR DIVINO ETERNO 2653
Declaración de Guerra en el Mundo Infierno
Raws: 2638
El Campo Dragón Celestial era un gran mundo inmortal y eterno; su fuerza era tan descomunal que ocupaba el segundo lugar en todo el Universo del Sur, solo por detrás del "Campo Divino Demonio", el gran mundo soberano.
Este navío antiguo de nivel subdivino se llamaba Barco Dragón de Fuego Rojo. Había sido forjado por un maestro alquimista de la raza de los dragones, si se le exigía al máximo, el poder de combate que liberaba era capaz de frenar incluso el ataque de un Falso Dios.
A bordo de la nave se percibían múltiples fluctuaciones de energía del nivel de Santo Supremo, dejando en claro el imponente poder del Campo Dragón Celestial.
De pronto, una voz llegó desde el Palacio Divino antiguo que servía de camarote al frente:
—¿Ya que Lord Shu es un Santo Supremo de primer nivel del Campo Kunlun, de seguro debe haber oído hablar de Emperador Espada y de Emperador Piedra, quienes se han hecho muy famosos en el Mundo Celestial últimamente, verdad?
Se escucharon pasos.
Un grupo de cultivadores salió del antiguo Palacio Divino.
Eran hombres y mujeres, todos con un nivel de cultivo sobresaliente y un porte imponente; algunos de sangre vigorosa y otros de una belleza deslumbrante, pero todos, sin excepción, guerreros del nivel de Santo Supremo.
El cultivador que acababa de hacer la pregunta se llamaba Shu Yong, era una de las columnas vertebrales del mundo mortal del Campo del Libro.
A simple vista parecía un joven de unos veinte años, extremadamente educado, de tez clara y sin un solo vello en la cara.
Zhang Ruochen, lógicamente, no se dejó intimidar por la escena y respondió con total tranquilidad:
—Emperador Espada y Emperador Piedra son guerreros de élite en el Campo Kunlun. Por supuesto que sé quiénes son.
—¿Son acaso guerreros que estuvieron sumidos en un profundo sueño desde la época medieval?
preguntó Shu Yong, clavando la mirada en Zhang Ruochen.
Zhang Ruochen se dio cuenta de que lo estaba poniendo a prueba. Después de todo, Emperador Espada y Emperador Piedra provenían de las ruinas del Palacio Divino Dragón en la Isla Dragón Verdadero. Puede que otros cultivadores no supieran de dónde habían salido, pero cualquiera que hubiera pisado esas ruinas podía sospecharlo.
En ese momento, Hada Linglong —una de las nueve deidades femeninas de la 《Pintura de las Nueve Hadas y Bellezas》— se encontraba parada no muy lejos de Shu Yong. Lucía una larga cabellera dorada, un par de pequeños cuernos de dragón en la cabeza y un vestido púrpura, destacando su figura estilizada y curvilínea en medio de la densa niebla santa.
—Ese es un secreto de estado del Campo Kunlun; no es algo que se pueda andar ventilando.
—Veo que el Qi de rectitud del hermano Shu es sumamente denso y puro. ¿Qué le parece si medimos fuerzas un momento?
Sin esperar a que Zhang Ruochen aceptara, Shu Yong lanzó un manotazo al aire, haciendo que un torrente de Qi de rectitud brotara de su palma.
El Qi de rectitud se transformó en un caudaloso río que avanzó con un estruendoso oleaje, llegando frente a Zhang Ruochen en un abrir y cerrar de ojos.
Ante los ojos de Zhang Ruochen, el río formado por el Qi de rectitud se extendía por miles de kilómetros como si fuera un dragón divino de color blanco, serpenteando con una fuerza capaz de tragarse montañas enteras.
¡Ese río era real!
Y es que Zhang Ruochen había sido arrastrado por Shu Yong dentro de su dominio de ley.
Lograr desplegar un dominio de ley de miles de kilómetros en un espacio tan reducido no era algo que cualquier Santo Supremo pudiera hacer.
Sin embargo, Zhang Ruochen permaneció inmóvil. Utilizando la Intención Santa de Wuji, transformó su energía en un Qi de rectitud absoluto, haciendo aparecer sobre su cabeza un sol abrasador que ardía con fuerza.
¡Boom!
El inmenso río se estrelló con fuerza contra el sol.
En un instante, el Qi de rectitud se dispersó y el río se hizo pedazos. Shu Yong tuvo que retroceder tres pasos seguidos con el rostro pálido, mientras que su túnica confucianista terminó con varios agujeros quemados por el fuego.
Todos los cultivadores presentes se quedaron completamente estupefactos.
Jamás se habrían imaginado que un cultivador confucianista del que nunca habían oído hablar pudiera ser tan fuerte, al punto de herir al guerrero número uno del Campo del Libro, Shu Yong, sin siquiera moverse de su sitio.
Zhang Ruochen soltó un bufido frío y, barriendo con la mirada a los presentes, reclamó:
—¿Así es como trata a sus invitados el Campo Dragón Celestial? ¡Me retiro!
—Hermano Shu, por favor, espere.
Shu Yong fue tras él de inmediato. Levantó sus anchas mangas confucianistas y se inclinó formalmente ante Zhang Ruochen, diciendo:
—Le ruego que me disculpe. Si acabo de atacarlo, fue únicamente para confirmar si usted pertenecía al Campo Confucio. Si lo he ofendido, estoy dispuesto a castigarme a mí mismo con un golpe.
Antes de terminar de hablar, Shu Yong ya estaba dirigiendo un fuerte golpe directo a su propio pecho.
Zhang Ruochen se dio cuenta de que no lo estaba haciendo por cumplir; el golpe iba en serio y de verdad tenía la intención de disculparse.
No pudo evitar pensar, con cierta gracia, por qué los cultivadores confucianistas eran tan cuadrados e inflexibles. ¿Qué necesidad había de andar dándose de golpes? Si de verdad querían pedir perdón, ¿no era mil veces mejor que le regalaran una caja llena de piedras divinas?
Zhang Ruochen sopló suavemente una ráfaga de Qi de rectitud que, esta vez, no quemaba, sino que era suave y continua. Con esto neutralizó el golpe que Shu Yong estaba por darse en el pecho, mientras él mismo retrocedía unos diez pasos flotando en el aire con total ligereza.
—Déjalo ahí. Si de verdad te terminas dando un golpe y te dejas gravemente herido, cuando esto se sepa, la gente va a pensar que soy un prepotente y un cerrado. Si de verdad quieres disculparte, ¿qué tal si mejor nos tomamos una buena jarra de licor?
Una voz femenina sumamente agradable dijo con tono risueño:
—Qué buena idea. Justo tengo guardado un Vino Abeja de Jade de primera calidad y siempre le ando insistiendo para que tome, pero él no prueba ni una gota de alcohol. Con lo que acaba de decir Lord Shu, me parece que ahora sí va a tener que secarse una jarra entera.
Zhang Ruochen dirigió la mirada hacia allá y vio salir del Palacio Divino antiguo del camarote a una figura femenina vestida de hombre.
A pesar de llevar ropa de varón, todavía lucía un maquillaje delicado con labios carmesí, cejas finas y estilizadas como hojas de sauce, unos ojos expresivos y profundos como la neblina; se veía sumamente apuesta y hermosa a la vez, poseyendo tanto una belleza deslumbrante como una estampa varonil digna de un caballero.
No era otra que la mismísima Doncella Celestial Mil Estrellas, Yu Chenjing, a quien tanto le gustaba beber.
Tras mil años sin verse, el nivel de cultivo de Yu Chenjing era muy superior al de antes. Aunque era mujer, emanaba un carisma y liderazgo que muchos hombres ya quisieran; con una sonrisa pintada en el rostro y una mirada sumamente profunda, se puso a observar con detenimiento a Zhang Ruochen.
Zhang Ruochen ya sabía que Yu Chenjing estaba a bordo, sabía aún mejor que Shu Yong lo había atacado para probarlo solo porque ella le había enviado una transmisión de voz diciendo: «Podría ser un cultivador del Campo Confucianista disfrazado».
—Disculpe, hermano Shu, ¿le parezco un cultivador del Campo Confucio?
—Abajo fluyen los ríos y montañas, arriba brillan el sol y las estrellas. Hermano Shu es capaz de usar el Qi de rectitud para dar forma a un sol abrasador, lo que demuestra que sus logros en este arte superan por mucho a los míos. Evidentemente, esto no es algo que un cultivador del Campo Confucianista común pueda lograr.
Ao Xukong intervino para calmar los ánimos:
—Bueno, ya que Lord Shu no es del Campo Confucio, de seguro debe ser un gran erudito del Campo Kunlun. Al fin y al cabo, todos somos del mismo bando. ¡Pasen, por favor!
Todos entraron en fila y se fueron acomodando en sus respectivos asientos.
Como las dos demostraciones previas de Zhang Ruochen habían sido sumamente brillantes, se ganó el respeto de todos los cultivadores presentes. Por ello, lo ubicaron en un asiento bastante cercano al frente, quedando justo frente a Hada Linglong.
Vino Abeja de Jade era un licor divino, blanco como la nieve, que despedía un aroma dulce idéntico al de la miel, pero que tenía una pegada tremenda. Si uno se emborrachaba con él, sentía en sus oídos el zumbido constante de miles de abejas revoloteando sin parar por un buen rato.
Zhang Ruochen bebía de su copa mientras analizaba disimuladamente el lugar.
Se dio cuenta de que en ese pequeño Palacio Divino del camarote se habían reunido más de cincuenta Santos Supremos, todos con un nivel de cultivo sobresaliente. De ellos, la mitad pertenecía a la raza de los dragones del Campo Dragón Celestial, mientras que el resto eran figuras de élite del mundo secular de varios grandes mundos del Universo del Sur.
Yu Chenjing era la única cultivadora que pertenecía a la facción de las antiguas civilizaciones.
A su lado, Shu Yong, quien resultó ser un tipo sumamente directo, ya se había soplado media jarra a pesar de no probar nunca el alcohol. Aunque su nivel de cultivo era alto, ya tenía el rostro completamente rojo y se le notaban los efectos del trago.
—Hermano Shu, ¿cuántos expertos ocultos del calibre de usted quedan en el Campo Kunlun?
—Tú mismo estás diciendo que somos "expertos ocultos", ¿para qué preguntas entonces?
Shu Yong se calló de inmediato y, como disculpa, se empinó otra copa.
A Zhang Ruochen le daba bastante curiosidad saber qué hacía Yu Chenjing por ahí, así que preguntó:
—Todos los que están reunidos aquí son cultivadores de mundos aliados al Campo Dragón Celestial, ¿verdad? Hasta donde sé, la Civilización Mil Estrellas pertenece a la facción de las antiguas civilizaciones, no debería formar parte de la facción Dragón Celestial.
Por lo general, cualquier mundo poderoso tenía varios grandes mundos aliados que buscaban su protección, lo que iba formando distintas facciones.
Shu Yong se mostró sorprendido y comentó:
—¿Acaso el hermano Shu no sabe que la facción de las antiguas civilizaciones tiene la soga al cuello en este momento, que todos andan buscando aliados desesperadamente para salvar el pellejo?
Un destello de sorpresa cruzó por los ojos de Zhang Ruochen y, de pronto, recordó la anomalía que había visto en el firmamento desde la Montaña Diosa de la Luna.
—¿Tiene que ver con el Reino Pilar Estelar Asura?
Shu Yong asintió con seriedad:
—Como máximo en uno o dos años, el Reino Pilar Estelar Asura va a impactar de lleno contra el sector estelar donde se encuentran las antiguas civilizaciones. Llegado ese momento, o bien abandonan sus territorios de cultivo, o no les quedará de otra que pelear a muerte contra el Mundo Infierno.
Aunque Zhang Ruochen ya se imaginaba que ese sería el desenlace, todavía le costaba un poco asimilar la idea.
Y es que, una vez que el Reino Pilar Estelar Asura chocara contra el sector de las antiguas civilizaciones, una guerra que arrasaría con todo el universo sería completamente inevitable.
¿Cómo demonios iban las antiguas civilizaciones a abandonar sus sagradas tierras de cultivo?
Y si lo hacían, ¿a dónde se irían?
Los recursos de cultivo en los diez mil mundos del Mundo Celestial ya estaban copados, las venas santas y divinas en el universo eran sumamente limitadas. De hecho, los mundos ya paraban agarrándose a golpes entre sí por conseguir estos recursos.
Si las facciones de las antiguas civilizaciones se mudaban a los territorios de otros grandes mundos, lo único que conseguirían sería desatar una guerra civil dentro del Mundo Celestial.
No había otra opción más que pelear.
Una vez que las antiguas civilizaciones entraran en guerra con el Mundo Infierno, bajo el principio de que si tu vecino cae tú eres el siguiente, los diez mil mundos del Mundo Celestial no se quedarían de brazos cruzados.
Llegado ese momento, la supervivencia de esas civilizaciones que habían existido por incontables eras dependería únicamente de qué tan fuertes fueran sus aliados en el Mundo Celestial, de si estos estaban dispuestos a apoyarlas con todo su poder, en lugar de actuar como lo hicieron en el Campo de Batalla del Mérito del Campo Kunlun.
Para ser exactos, esto ya no sería una simple batalla por el mérito, sino una guerra por la supervivencia pura y dura.
Shu Yong continuó explicando:
—Hay tres sectores estelares en total donde los diez mil mundos del Mundo Celestial y el Mundo Infierno colindan directamente. El primero es el Campo Kunlun. Sin embargo, hace cien mil años, Santo Monje Xumi cortó los canales espaciales que comunicaban el Mundo Infierno con el Campo Kunlun. Además, Lord Wentian de las Diez Tribulaciones lideró a los dioses para destruir la fuente de energía que impulsaba el avance de la Galaxia del Mundo Infierno, luego, Tai Shang de Matrices del Campo Kunlun desplegó una colosal formación estelar que logró contener la devastación de dicho río. El segundo es el Mar Divino Wuding, que a su vez es el campo de batalla más grande entre el Mundo Celestial y el Infierno. No obstante, el Mundo Celestial ha pasado cientos de miles de años fortificando las costas del Mar Divino Wuding, construyendo innumerables fortalezas y ciudades divinas, por lo que el Mundo Infierno no la tiene nada fácil para abrirse paso por ahí. El tercero es el sector estelar donde se asienta la facción de las antiguas civilizaciones. Históricamente, el Mundo Infierno no había mostrado mucho interés en lanzar una ofensiva a gran escala desde la dirección de las antiguas civilizaciones; más bien, preferían intentar dividirlos y romper su alianza con el Mundo Celestial, aunque esos intentos siempre fracasaron. Lo que nadie se esperaba era que, en realidad, el Mundo Infierno ya llevaba muchísimos años preparando todo en el Reino Pilar Estelar Asura. Utilizando el Palacio Divino Asura como núcleo energético, canalizaron el poder de las constelaciones y lo combinaron con la fuerza divina de incontables deidades para impulsar directamente este colosal mundo. Su plan es aplastar a la facción de las antiguas civilizaciones de la manera más brutal y despiadada posible, declarándole la guerra de forma directa al Mundo Celestial.
Así es, era una declaración de guerra con todas las de la ley.
Desde el preciso instante en que el Reino Pilar Estelar Asura comenzó a avanzar hacia el territorio de las antiguas civilizaciones, el Mundo Infierno ya había declarado la guerra.
Y moviéndose a la par de este colosal pilar estelar, venía también la Galaxia del Mundo Infierno, extendiéndose por incontables billones de kilómetros. Todo el Mundo Infierno había iniciado ya el proceso de devorar los sectores estelares controlados por el Mundo Celestial.
Zhang Ruochen dirigió su mirada hacia Yu Chenjing, pero en su mente no pudo evitar que apareciera la imagen de una silueta sumamente hermosa, elegante y pura. La civilización antigua que se encontraba más cerca del Reino Pilar Estelar Asura era la Civilización Tian Luo... ¿Cómo la estaría pasando ella en este momento?
Yu Chenjing notó la mirada de Zhang Ruochen, lo observó de vuelta y, con una sonrisa radiante, le dijo:
—Lord Shu posee un nivel de cultivo verdaderamente excepcional. Estoy segura de que en esta Conferencia del Mundo Mortal su nombre resonará con fuerza en todo el mundo y quedará registrado en la 《Lista de Extinción del Mundo Mortal》. En la Edad Media, Santo Monje Xumi y Señor Celestial de la Civilización Mil Estrellas tenían una amistad sumamente estrecha, por lo que se puede decir que nuestros mundos son viejos conocidos. Esta servidora se atreve a pedirle al señor Shu que brinde su valioso apoyo a la Civilización Mil Estrellas para hacer frente al ejército del Mundo Infierno. ¿Qué opina al respecto, señor Shu?
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