NUERA LUJURIOSA 04
Si Yu
Traducción: Asure
Por la noche, Sheng Ge condujo hasta una zona concurridas en el centro de la ciudad. Tras estacionar su auto en la playa de estacionamiento, se dirigió hacia su destino mientras enviaba un mensaje por su celular.
El destino era un estudio personal de cosmetología y manicura ubicado cerca de unas tiendas de departamentos.
Sheng Ge entró al local con total familiaridad y, al ver que la recepción estaba vacía, gritó:
—¡Sî Yu, ya llegué!
En ese momento, una mujer pequeña y adorable asomó la cabeza desde un pequeño pasillo que conectaba con el área de trabajo al lado del mostrador. Al ver a Sheng Ge, le dijo con una sonrisa:
—¡Hola, Sheng Ge! ¡Asegura la puerta por mí, porfa! ¡Tú eres mi último cliente del día!
Sheng Ge respondió con un asentimiento y, tras echarle llave a la puerta de vidrio, aprovechó para apagar la luz de la recepción antes de entrar. Al avanzar, vio a esa pequeña mujer muy ocupada ordenando las cosas y desinfectando algunas herramientas.
—Espérame un toque, ven y échate por aquí. Hoy terminé un poco más temprano, así que de paso te hago una limpieza facial suave.
—¡Uy, qué vergüenza contigo!
dijo Sheng Ge, aunque ya se estaba echando en la camilla como si nada.
Sî Yu puso los ojos en blanco:
—¡A ti no se te ve nada de vergüenza!
—Je, je.......
Sheng Ge soltó una risita nerviosa.
Zheng Sî Yu, una cosmetóloga y manicurista de 28 años con una personalidad bastante extrovertida, había conocido a Sheng Ge de una forma muy simple: un día, mientras Sî Yu entrenaba en el gimnasio, se olvidó de poner las barras de seguridad; al hacer sentadillas no pudo levantarse y casi se va hacia adelante, sintiendo en ese instante que se le pasaba toda la vida por delante. Fue ahí cuando Sheng Ge la vio primero, corrió hacia ella y la salvó levantándole la barra.
Después de eso, él le enseñó bastantes tips sobre entrenamiento y le recomendó algunos buenos entrenadores. Conversando, se enteró de que Sî Yu era cosmetóloga, ella aprovechó la oportunidad para venderle la idea de que a su edad todavía estaba a tiempo de cuidarse la piel, promocionándole varios tratamientos faciales. Sheng Ge no pudo resistirse al entusiasmo arrollador de Sî Yu y terminó aceptando ir a hacerse una limpieza facial.
Tras la primera sesión, a Sheng Ge le gustó el resultado y se volvió un cliente frecuente. En una ocasión, mientras dormía plácidamente por lo cómodo que se sentía, su verga se le puso completamente dura durante el sueño. Como llevaba unos shorts deportivos un poco más cortos de lo habitual, el miembro se le salió por la pierna del pantalón. Sî Yu se quedó con los ojos abiertos de par en par al ver semejante monstruo y, llevada por una profunda curiosidad, le levantó a escondidas la tela del short.
Y así, Sî Yu pasó de mirarlo a escondidas a contemplarlo sin ningún pudor.
Movida por la curiosidad, pasó de las caricias furtivas al pajazo disimulado, hasta que terminó ardiendo en deseo y se le subió encima para frotarse sin pedir permiso, demostrando ser una mujer excepcionalmente atrevida.
Cuando Sheng Ge se despertó desorientado y vio semejante escena, sacó su lado más salvaje: sin esperar a que Sî Yu reaccionara, la atrapó contra la camilla y se la tomó entera... ¡Hacerse un facial terminó convirtiéndose en un revolcón completo, todo un espectáculo!
A fin de cuentas, ya ni se sabía quién había aprovechado la situación, pero Sheng Ge, sintiéndose un poco culpable, terminó comprando bastantes paquetes de tratamientos, dejando a Sî Yu feliz y radiante.
A partir de ese día, la mayoría de las veces que Sheng Ge venía a buscarla era simplemente para su cuidado facial; después de todo, ella estaba trabajando y casi nunca estaba sola en el estudio. Solo de vez en cuando Sî Yu lo programaba como su 'último cliente', únicamente esos días había un servicio especial...
Justo como el día de hoy.
Sî Yu era pequeña y adorable, medía solo 1.50 m. Tenía un rostro redondeado con ojos grandes, una nariz pequeña y una boca fina; era una chica muy simpática. Hoy llevaba una cola de caballo alta que dejaba ver su cuello blanco, una polo suelta que revelaba sus hombros y los tirantes rosados de su brasier, además de mostrar su cintura delgada y unos shorts cómodos y ajustados que dejaban al descubierto sus piernas claras.
Por su estatura, sus piernas no parecían muy largas, pero como casi no tomaba sol, la piel blanca de sus piernas llamaba bastante la atención.
De vuelta al presente, Sheng Ge esperaba echado en la camilla mientras Sî Yu preparaba sus instrumentos con agilidad. Luego comenzó a aplicarle cremas en el rostro, conversando de todo un poco con él.
Mientras charlaban, Sheng Ge pensaba en que dentro de unos días se iría a vivir con su hijo, por lo que tendría que buscar un buen gimnasio cerca...
Y al pensar en eso, no pudo evitar preguntarse cómo resolvería sus necesidades sexuales cuando se mudara, lo que lo llevó a pensar en lo que Sî Yu haría con él dentro de un momento... De pronto, la parte baja se le empezó a abultar ligeramente.
Al ver esto, Sî Yu soltó una risita:
—Todavía no hemos llegado a esa parte del servicio, viejo verde. ¿En qué estás pensando?
Sheng Ge no se anduvo con rodeos y le respondió sonriendo:
—Pienso en ti... en cómo me vas a comer la verga en un rato.
Sî Yu ya tenía su recorrido y no se avergonzó para nada; le dio un manotazo suave en la cara y le dijo de mala gana:
—¡Ja! ¡Viejo mañoso!
Sin embargo, sus manos empezaron a moverse mucho más rápido, apurando el tratamiento facial como para terminarlo de una vez.
Sî Yu fue a lavarse las manos, se subió a la camilla y se puso de rodillas sobre la cintura Sheng Ge.
Al mirarla desde abajo, la vista Sheng Ge iba desde su cintura delgada hasta el borde de la polo, dejando ver su brasier rosado, atrevido y tierno a la vez; su verga a medio erguir se le puso aún más dura.
—¿Ah sí? ¿Te estás dando un buen taco de ojo, no?
se rió Sî Yu mientras se sentaba de golpe sobre su entrepierna. Cuando su miembro chocó a través del short deportivo con la tela delgada y cómoda de los shorts de Sî Yu, el cuerpo de ella dio un ligero temblor, de inmediato comenzó a frotarse moviendo suavemente la cadera.
—De verdad que es encajada... Viejo, ¿acaso eres un caballo? ¿De dónde sacaste semejante verga de burro?
dijo Sî Yu con las mejillas sonrojadas, sin cortarse para nada con lo que decía.
—Jaja, ¿entonces quieres montar a caballo?
dijo Sheng Ge sin enojarse, siguiéndole la corriente.
—¡Montar un carajo! ¿Para que me atravieses el vientre de un estocazo?
Sî Yu puso los ojos en blanco, se inclinó y se echó sobre Sheng Ge, empezando a amasar con sus pequeñas manos los firmes pectorales de él.
Debido a la diferencia de estatura entre Sî Yu y Sheng Ge, al acostarse su cabeza quedaba a la altura del pecho. Mientras apretaba y acariciaba los pectorales, usaba sus dedos para acariciar los pezones de él por encima de la ropa. Sheng Ge, por su parte, tenía una cara de absoluto placer dejando que Sî Yu lo mimara.
—No importa cuántas veces los toque, siempre se siente tan bien.
dijo Sî Yu con rostro satisfecho. Luego le abrió la camisa a Sheng Ge, se deslizó por dentro de su prenda superior y su pequeña boca empezó a explorar hacia arriba, comenzando a besuquear y succionar el pecho Sheng Ge.
—Chuu... ts... ts.......
La boquita de Sî Yu besaba el pezón Sheng Ge mientras con una mano amasaba el otro, provocándole a él un cosquilleo placentero y sumamente cómodo. El miembro se le endureció aún más, tensando el pantalón.
—Chica malcriada, ¿quieres romperme la ropa o qué?
dijo Sheng Ge con tono de fingida molestia. Sin embargo, la única respuesta que recibió fue un mordisco de Sî Yu en el pezón, tan fuerte que hizo estremecer a Sheng por completo debido al dolor.
—Tú.......
Sheng Ge se quedó mudo. La personalidad de esta chiquilla era justamente así.
De pronto, Sî Yu emergió de entre la ropa con una sonrisa maliciosa y de orgullo. Sin darle tiempo a Sheng Ge a reaccionar, se dio la vuelta dándole la espalda y, con un rápido movimiento, bajó el pantalón de Sheng... ¡el enorme miembro saltó hacia afuera!
Sî Yu se quedó atónita.
—Cada vez que lo veo me parece tan grande, es prácticamente........
Igual que la primera vez que vio semejante monstruosidad, en ese momento se le quedó viendo fijamente al miembro durante un rato, jugueteando con él con su pequeña mano mientras comenzaba a elogiarlo.
—Tss tss, es prácticamente una obra de arte. Mira estas venas tan gruesas que van desde la base hasta el corona, esta forma en que resaltan las venas azules... parece casi un ser aliení... ¡¿eh, eh, eh?!
Mientras Sî Yu aún jugueteaba con el miembro, Sheng Ge le bajó los pantalones cortos, dejando al descubierto su pequeño y dulce orificio, introdujo directamente un dedo. Notó que ya estaba bastante húmedo.
—Ah... viejo verde...... mmm... quién hace una cosa así...... mmm-hmpf.......
Sî Yu se estremeció notoriamente y soltó unos gemidos ahogados; era evidente que sentía un gran placer.
Sin embargo, sintiéndose algo picada, apretó con ambas manos la unión del glande con el cuerpo del pene, como si estuviera estrangulando al cuello de un enemigo.
Sacudiendo el pene, dijo con ferocidad:
—¡¡Aah~~ te voy a estrangular, ser alienígena!!
Sheng Ge se quedó sin palabras, aunque al mismo tiempo pensó que las reacciones y comportamientos impredecibles que a veces tenía Sî Yu resultaban verdaderamente tiernos.
—¡Pinga feq alienígena, toma esto!
Tras decir esto, Sî Yu abrió su boquita, dejando escapar un sonido de 'aamm' mientras envolvía el gran glande con la boca y comenzaba a lamerlo con entusiasmo.
—Sss......
Sheng Ge soltó un suspiro de placer.
En realidad, Sheng Ge también tenía muchas ganas de atender a Sî Yu con la boca y la lengua, pero por desgracia, debido a la diferencia de estatura, su boca no alcanzaba. Así que comenzó a estimular suavemente el clítoris de Sî Yu con sus dedos, mientras que con la otra mano empezó a embestir a un ritmo lento dentro de su estrecho orificio.
—Ah...... mmm...... hmpf mmm......
Atendida con tanto placer, la mirada de Sî Yu se volvió gradualmente borrosa y comenzó a lamer el miembro con mayor concentración.
La boquita de Sî Yu en realidad solo podía abarcar un tercio como máximo y no podía ir más profundo, pero aun así lo disfrutaba con ganas: por momentos succionaba, por momentos lo soltaba para lamer el cuerpo del pene o darle pequeños mordiscos, produciendo bastantes sonidos.
—Ts... ts...... tss tss...... mmm.......
A medida que los dedos Sheng Ge se movían cada vez más rápido, los fluidos de placer de Sî Yu fluían en mayor cantidad, ¡al punto de mojar la prenda superior Sheng Ge!
—Ah.... ah.... Sheng Ge......
Abrumada por las sensaciones que Sheng Ge le provocaba, Sî Yu comenzó a distraerse; soltó el miembro, apoyó el rostro a un lado del pene y lo sujetó firmemente con la mano.
—Ah... mmm... ah...... mmm.... mmm-hmpf...... qué... qué bien se siente...... Quién... quién diantres...... aah mmm...... aparte de ti....... ¡ah!.... trabaja el orificio... con tanta maestría...... mmm...
Los dedos Sheng Ge jugueteaban con el clítoris hasta dejarlo erguido, los dedos que embestían el interior rozaban constantemente los puntos de placer de Sî Yu, llevándola al borde del orgasmo.
—Mmm~ viejo feo...... una...... oh......
Antes de que Sî Yu pudiera terminar de hablar, la velocidad con la que los dedos Sheng Ge entraban y salían del orificio aumentó rápidamente. El jugo del estrecho canal se secretó en abundancia, produciendo un sonido húmedo y líquido.
Chlep, chlep.
—Ah... ah....... aah-aamm......
Chlep, chlep.
—Aah ah...... aah ah.... me... me vengo......
El cuerpo de Sî Yu se estremeció y brotó una gran cantidad de flujo, mojando por completo la camiseta deportiva Sheng Ge.
—Eres un hombre malo...... ¡viejo feo, viejo decrepito! ¡Estar manoseando ahí abajo sin control! ¿Quién te enseñó eso? ¡Qué asco!
Sî Yu se dio la vuelta; aunque tenía el ceño fruncido, su rostro proyectaba una expresión completamente seductora, por lo que su protesta carecía totalmente de fuerza persuasiva.
—¿Qué esperas? Apúrate...
Sî Yu, al ver la cara de pocos amigos Sheng Ge, se agitó un poco de nalgas, dándole una clara indirecta.
Sheng Ge se levantó, le dio la vuelta a Sî Yu dejándola debajo de él y le quitó completamente la parte inferior de la ropa. Al mismo tiempo, se despojó de su propia prenda superior, dejando al descubierto sus músculos firmes; a Sî Yu se le fijó la mirada al verlo.
—Jeje, Sheng Ge, te ves muy bien.
dijo Sî Yu en voz baja, repentinamente algo apenada, a pesar de que no se había mostrado tímida hace un momento.
Sheng Ge sonrió levemente, le subió la prenda superior a Sî Yu y le levantó el brasier rosado, dejando al descubierto sus pechos pequeños y tiernos, mientras decía:
—Tú también eres muy tierno.......
El pecho de Sî Yu no era grande, apenas una copa B, pero al amasarlo resultaba muy elástico y agradable al tacto. Sus pezones también eran pequeños y bastante tiernos. Sheng Ge comenzó a juguetea con los pezones de Sî Yu con sus manos, haciendo que estos se erigieran firmemente.
—Ah...... ah...... Ge...... ya está bien......
Sî Yu tenía la mirada borrosa y su canal interior sentía una picazón insoportable.
—Mételo... pero Sheng Ge, sé suave... solo mete la mitad......
pidió Sî Yu con voz suave.
No era para menos que Sî Yu pidiera eso, pues la medida Sheng Ge resultaba excesiva para ella. Insertar solo la mitad ya llegaba bastante profundo; ir más allá solo le causaría incomodidad y dolor.
Sheng Ge sujetó el miembro con la mano y lo empujó suavemente hacia adentro. El grueso glande se hundió en el canal, Sî Yu frunció el ceño.
—Sss...... duele...... un poco...... tengo que acostumbrarme......
—No pasa nada, iré despacio.
—Ya...... ya se puede......
El miembro se fue introduciendo lentamente hasta hundirse a la mitad; Sî Yu ya comenzaba a jadear pesadamente.
—Sss...... aamm...... qué grueso......
—Sî Yu, quiero empezar a moverme.
Sî Yu no dijo nada, solo asintió frunciendo su pequeño rostro.
Sheng Ge comenzó a embestir de manera suave y lenta; sujetando un muslo de Sî Yu con una mano y su pequeña cintura con la otra, empezó el movimiento de entrada y salida.
El sonido del roce líquido entre el pene y el canal se hizo gradualmente más ruidoso, los gemidos de Sî Yu también aumentaron de volumen.
—Ah...... uuh...... A-ja.... o-uuh...... Mmm... a-mmm...... o-uuh...... Ah-ah...... ah-ah......
Con el vaivén Sheng Ge, los gemidos y sonidos voluptuosos de Sî Yu se hacían cada vez más intensos. A veces, cuando Sheng Ge empujaba con un poco más de fuerza por accidente, el rostro de Sî Yu se arrugaba como si hubiera recibido un impacto.
—Ah....... ah....... O-uuh...... o-joo.... duele...... Ah... ah... qué.... o...... rico.... A-ja... a-ja.... o-uu.... duele. ... Jmpf-mmm~ qué...... rico..... ah... ah-ah......
Sî Yu gritaba alternando entre el dolor y el placer, lo que dejó a Sheng Ge un poco desorientado; sin embargo, no cambió la velocidad de sus embestidas. El enorme miembro, fuertemente apretado por el estrecho canal de Sî Yu, comenzó a sentir progresivamente la sensación de la eyaculación.
—Sss... espera...... ah... mmm-jmpf...... es... espera un momento... no...... Mmm-jmpf~ viejo verde... mmm-ja... te... te pido que vayas un poco más des... pacio... iyya......
El rostro de Sî Yu comenzó a enrojecerse intensamente. Sus manos parecían no tener dónde acomodarse: por instinto intentaba empujar a Sheng Ge sin lograr moverlo, quería sujetarse de algo sin conseguir agarrar nada. Las puntas de sus dedos rascaban por momentos las sábanas y por momentos sujetaban la muñeca Sheng Ge.
—Ya... no puedo... mmm-ja... vie... jo... verde... uuh-uuh. Aamm...... Ge... voy a……
Sheng Ge sujetó con ambas manos la delgada y pequeña cintura de Sî Yu; las grandes manos de Sheng podían abarcar exactamente la cintura de ella. Preocupado por lastimarla, Sheng Ge no aumentó la fuerza y disminuyó ligeramente el ritmo.
Sin embargo, al ver este pequeño gesto de ternura, el cuerpo de Sî Yu comenzó a temblar por completo, mientras sujetaba con firmeza las muñecas Sheng Ge con ambas manos.
—Mmm-ja...... viejo... pingo de caballo... quién te autorizó... a agarrarme así... aamm. Uuh-uuh... ¡ah-mmm! Me... me voy... a venir... Ah-ah...... ah-ah... aamm...... me... me vine......
De repente, el cuerpo de Sî Yu se estremeció violentamente, haciendo que sus pequeños pechos también se sacudieran con fuerza. Sî Yu quedó desplomada sobre la cama; al ver esto, Sheng Ge no continuó atormentándola y retiró lentamente el miembro.
—A-ha... a-ha......
Sî Yu jadeaba con los ojos ligeramente abiertos. Tras tomar un breve respiro, se puso de rodillas.
—...... Ge, deja que te lo saque con la boca......
Sî Yu sujetó el miembro con ambas manos y envolvió el glande con su boquita.
Sheng Ge apoyó una mano en la cintura y con la otra le acarició la cabeza a Sî Yu, disfrutando del servicio de ella.
La boca de Sî Yu no era muy grande y no podía tragar demasiado profundo sin sentir una fuerte incomodidad, pero aun así se esforzaba al máximo por atender a Sheng Ge.
Mientras pajareaba el pene con ambas manos, succionaba el glande con la boca, produciendo sonidos húmedos.
—Tss-tss...... tss-tss......
Sus manos continuaron pajareando el pene con rapidez. Al ver la apariencia tierna y esforzada de Sî Yu, la sensación de eyacular se hizo cada vez más intensa en Sheng Ge, quien comenzó a dejar escapar algunos jadeos.
—Ah... Sî Yu...... ah...... Tss...... tss-tss! Ts... ts!
La fuerza de succión de Sî Yu aumentaba y la velocidad de paja era cada vez mayor, al punto de que las manos y el rostro comenzaban a cansársele.
Finalmente, Sheng Ge dejó escapar un gruñido bajo:
—¡Me vengo!
Sî Yu sintió la contracción del miembro e inmediatamente lo soltó y sacó la lengua; una gran cantidad de semen se esparció sobre el rostro de Sî Yu.
—Ah... es mucho... está muy caliente.......
Sî Yu recibió el semen, que le salpicó toda la cara.
A continuación, Sî Yu, aún jadeando, se dejó caer hacia atrás, quedando tendida en la cama. Poco después, dijo con tono de reclamo:
—Sheng Ge, hacer el amor contigo es tan agotador......
Sheng Ge soltó una risita avergonzada.
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