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La Esposa del Dios de la Gastronomía




Traduccion: Asure

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……Todos aquellos a quienes les invitaron la comida estaban eufóricos y le reventaron cuetes a este Joven Maestro Zhang tanto como pudieron, así que Joven Maestro Zhang volvió a ponerse creído, sintiendo incluso que bien valía la pena la pateadura de poto que le metería su viejo al volver a casa.

Ye Xiaoxian añadió rápidamente.


—Joven Maestro Zhang, según la regla antigua, si la cuenta pasa de los dos soles de plata, tiene que pagar por adelantado. Calculé al ojo y las cuentas de todos los comensales de aquí suman treinta soles de plata, más la suya, digámosle unos treinta y tres soles en total. ¿Prefiere pagar en plata o con este lingote de oro suyo?


Un lingote de oro equivale a cincuenta soles de plata.

Como sintiendo el dolor de que le cortaran la carne en vida, Joven Maestro Zhang le entregó el lingote de oro a Ye Xiaoxian.

Ye lo tomó con una gran sonrisa y dijo:


—Le daré su vuelto más tardecito.


Luego de entrar a la cocina, Ye Xiaoxian no volvió a salir, incluso el vuelto se lo terminó entregando Li Hongmei a Joven Maestro Zhang.

Joven Maestro Zhang vio que un lingote grande de oro se había convertido ahora en un par de monedas de plata pálida, ese dolor le dolió más que si lo estuvieran descuartizando vivo.

Gordo sabía que a Joven Maestro Zhang le dolía el alma, ya que Joven Maestro Zhang le había tirado el perro a tantas chicas y nunca había gastado tanta plata. Lo normal era que se ligara a una señorita con unos diez soles de plata más o menos.

Gordo dijo entonces.


—Jefe, ¿no… salimos perdiendo? Ya nos gastamos plata y oro ahora, pero esa chibola no ha hecho ni caso.


Flaco dijo de inmediato.


—Parecía no dar respuesta, pero de repente ya le echó el ojo en secreto a Joven Maestro Zhang. Cuando esa chica se dio la vuelta hace un rato, me di cuenta de que ni podía aguantarse la sonrisa en los labios.


En cuanto a Joven Maestro Zhang, él no sentía haber perdido nada, ya que tanta gente lo había llenado de halagos hace un rato y Ye Xiaoxian también lo había comparado con ese comerciante forastero, así que sentía que ya había sembrado la semillita del amor en el corazón de Ye Xiaoxian y que ahora solo tocaba esperar a que floreciera y diera frutos.


Algunos comensales ya habían terminado de comer y todos se le acercaban a agradecerle a Joven Maestro Zhang.


—Joven Maestro Zhang, ¡muchísimas gracias por pagar la comida! ¡De verdad le estoy bien agradecido!


Joven Maestro Zhang movía las manos con generosidad.


—No hay problema, no hay problema.


Sin embargo, apenas esos comensales salían del restaurante, cambiaban de cara al toque.


—¿Ese Joven Maestro Zhang es sonso o qué? Aunque sea de familia adinerada, no debería botar la plata así.

—De repente está luciendo su plata delante de la cocinera. Si yo fuera el papá de ese Joven Maestro Zhang, le rompo las benditas piernas.

—¿Y a nosotros qué nos importa? Lo bueno es que comimos gratis. Debí haber pedido más comida hace un rato.



⋅•⋅⋅•⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅∙∘☽༓☾∘∙•⋅⋅⋅•⋅⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅



A la mañana siguiente, Ye Xiaoxian se levantó temprano como de costumbre. Cuando se levantó, vio a Baofeng que también estaba listo para salir.

Desde que se mudaron al pueblo, Ye Xiaoxian y los demás se dormían tarde por las noches, así que Xiao Baofeng no tenía a nadie que le cocinara el desayuno. Li Hongmei siempre le daba unas cuantas monedas para que se comprara unos panes afuera y se la jugara así.


—¡Cuñada, buenos días!


Xiao Baofeng saludó a Ye Xiaoxian e hizo una reverencia con el porte de un pequeño erudito.

Ye Xiaoxian también sonrió.


—Buenos días, Baofeng, ¿por qué te levantaste tan temprano?

—La escuela queda lejos de acá, así que tengo que madrugar para repasar mis cuadernos apenas llegue allá.

—Entonces anda nomás. Ve con cuidado camino a la escuela y no te olvides de tomar desayuno. Tienes que desayunar bien para crecer alto.

—Entendido. Chau, Cuñada.


Luego de que Xiao Baofeng se fue, Ye Xiaoxian no se movió, sino que se quedó parada mirando cómo se alejaba por la espalda.

Aunque se habían mudado al pueblo, Baofeng todavía estudiaba en el Salón Viento a Favor, que quedaba lejísimos, él iba solo. A Ye Xiaoxian de verdad le preocupaba que a Xiao Baofeng le pasara algo en el camino. E incluso si no había ningún peligro, era una pérdida de tiempo caminar tanto trayecto todos los días.

Ye Xiaoxian pensó entonces en preguntarle a Académico Wong la próxima vez que lo viera, para ver si conocía alguna escuela particular en el pueblo a la que pudieran trasladar a Baofeng.



⋅•⋅⋅•⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅∙∘☽༓☾∘∙•⋅⋅⋅•⋅⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅



Académico Wong vino a mediodía ese día. Entró junto con Joven Maestro Zhang.

Académico Wong siempre era de bajo perfil y guardaba silencio cuando entraba a un lugar, dio la casualidad de que Joven Maestro Zhang se chocó con él y lo puteó duramente.


—¡Sal de mi camino!


A Académico Wong no le importó y subió directo al segundo piso, escogió una mesa y se sentó.

Joven Maestro Zhang se sentó abajo, justo debajo de Académico Wong, así que todo lo que hablaban le llegaba clarito a las orejas a Académico Wong.


—Joven Maestro Zhang, ¿está seguro de que hoy sí o sí se va a ligar a la cocinerita?


Joven Maestro Zhang abanicaba un abanico de papel y decía todo creído.


—Gasté tres monedas de oro anteayer y otro lingote de oro ayer, así que si todavía no me la puedo ligar hoy, ¿acaso tengo cara de cura o qué?

—¿Y qué le va a decir más tardecito?


Joven Maestro Zhang movió la cabeza de lado a lado.


—¿Ya te olvidaste de mis tres jugadas? La primera es lucir mi plata, la segunda es tantear el terreno y la tercera… je, je, ir directo al grano.

—¿Ya usó la primera, pero la segunda… tantear el terreno?


Joven Maestro Zhang le miró feo al Gordo.


—Ya le tanteé el terreno. ¿Te acuerdas de que el otro día le agarré la manito y no lloró ni dijo nada? A ver, dime tú qué significa eso….....


Flaco y Gordo se miraron el uno al otro y luego se sonrieron de forma mañosa.


—Joven Maestro Zhang, en verdad sí le tanteó el terreno, pero la forma en que lo hizo es diferente a como se lo hace a otras chicas. Usted normalmente les manosea las posaderas y las caderas o les jala el pelo, ¿pero cómo así a la cocinera solo le tocó la mano? Fue demasiado sutil. ¿Qué tal si ella pensó que se la tocó de casualidad?

—Tal cual. Usted le estaba entregando la plata y obviamente le iba a chocar la mano, ¿sí o no?


Joven Maestro Zhang renegó.


—Yo sé lo que hago. Diles a esa tía que venga para acá.


La «tía» en ese preciso momento estaba atendiendo a Académico Wong.

En esta época, los profesores y académicos eran especialmente respetados, así que Li Hongmei naturalmente fue a atender primero a Académico Wong.

Académico Wong acababa de terminar de pedir su comida cuando el Flaco y el Gordo empezaron a gritar abajo.


—¡Tía, baja ahorita mismo!


Li Hongmei renegó entre dientes.


—¡Esos tres hijos de perra!


Cuando ella renegó, Académico Wong la escuchó, así que confirmó que el chatarrero del chato, el gordo y el flaco de abajo iban tras Ye Xiaoxian. Sentía la obligación de prestar más atención a lo que pasaba en el primer piso.

Luego de que Li Hongmei bajó, Joven Maestro Zhang le dijo.


—Tía, la señorita Ye debe estar en la cocina, ¿no? Quiero hacer mi pedido allá. Lévame.

—Nuestra cocinera dijo que la cocina es solo para el personal, así que lo siento, Joven Maestro Zhang. ¿Por qué mejor no pide acá y yo le llevo la orden a la cocina?

—¿Tú llevar mi orden? ¿Quién carajo te crees tú? Dile a la cocinera que venga para acá y yo mismo pido mi comida.


Li Hongmei estuvo a punto de ir a la cocina, pero Ye Xiaoxian ya había salido.

Pequeño Cinco le contó sobre Joven Maestro Zhang y Ye Xiaoxian tenía miedo de que Joven Maestro Zhang le hiciera la vida imposible a Li Hongmei, así que prefirió salir ella misma.


—Vaya, cocinerita… hoy te ves bien bonita.


Ye Xiaoxian no estaba de humor para perder el tiempo con Joven Maestro Zhang hoy día, así que se le acercó y le dijo secamente.


—¿Qué se le antoja comer, Joven Maestro Zhang? ¿Algo de la carta?






92

Viendo que Ye Xiaoxian se portaba fría con él, se quedó algo sorprendido, así que preguntó.


—Señorita, ¿qué la tiene tan descontenta el día de hoy?

—Joven Maestro Zhang, usted ha venido a comer, así que mejor pida sus platos nomás y no tiene por qué preocuparse por mis asuntos.


Sin embargo, Joven Maestro Zhang pensó que Ye Xiaoxian se estaba haciendo la difícil y tratando de llamar su atención tratándolo con frialdad. De manera involuntaria se soltó a reír.


—Señorita, ¿me echa la culpa por haber venido un poquito tarde? Si es así, vendré más temprano mañana. Por cierto, ¿puedo pasar a la cocina? Me gustaría hablar una palabrita con usted a solas.

—¡Dígalo aquí nomás!


Ye Xiaoxian ya estaba harta de todo lo que Joven Maestro Zhang había dicho hasta el momento.


—Es que no es… muy conveniente aquí.


Joven Maestro Zhang se sonrió.


—Si no es conveniente, de repente ni tiene que decirlo. Estoy ocupada en la cocina así que me tengo que regresar ahorita. Con su permiso.


Para alguien como Joven Maestro Zhang, como ella ya le había sacado plata dos veces, eso debería ser suficiente. Si le sacaba plata cada vez que lo veía, sería demasiado deshonesta y, además, no tenía muchas ganas ni energía para ponerse a conversar con él.

Joven Maestro Zhang quería ligarse a Ye Xiaoxian, pero le daba roche decirlo directamente porque había tanta gente comiendo ahí. Tenía la intención de llevarlo con solapa, ya que al fin y al cabo era un romance secreto.

Luego de que Ye Xiaoxian regresó a la cocina, Joven Maestro Zhang empezó a cranear sus planes.

Ya había hecho las dos primeras jugadas y la última era hacerle entender a Ye Xiaoxian lo que sentía por ella. Pensó un rato, le pidió apurado al Gordo que le prestara papel y pluma del mostrador y luego garabateó una frase: *Me pregunto qué tan buena impresión le he dejado, señorita. Con todo respeto, de Joven Maestro Zhang.*

Apenas terminó, le pidió a Li Hongmei que se acercara otra vez y le entregara esta notita a Ye Xiaoxian.

Justo después de que Li Hongmei entró a la cocina, dijo renegando.


—Ese Joven Maestro Zhang de verdad ya se pasó de la raya. Pequeña Ye, tienes que pensar en una jugada fuerte para que ya no se haga ilusiones contigo y no vuelva a venir a buscarte.


Ye Xiaoxian desdobló la nota y también se puso a pensar en cómo responderle.

Li Hongmei volvió a preguntar.


—Por cierto, ¿ya preparaste los platos de Académico Wong? Pidió un salteado de verduras de la estación y un chicharrón de chancho agridulce.

—¿Académico Wong también está acá?

—Sí, está en la mesita del segundo piso.

—Mamá, ¿puedes ir a pedirle a Académico Wong que no se vaya después de terminar de comer, ya que tengo algo que conversar con él?

—¿Quieres hablar con él? ¿Es algo sobre Baofeng?

—¿O sobre qué más va a ser?


Ye Xiaoxian sonrió, sintiendo que Li Hongmei estaba siendo un poco bastante susceptible.

Li Hongmei también sonrió.


—Ah, no quise decir nada malo. Es solo que tengo miedo de que… de que Baoshan se ponga celoso.


Ye Xiaoxian sonrió ligeramente, pidió papel y pluma del mostrador y, tras pensarlo un momento más, escribió dos versos poéticos:

Antes de salir del patio, tu frente ya ha llegado a la sala de pinturas;

Una gota de lágrimas de amor del año pasado todavía no llega a tu mentón.



⋅•⋅⋅•⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅∙∘☽༓☾∘∙•⋅⋅⋅•⋅⋅⊰⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅⋅•⋅



Li Hongmei tomó la nota y se la entregó a Joven Maestro Zhang, luego subió al segundo piso a buscar a Académico Wong.

Académico Wong tomaba su té tranquilamente mientras le prestaba atención a Joven Maestro Zhang que estaba abajo.

Cuando Joven Maestro Zhang desdobló la nota, Académico Wong también vio los dos versos y no pudo evitar sonreír. La cuñada de Baofeng de verdad era una persona refinada que hasta citó un poema para burlarse de la cara larga de Joven Maestro Zhang.

Mientras tanto, Académico Wong admiraba aún más a Ye Xiaoxian.

En ese momento, Li Hongmei también subió con los platos de Académico Wong. Mientras ponía los platos frente a Académico Wong, le dijo sonriendo.


—Señor Wong, la pequeña Ye preguntó si podría no irse después de terminar su comida. Tiene algo que conversar con usted.


Académico Wong se sintió halagado y sorprendido. ¿Ye Xiaoxian lo estaba buscando a él?

Li Hongmei sonrió entonces y le explicó.


—Es sobre Baofeng, pero no sé bien los detalles. De repente quiere hablar sobre los estudios de Baofeng en la escuela. Bueno, yo no sé nada de estudios, así que todo es gracias a mi pequeña Ye y también a usted, Sr. Wong.

—No hay de qué, Sra. Xiao, solo cumplo con mi deber como maestro.

—Entonces provecho con su comida, Sr. Wong, más tardecito le digo a Pequeña Ye que venga.


Cuando Joven Maestro Zhang abajo desdobló la nota, no estaba muy seguro del significado del poema, aunque sí sabía leer. Viendo que había expresiones como «lágrimas de amor», «patio» y otras palabras, se volteó hacia el Flaco y el Gordo.


—A ver, ¿será que la señorita Ye me extraña en secreto? Miren lo de «lágrimas de amor» y «patio», lo que significa que siempre ha estado pensando en mí desde el patio. ¿Ustedes qué dicen?


El Gordo ni siquiera sabía leer y el Flaco a las justas leía algunas letras, pero aun así hicieron como si fueran unos eruditos y asentían a cada rato.


—Tal cual, esa cocinera tiene que estar locamente enamorada de usted.


Los ojitos de Joven Maestro Zhang empezaron a dar vueltas de arriba abajo.


—Entonces, eso significa que tengo una oportunidad. Mejor le digo a la señorita Ye para salir y de ahí…

—Joven Maestro Zhang, ¿a qué hospedaje le gustaría ir? ¿Al Hospedaje Tongfu o al Hospedaje Yuelai? Escoja con confianza cualquier hospedaje del pueblo y yo le reservo una habitación por adelantado.


Joven Maestro Zhang en verdad se puso a pensar en qué hospedaje elegir.


—El piso del Hospedaje Tongfu siempre lo paran encerando y casi me rebaló la última vez, la dueña del Hospedaje Yuelai usa demasiado perfume y ese olor me hace estornudar. En el Hospedaje Junlai estaría bien…....


Académico Wong, en el segundo piso, escuchó los comentarios de Joven Maestro Zhang y frunció el ceño.

Ye Xiaoxian era inteligente, pero sobreestimó la inteligencia de Joven Maestro Zhang, así que Académico Wong sintió que tenía la obligación de bajar e iluminarlos un poco.

Dejó sus palitos y bajó directo al primer piso. Cuando llegó a donde estaba Joven Maestro Zhang, hizo una reverencia educada y dijo.


—Señor, yo también estoy comiendo aquí y acabo de escuchar que ustedes tres estaban recitando poemas. Solo soy un humilde académico y me gustaría pedirle prestado su poema para leerlo un ratito, ¿si me lo permite?


Joven Maestro Zhang justo estaba buscando a un erudito para que le interpretara el poema y, como Académico Wong bajó, le entregó la nota de inmediato.


—Entonces apúrate y explícame estas frases. ¿Qué significan?


Académico Wong fingió leer un momento y luego dijo.


—Ah sí, conozco estos versos, vienen de una anécdota del famoso poeta Su Shi y su hermana menor Su Xiaomei. La primera línea, ‘Antes de salir del patio, tu frente ya ha llegado a la sala de pinturas’, habla de un hombre que tiene la frente bien prominente. Como todavía no llega a la puerta, su frente ya la tocó. Y la segunda línea, ‘Una gota de lágrimas de amor del año pasado todavía no llega a tu mentón’, habla de un hombre cuya cara es tan grande como un batea, por eso la lágrima que derramó el año pasado todavía no le llega al mentón.


Luego de escuchar esto, Joven Maestro Zhang se quedó volando un momento y luego se recontra asó. Se levantó de un porrazo y agarró a Académico Wong del cuello de la camisa.


—¿Eso es verdad?

—Soy un académico, ¿por qué le mentiría? Si no me cree, puede preguntarle a cualquier otro erudito y la explicación va a ser la misma.


Joven Maestro Zhang soltó el agarre, todavía renegando, dejó ir a Académico Wong y luego lo botó.


—¡Lárgate!


Académico Wong regresó entonces a su mesa.

Sin embargo, detrás del mostrador, Xiao Baozhu había estado mirando a Académico Wong desde el mismísimo comienzo y sabía que él había hecho eso a propósito.






93

Al verlo comportarse como un académico tan consumado, la admiración de Xiao Baozhu hacia Académico Wong aumentó aún más. No solo era sumamente docto y preparado, sino que también tenía un firme sentido de la justicia.

Xiao Baozhu sintió que debía contarle esto a Ye Xiaoxian, así que fue a la cocina y le relató todo lo que acababa de suceder.

La impresión que Académico Wong le producía antes a Ye Xiaoxian era la de ser simplemente un caballero instruido; sin embargo, resultó ser un hombre de gran integridad, lo que hizo que ella le prestara más atención y lo valorara más.


—Le agradeceré a Académico Wong más tarde. Por cierto, Baozhu, me temo que Joven Maestro Zhang y los otros dos sigan causándonos problemas. Dile a mamá que los detenga en caso de que lo hagan…


Aún no terminaba de hablar cuando Joven Maestro Zhang ya había entrado intempestivamente a la cocina, con Li Hongmei, el Pequeño Cinco y el Pequeño Seis siguiéndolo por detrás.

Joven Maestro Zhang lucía pálido como un fantasma de la pura rabia y le gritó a Ye Xiaoxian.


—Señorita Ye, ¿qué significa esto? ¡Le he estado tratando bien pero usted se burla de mí con semejante poema! ¿Le parece justo tratarme así? ¡He estado gastando un platal en usted últimamente!


Ye Xiaoxian mantuvo la compostura, puso a Xiao Baozhu detrás de ella, se erguíó bien y le respondió a Joven Maestro Zhang.


—Joven Maestro Zhang, usted me ha hecho dos preguntas. En primer lugar, sobre el poema, usted me preguntó qué sentía por usted, así que le dije la verdad y esto es lo que realmente pienso. En cuanto a la segunda pregunta, ¿dijo usted que ha gastado plata en mí? Por favor dense cuenta de que estamos abriendo un restaurante y, como estamos haciendo negocio, por supuesto que los clientes tienen que pagar por su comida. ¿En qué sentido ha gastado su dinero enteramente en mí?

—¿El poema es lo que realmente piensa de mí?


Joven Maestro Zhang casi echaba chispas.


—¿Acaso soy tan feo a sus ojos?

—El poema ciertamente exagera, pues ¿cómo podría un hombre nacer con una cara tan grande? Pero Joven Maestro Zhang, su cara sí es ancha y su frente también es prominente, así que me parecen versos bastante certeros.

—¿Y qué hay de la plata que gasté? ¿Acaso no sugirió usted que la gastara de esa manera? También dijo que admiraba mucho a un cliente que le pagaba a todos en el restaurante, por eso actué por impulso e hice lo mismo.

—Joven Maestro Zhang, también ha confundido el orden de las cosas. Fue usted quien me preguntó por los platos bandera de nuestro restaurante, así que le recomendé algunos y los pidió; y fue usted otra vez quien me preguntó qué clase de clientes me parecían más impresionantes, así que se lo dije. Más tarde usted insistió en pagarle a todo el restaurante. ¿Acaso lo obligué? Pero ahora, Joven Maestro Zhang, ¿usted insiste en que ha gastado toda esa plata en mí? ¿Acaso significa que me tiene intenciones indecorosas?


Joven Maestro Zhang no esperaba que Ye Xiaoxian fuera tan elocuente y le tirara toda la responsabilidad encima; sin embargo, él solo era bueno para insultar pero no para debatir. Como Ye Xiaoxian le lanzó una pregunta tan filosa, solo pudo decir con rabia.


—Bueno, bueno, ¿entonces no me tiene ni un poquitito de afecto?

—¡Yo trato a todos mis clientes por igual! Joven Maestro Zhang, si tiene otras intenciones conmigo, por favor quíteselas de la cabeza de inmediato. Soy una mujer casada así que no tendré nada que ver con usted ni tampoco lo deseo. Jamás le seguiría el juego solo porque gastó algo de plata aquí.

—Tú, tú, tú, tú…...


Joven Maestro Zhang se quedó sin palabras y solo podía rechinar los dientes, con su furia hacia Ye Xiaoxian llegando al límite.

Quería obligar a Ye Xiaoxian a dar su brazo a torcer, pero había un grupo de gente en la cocina. Aparte de un par de mujeres, también estaban el Pequeño Cinco y el Pequeño Seis, así que Joven Maestro Zhang solo pudo decir.


—Está bien, ya vas a ver. ¡Te atreves a agarrarme de sonso, así que te voy a dar tu escarmiento!


Joven Maestro Zhang salió disparado del restaurante hecho una fiera. Los demás en el local sintieron alivio.

Aun así, Li Hongmei se sentía bastante inquieta porque le preocupaba cómo vendría a vengarse Joven Maestro Zhang, pero luego notó la serenidad de Ye Xiaoxian y pensó: ‘De repente me estoy preocupando demasiado’.

Además, tenían a Xiao Baoshan en casa y él podía tumbarse a cuatro o cinco personas, tal vez hasta a diez, al mismo tiempo.

Después de que Ye Xiaoxian preparó otro plato, subió al segundo piso a buscar a Académico Wong, Xiao Baozhu la siguió de cerca.

Ye Xiaoxian sintió que en verdad era bueno llevar a Xiao Baozhu, ya que con una persona más presente evitaría malas lenguas sobre reunirse a solas con un hombre soltero.

Académico Wong vio acercarse a Ye Xiaoxian y lucía bastante preocupado.


—Sra. Xiao, vi a esas personas entrar a la cocina como locos. ¿Se encuentra bien?


Académico Wong había estado pensando en ir con ellos, pero justo cuando llegó a la puerta de la cocina esos hombres ya habían salido botando chispas, por lo que había regresado a su mesa en el segundo piso.


—No se preocupe, solo era un grupo de gente desadaptada tratando de hacer problemas. Ya los boté.


 Ye Xiaoxian sonrió.

Académico Wong sintió entonces alivio.


—Bueno, eso es una buena noticia.


Luego echó una mirada a Xiao Baozhu y la saludó, Xiao Baozhu le devolvió el saludo con nerviosismo.


—Señor Wong, ¿le importaría si Baozhu y yo nos sentamos? Hay algo que quisiera consultar. Es sobre Baofeng.

—¡Siéntense, por favor!


Académico Wong les pidió que tomaran asiento de inmediato e intentó servirle un poco de té a Ye Xiaoxian.

Ye Xiaoxian lo detuvo rápidamente.


—Señor Wong, en verdad tengo bastante trabajo allá abajo en la cocina, así que no le quitaré mucho tiempo porque quisiera ir directo al grano. Baofeng todavía sigue estudiando en el Salón Barlovento, pero nosotros ya nos hemos mudado al pueblo y él tiene que caminar un largo trecho para llegar a la escuela todos los días; por eso quisiera preguntarle, Señor Wong, si quisiera trasladar a Baofeng a otra escuela, ¿cómo podría hacer? ¿Hay alguna buena escuela particular en el pueblo y a quién debería acudir?


Académico Wong se quedó pensativo un momento, pero luego reflexionó: ‘En realidad esto era de esperarse’.

Desde que Ye Xiaoxian abrió el restaurante en el pueblo, él había estado al tanto de Xiao Baofeng. Sabía que Xiao Baofeng ahora vivía en el pueblo y que había un par de millas desde el pueblo hasta la escuela, a él también le preocupaba la seguridad de Xiao Baofeng.

Ye Xiaoxian vio a Académico Wong reflexionando, así que apresuró a explicarle.


—Señor Wong, no quiero decir que el Salón Barlovento no sea bueno. Solo me preocupa la seguridad de Baofeng, ya que después de todo solo tiene ocho años.


Académico Wong también dijo al toque,


—¡Por supuesto, la entiendo perfectamente! Hay dos escuelas particulares en el pueblo que no están nada mal y tengo algunos amigos ahí. Así que deje este asunto en mis manos y le garantizo que lograré que trasladen a Baofeng a la escuela del pueblo.

—Entonces muchísimas gracias por la molestia, Señor Wong, esta comida va por cuenta de la casa, así que ni se moleste en pagar más tardecito.


Luego se volteó hacia Xiao Baozhu.


—Baozhu, acuérdate de eso.


Xiao Baozhu asintió rápidamente.


—Es demasiado, de verdad que es demasiado.


Académico Wong movió las manos de lado a lado.


—Señor Wong, si no me acepta esto, no me voy a sentir cómoda pidiéndole ayuda la próxima vez; además, si no le damos nada como muestra de agradecimiento, ¿acaso no significaría que no tenemos educación? Así que por favor acéptelo.


Académico Wong solo pudo sonreír levemente.

Viendo que este asunto ya había quedado resuelto, Ye Xiaoxian se despidió de Académico Wong diciendo que todavía había un montón de trabajo en la cocina, así que tenía que retirarse.

Ye Xiaoxian se fue, pero Xiao Baozhu no.

Xiao Baozhu se le quedó mirando fijamente a Académico Wong todo ese rato como ida, intentando decir algo, pero sin saber qué decir.

Académico Wong le hizo recordar entonces.


—Baozhu, ¿has estado trabajando como cajera en el restaurante de tu familia estos días?


Le dio a entender que debía bajar a cobrar las cuentas de los clientes.

Sin embargo, Xiao Baozhu no captó la indirecta y solo sonrió.


—Sí, sí, yo estoy administrando y cobrando las cuentas.

—Baozhu, en verdad eres multifacética. No solo sabes leer, sino que ahora también sabes calcular.


Xiao Baozhu empezó a soltar risitas tontas.

Xiao Baozhu todavía no tenía ganas de irse hasta que su mamá le gritó desde el primer piso para pedirle que fuera a cobrar las cuentas.






94

Luego de que Académico Wong salió del restaurante, fue a una escuela particular del pueblo. La que quedaba más cerca de «La Cocina de los Xiao» se llamaba «Escuela Bambú y Orquídea», la cual era considerada la mejor escuela particular de Qinghe. El entorno era maravilloso, con bastante bambú y orquídeas plantadas alrededor del terreno, lo que hacía que la escuela fuera muy tranquila.

Había una fila de aulas en la escuela y diferentes profesores enseñaban distintas materias en cada aula. A los estudiantes se les permitía aprender diversas materias, incluyendo incluso artes marciales. El instructor de artes marciales de aquí les enseñaba a los alumnos algo de kung-fu básico para fortalecer sus cuerpos.

Académico Wong fue directo a ver al director de la escuela.

El director también era un docente del pueblo, responsable de educar y formar a los talentos locales. Se le vio bastante sorprendido al ver a Académico Wong.


—Yanbo, ¿qué te trae por aquí?


El director le pidió calurosamente a Académico Wong que pasara a la sala.


—He venido a visitarlo, señor.

—Pero me parece que debes haber venido con un propósito. ¿Qué es lo que realmente quieres? Dímelo sin rodeos nomás.


Académico Wong dejó entonces de irse por las ramas y dijo directamente.


—En realidad, tengo un alumno en el condado y, aunque solo le he enseñado durante unos meses, es muy inteligente y, como se ha mudado al pueblo hace poco, su familia quiere trasladarlo a una escuela de acá. Me pregunto si podría aceptarlo aquí, ¿señor?

—¿Unos meses?


El director se sobó la barba y dijo:


—¿Cuál es su nivel ahora?

—Apenas terminó de leer los Cuatro Libros, pero ha avanzado bastante.

—Bueno…....


El director lo pensó un momento.


—Me temo que no está capacitado para estar aquí, ya que solo recibo a estudiantes muy destacados y tal vez no pueda seguirle el ritmo a los demás. Yanbo, ¿por qué no lo trasladas a la Escuela Danxin? Su nivel es mucho más bajo.


Académico Wong sonrió.


—Danxin queda un poco lejos de su casa. Este alumno mío, aunque flaquea en lo básico, es bien empeñoso y de seguro se va a superar para ponerse al día con los demás. Por favor confíe en mí.


El director lo dudó por un buen rato antes de hablar finalmente.


—Como es tu alumno, te voy a hacer el favor y lo voy a dejar entrar, pero la pensión aquí también es cara; seis soles de plata al año. ¿Tu alumno es un chico del campo? ¿Le alcanza para pagar?

—De todas maneras sí puede. Si le acomoda, traeré al chico y a su familia mañana por la mañana.


Luego de salir de la Escuela Bambú y Orquídea, Académico Wong regresó inmediatamente a «La Cocina de los Xiao» y buscó a Ye Xiaoxian.


—Ya averigüé sobre la escuela particular del pueblo. En la Escuela Bambú y Orquídea están dispuestos a recibir a Baofeng. Lo único es que su pensión es bastante más cara, seis monedas de plata al año. ¿Quieres pensarlo un poco más?

—No hay problema, seis monedas está bien, con tal de que pueda aprender cosas.

—Si estás segura de que deseas trasladar a Baofeng allá, puedes llevarlo para pagar la pensión. Yo iré contigo mañana.

—De acuerdo, ¿pero puede ir mi mamá a pagar la pensión mañana?


Sin embargo, Académico Wong tenía sus propios motivos egoístas.


—Es que le dije a la escuela que los estudios de Baofeng están a cargo de su cuñada y el director también quiere conocerte, así que me temo que vas a tener que ir tú misma.

—Mmm, ya está bien. No habrá muchos clientes por la mañana, así que yo misma llevaré a Baofeng.


Académico Wong sonrió y asintió con la cabeza.

Académico Wong regresó a su casa luego de salir de «La Cocina de los Xiao». Él enseñaba en el condado aunque su familia en realidad estaba en el pueblo, su padre era un acomodado hacendado local con una familia bien posicionada.

Académico Wong entró a la sala y vio a su papá, el Señor Wong, a quien saludó respetuosamente.


—¿Por qué has llegado tan temprano a casa hoy? ¿Acaso esa escuelita de mala muerte del campo te dio libre?


Académico Wong le respondió entonces.


—Papá, justo estoy por conversar sobre esto contigo. Decidí dejar de enseñar en el Salón Barlovento desde mañana y concentrarme en prepararme para los exámenes imperiales.

—Pero si ya no vas allá, esa escuelita de mala muerte se va a quedar sin profesor, ¿o no?

—Ya se consiguió a un nuevo profesor y estará allá dentro de poco.

—El examen es en el otoño del próximo año, así que todavía falta como un año. ¿Por qué no te me casas primero? Como dice el dicho, un hombre debe casarse primero y luego sentar cabeza. Todavía no te has casado, así que ¿cómo vas a sentar cabeza?


A Académico Wong le dio dolor de cabeza de repente. La razón por la que se fue al condado a enseñar en esa escuela era justo para evitar que su familia lo estuviera jodiendo todo el día con el tema del matrimonio. A lo que se enfrentaba en la escuela era solo a un grupo de niños y, mientras les enseñaba, él también podía repasar sus cosas, pero su padre le comía la oreja cada vez que se quedaba en casa.


—Papá, hablemos de eso más tarde, después de que termine mi examen y regrese de la capital el próximo otoño. No quiero que todo el tema del matrimonio me desconcentre.

—¿Por qué te va a desconcentrar? Deberías sentar cabeza una vez que te hayas casado; además, ¿cuánta gente logra pasar el examen de otoño? ¿Acaso estás tan seguro de que te van a elegir como Zhuang Yuan (el título otorgado a quien ocupa el primer lugar en el examen imperial más alto)? Ya eres un Xiucai (alguien que aprueba el examen imperial a nivel de condado), lo mejor que puedes llegar a ser es un Ju Ren (un candidato aprobado en los exámenes imperiales a nivel provincial). E incluso si llegas a ser un Ju Ren, ¿acaso no vas a regresar también a heredar los bienes de nuestra familia? Somos una familia adinerada con un gran negocio y la plata que vas a hacer con el negocio familiar no es peor que el sueldo de un Ju Ren; es más, aunque te conviertas en un alto funcionario, el riesgo es tan grande que apenas a uno de tus superiores no le caigas bien, vas a estar frito.

—Papá, ¿cuántas veces te he dicho que no es por el sueldo sino por mi ambición personal?, tampoco me importa el riesgo.


Académico Wong sentía que su papá era demasiado interesado.


—Jaj, cuando tengas mi edad, te vas a dar cuenta de que la ambición es pura huevada que es mucho más inestable que administrar el negocio familiar.

—Papá, estoy cansado. Me voy a mi cuarto a leer unos libros nomás.

—Tú… tú chibolo, ¿por qué nunca le haces caso a mi opinión? Ya te he escogido a varias jovencitas y como todavía no se han casado, mejor tú…


Sin embargo, a Académico Wong no le dio la gana de escuchar nada y se fue a su habitación sin pensarlo dos veces.

Justo después de que Académico Wong regresó a su cuarto, la figura de Ye Xiaoxian se le vino a la mente. En el Condado Qinghe, a él se le podía considerar un joven maestro adinerado y había visto a muchas mujeres en su vida, pero no sabía por qué no podía sacarse a Ye Xiaoxian de la cabeza. Su optimismo, su empeño, su virtud y su bondad se le habían quedado grabados en la mente.

Sin embargo, él era un académico y sabía que Ye Xiaoxian y él no eran el uno para el otro. Por un lado, no eran de la misma clase social y, por otro lado, tal vez Ye Xiaoxian tampoco estaba dispuesta a volver a casarse con él.

Suspiró, sintiéndose desorientado.

Luego se puso a pensar otra vez. ¿Y qué tal si a Ye Xiaoxian también le gustaba él y estaba dispuesta a casarse con él? Después de todo, escuchó decir a Xiao Baozhu que el esposo de Ye Xiaoxian no la trataba muy bien y que eran esposos solo de nombre. Si Ye Xiaoxian estaba dispuesta a volver a casarse con él, ¿él estaría dispuesto a recibirla?

A Académico Wong todo se le hacía muy difícil. En primer lugar, su papá, el Señor Wong, evitaría que esto pasara de todas las formas posibles porque el Señor Wong estaba decidido a buscarle una mujer con un origen familiar y una clase social parecida. En segundo lugar, Ye Xiaoxian tenía que convencer a su suegra para que la dejara ir. Aunque su suegra parecía buena gente, no iba a estar muy dispuesta a dejar ir a Ye Xiaoxian si ella quería volver a casarse con alguien más. Lo que es más, si él realmente se casaba con una chica tan común y corriente que además se dedicaba al comercio y, mientras tanto, él pasaba el examen imperial y se convertía en un Ju Ren, ¿sus colegas no se burlarían de él?

Tal vez tendría que terminar teniéndola como su concubina.

Académico Wong pensó que no estaría tan mal tenerla como su concubina, con tal de engreírla y darle su sitio.






95

Académico Wong estuvo dándole vueltas al asunto durante toda la noche. Se suponía que había vuelto a casa para estudiar, pero no podía quedarse quieto ni leer una sola palabra.

Más tarde, de alguna manera se quedó dormido sin darse cuenta, cuando despertó ya era de día. Recordó que le había prometido a Ye Xiaoxian ir con ella a la Escuela Bambú y Orquídea, así que se levantó a toda prisa, se aseó y se cambió de ropa.

Ye Xiaoxian y Xiao Baofeng ya se habían levantado temprano por la mañana.

Ye Xiaoxian había salido la tarde anterior especialmente para averiguar sobre esta Escuela Bambú y Orquídea, descubrió que en realidad era una institución muy destacada. Si no hubieran entrado por la puerta falsa, Baofeng ni siquiera habría podido cruzar la entrada del colegio.

Así que Ye Xiaoxian tomó rápidamente algo de tela nueva y le pidió a Li Hongmei que le hiciera un traje nuevo a Baofeng, ella misma le peinó y le trenzó el cabello por la mañana, convirtiéndolo en un adorable e ingenioso escolar.

Mientras Ye Xiaoxian le peinaba el cabello, Li Hongmei, parada a su lado, le dijo a Xiao Baofeng.


—Baofeng, mira qué bien te trata Pequeña Ye. Cuando estés mejor parado en el futuro, no te olvides de recompensar a tu cuñada.


Xiao Baofeng respondió con seriedad.


—Mamá, me acordaré de eso.


Mientras Ye Xiaoxian le peinaba el cabello, sus suaves manos le presionaban de vez en cuando la cabeza. Aparte de su madre, la única que podía ofrecerle un trato tan cariñoso era su cuñada.

Después de terminar con su peinado, Académico Wong también entró.

Tanto Li Hongmei como Ye Xiaoxian le preguntaron si ya había tomado desayuno y le ofrecieron comer algo allí si no lo había hecho. Académico Wong dijo que ya había desayunado en su casa y que ya era hora de salir hacia la escuela.

Ye Xiaoxian tomó entonces a Xiao Baofeng, alistó la plata y quedó lista para partir.

Xiao Baozhu también quería seguirlos, pero Li Hongmei la detuvo.


—Van a la escuela, no al mercado, ¿para qué los sigues?


Xiao Baozhu solo pudo quedarse allí parada como ida, viendo cómo Académico Wong desaparecía a la vuelta de la esquina.

En ese momento, a la que más envidiaba era a Ye Xiaoxian. También se juró secretamente a sí misma que tenía que crecer para convertirse en una mujer capaz como Ye Xiaoxian, independiente en todo tipo de situaciones, que tal vez así Académico Wong se fijaría en ella.

La matrícula de Xiao Baofeng se realizó sin contratiempos. Después de que pagaron la pensión, el director le asignó un profesor a Baofeng de inmediato para que se lo llevara a su aula.

Ye Xiaoxian salió entonces de la escuela junto con Académico Wong.

Ye Xiaoxian también se había arreglado un poco hoy, no por Académico Wong, sino por el orgullo de Baofeng. Se había vestido al estilo que estaba de moda entre las mujeres jóvenes del pueblo. Se había echado un poco de polvo en la cara y usaba un bálsamo labial con color que le iluminaba la tez y la hacía lucir completamente diferente a la persona que trabajaba en la cocina.

Académico Wong se había estado aguantando las ganas de mirarla y solo se atrevía a echarle un vistazo una que otra vez.


—Académico Wong, voy a regresar al restaurante. ¿Y usted? ¿Se va directo a su casa?

—Déjeme… acompañarla de vuelta.

—Es usted muy amable, pero es una calle concurrida y no me va a pasar nada.

—Aún así no es del todo seguro. Y no me siento cómodo dejando que una mujer regrese sola a su casa.

—Bueno… está bien entonces, si le acomoda.


Ye Xiaoxian no quiso hacer más ceremonias.

Pensaba que un intelectual como Académico Wong debía tener sus propios principios para hacer las cosas, así que se vería maleducada si se ponía demasiado exigente con la cortesía.

Los dos iban de camino de regreso al restaurante. Había solo tres li de distancia entre la escuela y el restaurante. La calle estaba tranquila y, aparte de algunos cargadores, había muy poca gente alrededor.

Era la primera vez que Académico Wong se encontraba a solas con Ye Xiaoxian y estaba algo nervioso, sin saber muy bien de qué conversar con ella. Terminaron hablando todo el tiempo sobre Baofeng, como sobre qué temas aprendería en la nueva escuela, lo estrictas que eran las reglas allí y demás.

Ye Xiaoxian solo escuchaba y respondía de vez en cuando con un ‘Mjm’, ‘Ah’ o ‘Qué bueno’.

Sin darse cuenta, ya habían llegado al restaurante. Académico Wong sintió un repentino arrepentimiento por haber enviado a Baofeng a la Escuela Bambú y Orquídea. Si lo hubiera enviado a una escuela más lejana como Yangan, habría podido pasar más tiempo a solas con Ye Xiaoxian.


—Señor Wong, ¿por qué no se queda a almorzar aquí antes de irse? Nos ha hecho un favor gigantesco y no sé cómo agradecérselo.


Académico Wong negó con la cabeza.


—Ni lo mencione, no fue nada, con tal de que…...


De pronto se le quedó mirando a Ye Xiaoxian, ido.


—¿Con tal de qué?


Al ver la mirada de Académico Wong, Ye Xiaoxian presintió algo raro, ya que la forma en que la miraba parecía ser…

Aun así, Académico Wong disimuló rápidamente su actitud y sonrió.


—Con tal de que me sirva dos costillitas más la próxima vez que pida costillas agridulces.

—Hecho. Me voy a acordar.


Ye Xiaoxian también sonrió.


Ambos estaban a punto de despedirse cuando Xiao Baozhu salió corriendo de la nada y le dijo a Ye Xiaoxian a toda prisa.


—¡Cuñada, pasó algo malo! ¡Ese, ese Joven Maestro Zhang está haciendo bronca en el restaurante!


Todavía era temprano y en «Cocina de los Xiao» no servían desayuno, así que aún no había clientes.

Joven Maestro Zhang estaba con el Gordo, el Flaco y otros tres sujetos vestidos como maleantes, sentados en el restaurante de lo más frescos.

Sabían que no había clientes a esa hora, por eso habían ido justamente a negociar.

Al ver que Ye Xiaoxian había regresado, Joven Maestro Zhang se le acercó haciendo finta y sacando pecho.


—¡Serrana conchuda, te atreves a estafarme! ¡Me devuelves mi plata hoy mismo o ni sueñes con abrir!

—¿Devolverte tu plata? ¿Desde cuándo te debo plata a ti?


Joven Maestro Zhang se paró frente a ella e hizo su mejor esfuerzo por erguirse, pero aun así era más bajo que Ye Xiaoxian y se veía ridículo.


—¿Que no me debes plata? La primera vez que vine a tu restaurante me convenciste de pedir un montón de comida y la segunda vez que vine me pediste que le pagara la cuenta a todos los comensales de aquí. Si eso no es una estafa, ¿qué mierda es?

—¿Acaso te obligué? Tú solito te ofreciste a hacer todo eso.

—¿Me ofrecí? Perra asquerosa, si no me hubieras mandado indirectas, ¿crees que me habría ofrecido? De todas formas hoy te canto la clara: o me devuelves mi plata o te vas conmigo al Hostal Junlai a aplacar la calentura, si no, ¡ni pienses en hacer negocio hoy, ni mañana tampoco!

—Tú…...


Ye Xiaoxian también se asó.

Este Joven Maestro Zhang debía haber venido bien preparado, si no, no habría traído a tanta gente. Si ella no hacía lo que él decía, tal vez de verdad ya no podría abrir el restaurante.

Aunque Li Hongmei, Cinco, Seis y Xian estaban presentes y el número de personas en ambos bandos era casi el mismo, no eran rivales para Joven Maestro Zhang y sus hombres si se iban a las manos de verdad.

En este momento crítico, Ye Xiaoxian pensó de inmediato en Xiao Baoshan. Si Xiao Baoshan estuviera aquí, de seguro encontraría la forma de ponernos en su sitio a todos.

Li Hongmei también pensó en su hijo y estuvo a punto de pedirle al Cinco que le llevara un mensaje, pero los hombres de Joven Maestro Zhang se dieron cuenta de esto, así que taparon la puerta al toque y prohibieron que cualquiera saliera.

Joven Maestro Zhang también le dijo a Ye Xiaoxian bien botado.


—¿Qué? ¿Quieres mandar a llamar a tu marido el agarrado? Ayer mismo le saqué la ficha a su entorno y no es más que un simple vigilante de muelle. No te serviría de nada ni aunque regrese. Si se atreve a buscarme la sinrazón, le meto su buena sacada de mugre. ¿Acaso sabes quién es mi viejo? Jaja, mi viejo manda en la prefectura. ¡Atrévete a ponérteme al brinco y le pido a mi viejo que te clausure el restaurante!






96

Ye Xiaoxian estaba a punto de seguir discutiendo con  Joven Maestro Zhang cuando Académico Wong, parado detrás de ella, alzó la voz.


—A plena luz del día y bajo el cielo, ¿de verdad te atreves a abusar de una mujer de forma tan descarada e impune?, ¿y así te haces llamar hombre? Si tu padre de verdad trabaja en el gobierno, debería saber las responsabilidades de las autoridades, que están para servir al pueblo y no para andar dejando que sus hijos abusen de los demás a su antojo.

—¿Y tú quién chucha eres?


Además, Académico Wong se le hacía bastante conocido.

Académico Wong no se había ido y, como estaba preocupado por Ye Xiaoxian y los demás, los había seguido al restaurante.

Mientras miraba detenidamente a Académico Wong,  Joven Maestro Zhang de pronto reaccionó. Se dio un palmazo en el muslo y dijo:


—¿No eres tú, no eres tú ese… ese académico de mierda? Claro, ustedes dos en verdad están juntos, te has compinchado con esa perra para agarrarme de cojudo.


Joven Maestro Zhang se asó aún más al reconocer a Académico Wong. Resultó que no solo había tirado su plata a la basura, sino que encima lo habían agarrado de huevón y se habían burlado de él.


—Ustedes dos par de parásitos seguro ya se han echado. No crean que me van a ver la cara de imbécil. Jaj, después de que me encargue de esta mujer de porquería, voy a ir con el chisme por todo el pueblo. ¡La cocinera esta se echó con un académico!


A Ye Xiaoxian se le congeló el cuero cabelludo. ¡Qué tal mala suerte la suya, haberse provocado a este  Joven Maestro Zhang, una garrapata tan asquerosa y horrible!

Joven Maestro Zhang se dirigió otra vez a Ye Xiaoxian.


—Serrana, todavía tienes dos opciones: primero, me devuelves mi plata, segundo, te vas conmigo al hostal.

—No elijo ninguna de las dos. ¡Hazme el favor de largarte ahorita mismo!

—¡Ya pues, después no me eches la culpa por irme con todo!


Joven Maestro Zhang les dio la orden al Gordo y al Flaco y dijo:


—¡Amarren a esta mujer!


Li Hongmei y Xiao Baozhu vieron esto e intentaron meterse para proteger a Ye Xiaoxian, pero la pandilla de  Joven Maestro Zhang las atajó, mientras otros dos aguantaban al Cinco y al Seis. Xian ya estaba totalmente aterrada y se quedó parada ahí sin poder moverse del miedo. Finalmente, Académico Wong se metió al medio intentando frenar al Gordo y al Flaco.


—¡Académico de mierda, no te metas!


Académico Wong dijo con frialdad:


—¡Sigue soñando!

—¡Entonces a ti también te voy a meter tu sacada de mugre!


A pesar de parecer un par de sonsos, el Flaco y el Gordo eran bien duchos para la pelea. Se le fueron encima a Académico Wong y le empezaron a dar de alma. Académico Wong era bueno para los libros pero una puerta para pelear, así que en un segundo ya había recibido varios puñetazos en la cara.

A Xiao Baozhu no le gustó para nada ver esto y de pronto se le subió toda la mostaza. Ella se había criado en el campo y las chicas del campo tienen bien puesta la fuerza. Al ver cómo le estaban pegando a Académico Wong, Xiao Baozhu agarró un banco de madera y se lo reventó en la espalda al sujeto que le tapaba el paso. El tipo no se la esperaba y cayó nockeado de un solo golpe por Xiao Baozhu, quien luego se fue corriendo hacia el Gordo y el Flaco para darles su merecido.

Cinco y Seis, para no quedarse atrás, también se metieron a la bronca. La pelea ya se había armado y si no metían la mano, el restaurante no iba a poder abrir y se quedarían sin cobrar su día. Hoy en día era recontra difícil conseguir chamba y era raro encontrar una patrona tan buena gente, así que más les valía jugársela toda por su empleadora.

Joven Maestro Zhang se quedó frío. No se había esperado para nada que la cosa se pusiera así. Esa gente del restaurante en verdad no se comió su amenaza, sino que se le cuadraron sin asco.

Enfurecido, empezó a gritar.


—¡Denles, mátenlos a golpes que yo me hago cargo de las consecuencias!


Académico Wong ni podía abrir los ojos mientras le caía la paliza. A través de su visión borrosa, vio una figura pequeña parada frente a él cargando un banco. Le tomó un buen rato darse cuenta de que era Xiao Baozhu.

Sin embargo, el primer pensamiento que se le vino a la mente fue: 'Ya fui'. Ye Xiaoxian seguro me va a mirar con desprecio porque soy un hombre hecho y derecho pero en verdad necesito que una chibola me defienda en una pelea.

Trató de pensar con cabeza fría y le dijo a  Joven Maestro Zhang:


—Diles que paren ahorita mismo. ¿Acaso conoces a Señor Wong, el hacendado del distrito oeste? ¡Es mi papá!


Joven Maestro Zhang frenó en seco. ¿Este académico en verdad tenía como viejo a un hacendado? ¿Y encima a Señor Wong?

Qinghe era solo un pueblo chico y, aunque había una prefectura, el jefe de ahí no tenía mucho poder; en la mayoría de casos, los hacendados locales eran los que cortaban el bacalao. A los hacendados no les importaba mucho meterse en las cosas del pueblo, pero apenas decidían meter su cuchara en una discusión, el jefe de la prefectura tenía que atracar nomás.

El viejo de  Joven Maestro Zhang no era más que un simple guardia de la prefectura, pero el viejo de Académico Wong era un hacendado de peso.

Gritó al toque desesperado:


—¡Paren, paren, ya no les peguen más!


El restaurante ya era un desastre, con tres mesas rotas, cinco bancos destrozados y a Xiao Baozhu le sangraba la nariz de un puñetazo. Al Cinco y al Seis también les habían caído varios palazos, había vidrios rotos desparramados por todo el suelo.

Todos estaban agitados y se miraban frente a frente en un tenso cara a cara.

Joven Maestro Zhang le preguntó a Académico Wong:


—¿Tu viejo de verdad es Señor Wong?

—Mi nombre es Wong Yanbo y eres libre de ir a averiguar para ver si te estoy diciendo la verdad o no. Es más, ¡hoy me has pegado y no me voy a quedar con los brazos cruzados!


Académico Wong se desató entonces un colgante de jade y le dijo al Cinco:


—Hermanito, por favor ve a la casa de Señor Wong en el distrito oeste y pídele a mi papá que se venga con más gente.


Joven Maestro Zhang se desmoronó en el acto.

Una hora después, Señor Wong llegó junto con el papá de Joven Maestro Zhang y también el jefe de la prefectura. Apenas se enteraron de lo que había pasado, el Oficial Zhang le metió varias cachetadas a su hijo y les ordenó a los demás que le dieran duro con una vara grande. Insultaba a su hijo mientras le metía su paliza.


—¡Pedazo de parásito de mierda! ¡Me has hecho pasar la vergüenza de mi vida!


Oficial Zhang no solo le dio su escarmiento a su hijo, sino que indemnizó a Académico Wong con la plata para sus gastos médicos y no paraba de pedirle disculpas al Señor Wong, prometiéndole que de ahora en adelante corregiría bien a su hijo.

Académico Wong también le exigió a Joven Maestro Zhang que pagara por todos los daños causados al restaurante de Ye Xiaoxian, los cuales sumaban cinco soles de plata en total, además de dejar ordenadito el restaurante y no volver a joder a Ye Xiaoxian nunca más.

A Joven Maestro Zhang se lo llevó su papá a rastras, a Académico Wong se lo llevó del mismo modo el Señor Wong.

Ye Xiaoxian y los demás se fueron al patio trasero a curarse las heridas.

En realidad Ye Xiaoxian no había salido lastimada porque Xiao Baozhu se le había atravesado para pelear por ella. Ye Xiaoxian no estaba segura de si Xiao Baozhu hizo esto por ella o por Académico Wong, pero de todos modos se veía bien maltratada, con el pelo todo despeinado y la nariz llena de sangre.

Cuando Ye Xiaoxian le limpió las heridas de la cara, Xiao Baozhu recién sintió el dolor y el cuerpo molido.


—Cuñada, me duele un montón. Hazlo con cuidado.

—¿Quién te mandó a meterte a la pelea?


Ye Xiaoxian sonrió.


—En ese momento vi que le estaban pegando al Señor Wong, así que no lo pensé mucho y me fui encima porque me daba miedo… miedo de que después te hicieran daño a ti.

—No sabía que eras tan mechadora.

—Cuñada, tú no sabes nomás. De chiquita me agarraba a golpes a cada rato, sobre todo cuando me peleaba con los demás por los huevos de pajaritos.

—No tenía idea de eso. Yo pensaba que eras tímida.


Xiao Baozhu agregó entonces:


—Cuñada, no me esperaba que el papá del Señor Wong resultara ser un hacendado. Qué imponente que es. Hasta el jefe de la prefectura le hacía caso y no paraba de pedirle perdón hace un rato.

—Señor Wong y Qianqian son primos, así que como mínimo tiene que venir de una familia de bastante plata.


Xiao Baozhu, sin embargo, se sintió un poco desanimada.


—Entonces su familia debe ser de la alta sociedad, así que ni de chiste aceptarían a una chica común y corriente como nuera, ¿no?






97

Ye Xiaoxian dudó y detuvo lo que estaba haciendo, preguntándole a Baozhu.


—¿Te has enamorado de Señor Wong?

—No, no es así, solo lo admiro. Él es un académico y en el futuro irá a la capital a rendir el examen imperial, así que ¿cómo pondría los ojos en gente común como nosotros?

—Con tal de que lo entiendas.


Sin embargo, Xiao Baozhu volvió a preguntarle a Ye Xiaoxian.


—Cuñada, ¿y qué hay de ser su concubina?

—…....


Ye Xiaoxian ya se había dado cuenta de que Xiao Baozhu, aunque decía que no le gustaba Académico Wong, en el fondo lo adoraba un montón. Con razón andaba tan entusiasmada con todo en lo que Académico Wong había estado metido últimamente.

Es más, Xiao Baozhu se negaba a ser cocinera en la cocina e insistía en llevar las cuentas, tal vez como resultado de sus esfuerzos por verse de mejor presencia para estar a la altura de Académico Wong.


—Baozhu, ten en cuenta que cuando una chica común y corriente entra como concubina a una familia adinerada, por lo general la pasa mal, porque nadie te trata como a un igual y, lo que es peor, hasta los sirvientes te pisotean. Si tu marido te tiene aprecio, será una historia de superación, pero si no, vas a terminar siendo bien desdichada. Mejor búscate a alguien que de verdad te quiera, te comprenda y lleva una vida tranquila.


A pesar de que Ye Xiaoxian le había dicho de todo, Xiao Baozhu solo escuchó una frase:

—Si tu marido te tiene aprecio, será una historia de superación—. ¿Y qué tal si Académico Wong le tenía aprecio? Por lo tanto, Xiao Baozhu decidió seguir viéndole el lado positivo.

En ese mismo instante, a Académico Wong le estaban curando la herida dentro del carruaje. Académico Wong, Señor Wong y su mayordomo iban todos juntos. Señor Wong no dijo ni una sola palabra en todo el camino a casa. A pesar de que Académico Wong estaba lastimado, su padre seguía furioso con él.

Apenas llegaron a casa y bajaron del carruaje, Señor Wong empezó a increpar a su hijo.


—¿Por qué te metiste por esa gente de ese restaurante? ¿Por esa cocinera? ¿Quién carajo es ella para que arriesgues tu vida por ella?


Académico Wong se sobó suavemente el pecho. Por un lado le dolía ahí, por el otro tenía que idear una respuesta con mucho cuidado. Después de un rato dijo:


—Padre, el hermanito de esa cocinera es mi alumno y, además, ella es amiga de mi prima Qianqian. Qianqian me pidió que la cuidara. La razón por la que fui allá a comer también fue porque Qianqian me recomendó sus platos. En cuanto a por qué me metí por ellos, no podía quedarme mirando la conducta tan descarada de Joven Maestro Zhang. Así no hubieran sido ellos a los que estaban abusando hoy sino otros, igual me habría metido arriesgando mi vida para ayudarlos. Cof, cof.


Académico Wong tosió con dolor, viéndose bastante delicado de salud y afligido.

Señor Wong finalmente creyó lo que su hijo le había dicho y sintió pena por él y su herida, así que le apuró al mayordomo.


—Llévalo a su cuarto a descansar y pide que venga un médico a revisarlo.


Xiao Baoshan se enteró de la noticia al atardecer de ese día y regresó a toda prisa a casa. Por suerte no había zarpado recientemente, porque si lo hubiera hecho, no se habría enterado de lo que había pasado en casa.

Cuando regresó, el restaurante ya estaba todo ordenadito y abierto al público como de costumbre. Aparte del hecho de que todos tenían leves heridas en la cara, todo estaba como si nada.

Xiao Baoshan vio primero a Li Hongmei y a Xiao Baozhu en el salón y escuchó toda la historia de boca de ellas. Después de preguntarles por sus heridas y mostrarse bien preocupado por ellas, se fue a la cocina a buscar a Ye Xiaoxian.

Ye Xiaoxian estaba atareada cocinando, así que al ver a Xiao Baoshan no tuvo tiempo de saludarlo, sino que simplemente le hizo un gesto con la cabeza y siguió en lo suyo. No sabía por qué, pero desde el asunto del regalo la última vez, Ye Xiaoxian ya le había bajado la llave a Xiao Baoshan.

Ya se había dado cuenta hacía tiempo de que en esta época era necesario tener a un hombre a su lado y, siendo mujer, su meta final era tener un marido atento. Xiao Baoshan era un hombre correcto, así que antes le tenía expectativas. Sin embargo, ahora no veía por ningún lado que Xiao Baoshan la valorara, por lo que gradualmente le había ido perdiendo el interés.

Particularmente cuando Joven Maestro Zhang fue a buscarles pleito, ella esperaba con ganas que él estuviera presente para que la defendiera; sin embargo, resultó que quien finalmente la salvó de todo ese problema fue Académico Wong, a manos limpias y sin saber nada de artes marciales.

Por eso, cuando Ye Xiaoxian vio a Xiao Baoshan ahora, no pudo evitar sentirse bien resentida. ¿A qué mística regresas? Ni te importo un comino y solo te preocupas por tu mamá y tu hermana, ¡así que mejor ve con ellas y no te me acerques para nada!

Ye Xiaoxian agarró la espátula, movió la comida en el wok, le echó agua, le puso la tapa, sazonó todo y sirvió la comida en el plato, en ningún momento volteó a mirar a Xiao Baoshan.

Xiao Baoshan sintió que le estaban haciendo la ley del hielo, pero parado detrás de Ye Xiaoxian, ni siquiera podía soltar una sola frase para demostrarle su preocupación.

Por la noche, después de haber cerrado el restaurante, toda la familia se reunió alrededor de la mesa para cenar. A raíz de lo sucedido, Ye Xiaoxian sintió que todos se habían pegado un buen susto, así que guardó de casualidad los platos más ricos para todos, por lo que, naturalmente, Xiao Baoshan también se les unió a comer.

Todos estaban cansados e incluso la comida deliciosa podía subirles el ánimo, lo único que querían era regresar a sus cuartos a descansar. Solo estaba Li Hongmei conversando de rato en rato con Xiao Baoshan.

Ye Xiaoxian no soltó ni una sola palabra y se acabó la cena en un santiamén. Luego les pidió a todos que comieran con calma y dijo que se iba a descansar.

Después de la cena, Cinco, Seis y Xian se fueron a lavar los platos y Xiao Baozhu se fue a su cuarto a leer novelas. Solo quedaban Li Hongmei y Xiao Baoshan conversando en la sala.

Li Hongmei se dio cuenta de la indiferencia de Ye Xiaoxian hacia Xiao Baoshan, así que le dijo a su hijo.


—Baoshan, tienes que venir a casa más seguido en el futuro y mejor si buscas más a la pequeña Ye. A ella antes le gustabas un montón, pero ahora ni se molesta en hablarte.

—Algo de eso he sentido.

—Ay, seguro también es por lo que pasó hoy. No viste a ese Joven Maestro Zhang… era un alzado y casi se sobrepasa con Pequeña Ye. Si no hubiera sido por Señor Wong, quién sabe qué desgracia habría pasado.


Era la segunda vez que Li Hongmei mencionaba a Señor Wong delante de él. Cuando Xiao Baoshan escuchó ese nombre, por alguna razón sintió una ligera incomodidad.


—Mamá, me gustaría ir a la casa de Señor Wong a agradecerle en persona la próxima vez que tenga un tiempo libre.

—No hace falta, él es de una familia de la alta sociedad y su papá es un hacendado, así que nosotros somos demasiado humildes. Capaz ni nos dejan pasar. Por cierto, también gracias a él, Baofeng ha sido trasladado a la Escuela Bambú y Orquídea.


Xiao Baoshan se sintió aún más incómodo. Parecía que durante el tiempo en que él estuvo ausente, este Señor Wong había sacado de apuros a su familia muchas veces y le había hecho bastantes favores a la pequeña Ye. ¿Acaso sería que Pequeña Ye había…

Li Hongmei vio que Xiao Baoshan se quedó callado y no pudo evitar reprocharle.


—Uy, mírate nomás. Solo te preocupaste por tu orgullo y fuiste demasiado soberbio como para echarte con la pequeña Ye desde un principio. Te echaste la culpa pensando que habías hecho algo malo, ¿pero qué tiene de malo? La pequeña Ye nunca llegó a casarse de verdad con tu hermano y tú tampoco te habías casado con nadie, pero prefieres usar la moral ajena para amarrarte solo. Encima a ratos eres cariñoso con la pequeña Ye y en otros momentos la tratas como a una desconocida, así que ahora ella esté fría contigo es lo que tú mismo te has buscado. Si te gusta, habla claro nomás y no te pongas caretas dejando que los demás adivinen qué tienes en la cabeza.


Xiao Baoshan agachó la cabeza. Él también sentía un profundo arrepentimiento, pero nunca se imaginó que la pequeña Ye lo iría atrayendo poco a poco. Todo este tiempo había llevado consigo el brazalete que le compró a ella y pensaba en ella cada vez que lo miraba. Tal vez de verdad ya se había enamorado de ella.






98

Xiao Baoshan estuvo pensando en ir a encarar a este Joven Maestro Zhang y meterle su buena zurra. Pensándolo bien, Joven Maestro Zhang había tocado a la persona equivocada al metérsele a Señor Wong, así que ahora la debía estar pasando recontra mal porque, apenas llegó a su casa, su viejo le habrá metido su buena paliza, por lo que era poco probable que volviera a joder a Ye Xiaoxian. Xiao Baoshan prefirió entonces descartar la idea de ir a buscar a Joven Maestro Zhang.

Al día siguiente por la tarde, fue a la arboleda frente a la prefectura y se encontró con sus antiguos compañeros de trabajo que eran guardias. Después de hacer algo de conversación, Xiao Baoshan les pidió a algunos de sus patas más cercanos que se dieran una vueltita de vez en cuando por el restaurante de Ye Xiaoxian para cuidarle el negocio. Todos los guardias le prometieron que así lo harían.

Después de que Xiao Baoshan se fue, un sirviente llamado Xun Wenda, que estaba descansando bajo otro árbol, se les acercó a preguntarles.


—¿Ese no es Xiao Baoshan? ¿De qué está viviendo ahora?

—Baoshan está trabajando como vigilante de muelle.

—¿Y qué quería con ustedes si ya se abrió para ser vigilante de muelle?

—Lo que pasa es que su mujer ha puesto un restaurante que se llama «Cocina de los Xiao» o algo así, que queda por la calle principal. Dijo que ayer alguien fue a armarles bronca ahí, así que Baoshan nos pidió que nos diéramos una vuelta de rato en rato para cuidarles el negocio.

Aunque ser guardia era solo un trabajo a tiempo parcial, uno llevaba el uniforme del gobierno con el carácter de «Servicio» cosido en la chaqueta, lo cual imponía cierto respeto frente a la gente común.


—Así que «Cocina de los Xiao» en verdad es su negocio.


dijo Xun Wenda sobándose la barbilla.

Xun Wenda había ido un par de veces y le encantaba la comida de allí, pero como sirviente no le pagaban mucho, así que solo podía ir dos veces al mes como máximo. Además, le fascinaba la chicha dulce de rosas y ciruela agria que servían, pero solo permitían una por cliente. Él había querido pedirse otra, pero la señora mayor de ahí le dijo que todo el mundo era igual y que la regla aplicaba para todos los comensales.

Lo más frustrante era que, siendo sirviente, en otros sitios le daban fiado, pero en «La Cocina de los Xiao» no le aceptaban eso y se aferraban a sus reglas sin asco.

Xun Wenda se acordó de pronto de Xiao Tieshu y Xiao Tongshu.

Por eso, fue a buscar a los dos hermanos esa misma tarde.


—Hermanos, ¿acaso Xiao Baoshan no es su sobrino? Me enteré de que su familia ha abierto un restaurante en el pueblo. Siendo sus tíos, ¿todavía no han ido a comer allá?

—Bueno, la cosa en nuestra familia es media complicada. Ellos son de la segunda rama y no nos podemos ver ni en pintura. La verdad no nos llevamos bien en la vida diaria, así que aunque escuché que están haciendo negocio en el pueblo, nunca hemos ido.

—¿Acaso son caídos del palto? En todos mis años he comido en todos los restaurantes del pueblo, pero los platos de ellos son los mejores. Después de probar su comida la última vez, no me dieron ganas de ir a ningún otro sitio. ¿No les da curiosidad ir a probar?


Sin embargo, Xiao Tongshu dijo:


—Comida es comida, da lo mismo comer ahí que en cualquier otro lado. Además, él es nuestro sobrino, así que si vamos a comer allá, ¿nos van a cobrar? Si nos cobran, qué fea gracia entre parientes, pero si no nos cobran, ellos salen perdiendo, ¿o no?


Xun Wenda sonrió.


—No les he dicho que vayan todos los días. Solo dense una vuelta de vez en cuando. ¿Qué tanto van a perder por ustedes? Uy, la verdad extraño sus platos. No les exagero, pero en todo el pueblo, la ciudad e incluso en la capital, su comida de todas maneras está en el primer puesto. Yo pensaba ir a gorrearme una comida con ustedes, pero qué iba a saber que nunca habían ido.


Xiao Tieshu y Xiao Tongshu se miraron el uno al otro y se quedaron bien tentados.

Ellos también habían probado la sazón de Ye Xiaoxian antes, cuando todavía vivían en el pueblo y solían llevarle un tazón de comida rica al Viejo Señor Xiao. Si al Viejo Señor Xiao no le gustaba la comida, se la pasaba a los demás. Según recordaban, su sazón era efectivamente buenaza.

Xiao Tieshu preguntó entonces:


—Y dime, ¿es muy cara la comida en su restaurante?


Xun Wenda respondió sorprendido:


—¿Acaso piensan pagar? Aunque no se lleven bien con los de la segunda rama, ustedes son sus mayores. ¿Desde cuándo un mayor tiene que pagar por su comida?

—Wenda tiene razón. Tampoco es que vayamos tan seguido, así que no pasa nada si nos invitamos una comida gratis de vez en cuando. Ni se van a atrever a cobrarnos.

—Claro que sí,  también pueden decirles que vienen acompañados de un amigo, así que les tienen que hacer el favorcito, ¿sí o no? Además, Dong nos invitó a comer hace unos días y ahora les toca a ustedes, ¿verdad?


Después de seguir conversando, decidieron ir allá a cenar.


—¿Hermano mayor? ¿Tercer hermano? ¿Han venido a comer?


Li Hongmei vio a Xiao Tieshu y a Xiao Tongshu y se quedó recontra sorprendida. Luego pensó que como todos trabajaban en el pueblo, de todas maneras tenían que cruzarse de vez en cuando y, a que tenían que comer, daba igual comer en otro sitio que servirse algo en su local.

Aparte de Xiao Tieshu y Xiao Tongshu, había otros dos hombres vestidos con uniformes de sirvientes. Uno era Xun Wenda y el otro se llamaba Dong.

Li Hongmei les sirvió un tazón de chicha dulce de ciruela a cada uno y comenzó a tomarles el pedido.

En ese momento, Xun Wenda preguntó en tono juguetón:


—Patrona, a que sus hermanos mayor y tercero están aquí, ¿no nos va a regalar un refresquito más?


Li Hongmei también sonrió:


—Tenemos una regla en nuestro restaurante. Como la chicha es cortesía de la casa, solo podemos dar una por persona y el segundo tazón se cobra. Pero como el hermano mayor y el tercero están aquí, les puedo invitar una más.


Xun Wenda por fin consiguió su tazón gratis y se sintió más que satisfecho.

Xiao Tieshu y Xiao Tongshu también se sintieron inflados de orgullo, como si no hubiera sido por ellos, los demás no habrían conseguido la cortesía.

Li Hongmei pensó que Xiao Tieshu solo ganaba dos soles de plata al mes y la comida que habían pedido sumaba cuatrocientas monedas, lo cual era la quinta parte de su sueldo.

Pensándolo bien, eran cuatro, así que salía a cien monedas por cabeza si se dividían la cuenta, lo cual era bastante justo.

Li Hongmei entró a la cocina y le contó a Ye Xiaoxian que los tíos mayor y tercero estaban afuera y habían pedido como cuatro o cinco platos.

Ye Xiaoxian soltó la espátula al toque.


—¿El tío mayor y el tercero? ¿Y van a pagar por su comida?

—Yo también me estaba preguntando lo mismo. Apenas pusieron un pie adentro me pidieron que les regalara un refresco más, así que ahora me pregunto cuánto deberíamos cobrarles cuando pidan la cuenta. ¿Les hacemos su descuento o dejamos que coman gratis nomás?

—Por supuesto que les tenemos que cobrar. Somos un negocio chico y nos vamos a ir a la quiebra si regala la comida. En cuanto al descuento, lo máximo que podemos hacer es redondearles la cifra para abajo y punto, no podemos ceder más, si no van a venir a cada rato a gorrear. Estamos haciendo negocio y no nos podemos dar el lujo de semejante pérdida.

—¿Pero no se supone que deberíamos tener un gesto de consideración por ser parientes?

—La consideración tiene que ser mutua y no podemos salir perdiendo nosotros solos. Por favor haz exactamente lo que te digo.






99

Xiao Tieshu y Xiao Tongshu solo habían podido probar un poco de la sazón de Ye Xiaoxian en el pasado, pero ahora por fin tenían la oportunidad de ir al restaurante y comer todo lo que quisieran, así que no se aguantaron las ganas y comieron como unos náufragos.


—Ven, ¿acaso no les dije que la comida de aquí era buenaza? No puedo creer que nunca hubieran venido antes. Qué tal desperdicio.


Otro sujeto llamado Dong también dijo:


—La comida de aquí está realmente riquísima. Xiao Tieshu, Xiao Tongshu, entonces esta comida va por cuenta de ustedes. Se les agradece.


Xiao Tieshu y Xiao Tongshu casi nunca salían a comer a un restaurante, pero la última vez Dong les había invitado la comida, así que esta vez les tocaba devolver el favor.

Los precios de la comida estaban publicados bien clarito. Había una hilera de tablitas de bambú con el precio de cada plato. Sacaron la cuenta y calcularon que la comida saldría a más de quinientas monedas.

En ese momento asumieron que Li Hongmei no les iba a cobrar por esta comida, así que no solo se ahorrarían esa plata, sino que además quedarían de lo más bien devolviéndole el favor a Dong.

Terminaron de comer recién cuando ya se había puesto el sol. Xiao Tieshu y Xiao Tongshu estaban tan llenos que se agarraban la barriga, sintiendo que les iba a reventar, se alistaron para irse.

Sin embargo, Li Hongmei se les acercó y les dijo:


—Hermano mayor, tercer hermano, ¿qué tal les pareció la comida? En total son quinientas treinta monedas, pero se los voy a redondear a quinientas nomás. ¿Quién de los dos va a pagar?


Apenas Li Hongmei terminó de hablar, Xiao Tieshu y Xiao Tongshu se miraron el uno al otro.


—Esta vez yo soy el que está invitando a todos, así que la comida va por mi cuenta.


Le estaba mandando su indirecta a Li Hongmei, dando a entender que, como era su invitación, ella simplemente debía dejarlo pasar.


—Bueno pues, hermano mayor, son quinientas monedas en total. Favor de cancelar aquí.


Xun Wenda no pudo evitar meter su cuchara para hacerle acordar a Li Hongmei:


—Patrona, ¿acaso él no es su cuñado? Son familia, ¿y de verdad le va a cobrar?


Li Hongmei sonrió:


—Hoy en día está difícil hacer negocio, así que hasta entre la misma familia hay que llevar las cuentas claras si no queremos irnos a la quiebra. Además, no estamos hablando de una o dos monedas, sino de quinientas.

—Ellos no vienen tan seguido, de hecho es la primera vez que vienen. Están aquí invitándoles una comida a sus amigos y aun así les está pidiendo que paguen. ¿No le parece muy fría con sus propios parientes? ¿Por qué no lo toma como si hubieran venido a comer a su casa nomás? Son sus parientes políticos y solo les ha preparado un par de platos, ¿le parece correcto cobrarles por la comida?


A Li Hongmei se le trabó la lengua porque casi se deja acorralar por las palabras de este tipo, Xun Wenda, pero solo le tomó un segundo reaccionar.


—Si fuera Año Nuevo u otras fiestas, por supuesto que serían recontra bienvenidos a comer a nuestra casa, pero este es el restaurante y estamos haciendo negocio, así que todos los comensales tienen que pagar por su comida. Hermano mayor, tercer hermano, si quieren caer por la casa algún día, solo avísennos y los recibiremos con todo gusto.


Xiao Tieshu y Xiao Tongshu no habían traído suficiente plata, ya que normalmente solo llevaban encima veinte monedas como máximo, así que ¿de dónde iban a sacar quinientas monedas para pagarle a Li Hongmei?

Lo que dijo Li Hongmei de verdad los hizo sentir recontra empequeñecidos y con ganas de que se los tragara la tierra.

Para no perder la postura, Xiao Tieshu y Xiao Tongshu solo pudieron negociar con Li Hongmei.


—Ya ya, de todas maneras te vamos a pagar por la comida, pero voy a tener que pedirte fiado. ¿Qué te parece si te lo pagamos después, en un par de días?

—Páguenme lo que tengan encima por ahora nomás. No me van a decir que han venido sin un solo sol en el bolsillo, ¿no?


Si desde un principio no trajeron plata, ¿a qué diantres habían venido a comer? ¿Acaso planearon no pagar desde el comienzo?

Xiao Tongshu estaba recontra avergonzado y solo pudo responder:


—Cuñada, te estás pasando de ajustadora con esto. Tampoco es que no te vayamos a pagar. Te hemos dicho que te pagamos en unos días. Lo que pasa es que nos hemos olvidado la billetera, así que ¿te podemos pagar la próxima vez que vengamos?

—Está bien, pero tienen que firmarme un vale de deuda. Hermano mayor, tercer hermano, sé que no suena bonito, pero les tengo que dejar las cosas claras: no hay problema con que nos deban un poco de plata, pero aquí tenemos una regla, cualquiera que firme un vale de deuda tiene que cancelar su deuda anterior penas regrese, no tendrá opción de pedir fiado otra vez en el futuro.


En realidad no existía tal regla y Li Hongmei simplemente se la había inventado en el momento.

Al ver que Li Hongmei por fin aflojaba un poco, Xiao Tieshu y Xiao Tongshu no quisieron quedarse ahí ni un segundo más. Apenas firmaron el vale de deuda, salieron enredándose del restaurante lo más rápido que pudieron.

Apenas cruzaron la puerta, Li Hongmei le pidió de inmediato a Cinco que limpiara la mesa.

Habían pedido bastantes platos y dejado varias sobras en la mesa, así que se notaba que habían comido hasta reventar y no regresarían en un buen tiempo.

Ella también dudaba de si algún día cancelarían su deuda. Si no lo hacían, no le quedaba más que culpar a su mala suerte.

Luego de que Xiao Tieshu y los demás se fueron, Xun Wenda se hurgaba los dientes frontales mientras renegaba:


—Xiao Tieshu, Xiao Tongshu, la verdad es que su relación con la segunda rama está recontra podrida. No solo han tenido que firmar un vale de deuda, sino que encima tienen que pagar completito sin ningún descuento. De verdad que no les tuvieron ni un poquito de consideración, ¡ash!


Xun Wenda escupió un pedazo de carne que se le había quedado atascado entre los dientes. Xiao Tieshu y Xiao Tongshu pusieron cara de pocos amigos y se sintieron recontra humillados.

Cuando estaban en el restaurante hace un rato, Li Hongmei los había presionado y acorralado sin darles escapatoria, haciéndoles perder toda la postura.

Dong incluso se puso a echarle más leña al fuego:


—Aha, ¿acaso no había hombres en la segunda rama hace unos años? Fueron ustedes los que los mantuvieron en el pasado, pero ahora que viven aparte, andan de lo más creídos y sobrados. Si yo fuera ustedes, ya le habría metido su buena zurra.


La bronca de Xiao Tieshu y Xiao Tongshu se encendió todavía más. Xiao Tongshu soltó entonces:


—Tal cual, antes de que regresara Baoshan no tenían ni un solo peón que llevara plata a la casa y nosotros los manteníamos. Ahora que les va un poco mejor y han abierto un restaurante, ¡hasta nos cobran por comer allá! Ya vieron cómo se portó la cuñada hace un rato, como si prefiriera cortarnos la viada y desconocer a la familia. De verdad me siento recontra piseado e indignado.


Xiao Tieshu no podía ni articular palabra de la rabia, sintiendo que todos los de la segunda rama eran unos malagradecidos de porquería.


—A esa gente malagradecida me parece que no hay por qué tratarla con guante blanco. ¿Acaso Xiao Baoshan no les pidió a los guardias que cuidaran su restaurante? ¿Saben qué? ¿Por qué no les armamos su bronca caleta y les decimos a esos guardias que los dejen tirados? Prefiero mil veces que ese restaurante viva en problemas todos los días.


Cuando Xiao Tieshu y Xiao Tongshu llegaron a su casa, salvo el Viejo Señor Xiao, toda la familia los estaba esperando para cenar. Ya estaba avanzado el otoño, por lo que la comida se enfriaba rápido y ya la habían recalentado como dos veces.

Los dos ya habían cenado y además no estaban de humor, así que le dijeron al resto de la familia que comiera nomás mientras ellos se quedaban ahí sentados masticando su rabia.

Wong Mudan se dio cuenta de que andaban con la cara larga, así que preguntó:


—¿Qué les ha pasado? ¿Ha habido algún problema en la chamba?


A veces surgían casos graves en la prefectura. Cada vez que había un delito y todavía no daban con el culpable, regresaban a casa con una caraza.

El jefe de la prefectura era un señor recontra fosforito y se la agarraba con sus sirvientes cada vez que no podía resolver un caso. Xiao Tieshu y Xiao Tongshu no eran muy despiertos ni para nada floreros, así que no le caían en gracia al señor; encima sus compañeros de trabajo eran recontra vivos y los usaban de chivos expiatorios cada vez que pasaba algo, lo que terminaba en que a los dos hermanos les cayera toda la modulación.

Xiao Tongshu respondió de renegado:


—No tiene nada que ver con la chamba, sino con los de la segunda rama.

—¿La segunda rama? ¿Qué pasa con Li Hongmei y los demás?






100

Xiao Tongshu les contó todita la historia. Cuando terminó, Wong Mudan también empezó a renegar de lo lindo.


—La segunda rama se está pasando de la raya. De verdad están buscando cortarnos la viada y desconocernos. Ash, malagradecidos de porquería. En esa época cuando Yinshu falleció, ¡debimos habernos abierto de una vez y dejarlos morir de hambre a todos!


CJ también metió su cuchara:


—Tal cual. El hermano mayor y el tío Xiao Tongshu fueron con sus compañeros de trabajo y Li Hongmei les cobró y hasta los hizo firmar un vale de deuda. Qué palta tan grande. Si ni siquiera van seguido, ¡era la primerita vez que iban!

—Había un montón de gente mirándonos en ese momento, como si fuéramos unos perros muertos que se iban a correr sin pagar.

—Pero… ¿les van a pagar la plata?


Xiao Tieshu se dio un manotazo recontra fuerte en el muslo.


—¿Pagarles? Que se vayan a la michi. Es más, ni más volvemos a poner un pie en su restaurante. Ash, cuando sea Año Nuevo o haya alguna fiesta van a tener que regresar a adorar a los antepasados y más les vale que no esperen que los tratemos bonito. Además, esa hilera de casas de adobe, si no van a regresar a vivir ahí, mejor las convertimos en un chiquero de chanchos.

—Si ellos no nos tratan como parientes, ¿por qué tendríamos que tratarlos bien nosotros?


A Wong Mudan se le subió la mostaza todavía más escuchándolos hablar, así que soltó:


—No es suficiente, no puedo dejársela pasar así nomás. Tengo que ir a hablar con el viejo.


Viejo Señor Xiao ya se estaba alistando para echarse a dormir y estaba a punto de quitarse la ropa cuando Wong Mudan se le metió a la habitación sin tocar.


Viejo Señor Xiao la cuadró al toque renegando:


—¿Acaso no tienes ojos? ¿Qué hora es? ¡Qué michi quieres!


Wong Mudan se puso a sollozar e hizo su escándalo acusando a la segunda rama.


—Papá, usted sea el juez. Los de la segunda rama se están haciendo sus buenos soles de plata en el pueblo. Cobran como quinientas monedas por comida allá. Hoy el tío Xiao Tieshu y el tío Xiao Tongshu llevaron a dos compañeros de trabajo a comer y ¡les cobraron sin asco! Papá, era la primera vez que ellos iban a comer allá y encima los obligaron a firmar un vale de deuda porque no llevaron suficiente plata. ¿Qué le parece? ¿Acaso nos tratan como familia? ¡Claramente nos están tratando como si fuéramos unos limosneros!


Viejo Señor Xiao justo se había desamarrado el pantalón hace un rato, pero se lo volvió a amarrar al toque.


—¿Qué cosa? ¿Quinientas monedas por comida?


Era casi la misma cantidad que le daban a él todos los meses como pensión por piedad filial.


—Así es, para que vea la cantidad de plata que mueve su restaurante. Papá, yo solo quiero saber si los de la segunda rama todavía se acuerdan de que su apellido es Xiao. Les cobraron la comida a Xiao Tongshu y a Xiao Tieshu, ¿pero qué hay de usted? Papá, ¿a usted también le van a cobrar la comida y hacerlo firmar un vale de deuda si va allá?


Viejo Señor Xiao peló unos ojazos.


—¡Que se atrevan nomás!

—Solo lo vas a comprobar si va allá a verlo con sus propios ojos. Papá, la última vez le sugerí que fuera con ellos. Ahora han alquilado una casa con patio en el pueblo y están haciendo plata como cancha. ¿Por qué no va a darse la gran vida mientras todavía está bien de salud? Se la pasa metido en nuestro pueblito todos los días y cuando esté más viejo y ya no pueda ni caminar bien, se va a arrepentir de no haber ido antes.


A Viejo Señor Xiao le pareció que lo que decía Wong Mudan tenía todo el sentido del mundo. Capaz ya era hora de mudarse un tiempito al pueblo.

Apenas se levantó al día siguiente, Viejo Señor Xiao alistó algo de ropa y se fue guiado por los tíos Xiao Tongshu y Xiao Tieshu directo al restaurante de Ye Xiaoxian.

Aunque todavía era temprano, todos los integrantes de «La Cocina de los Xiao» ya estaban de pie. Ye Xiaoxian, Cinco y Seis se habían ido al mercado a comprar verduras frescas, mientras que XZ y Xian, junto con Li Hongmei, estaban limpiando y dejando ordenadito todo el restaurante.

Cuando Viejo Señor Xiao apareció por la puerta, Li Hongmei se quedó helada.


—Papá, usted… usted qué hace por acá…


El tío Xiao Tieshu dijo con frialdad:


—El papá ya ha vivido mucho tiempo en el pueblo chico y ahora quiere quedarse una temporada acá en el centro. Atiéndanlo bien durante este tiempo.


Después de dejar a Viejo Señor Xiao en el restaurante, los dos hermanos se salieron disparados a su trabajo no vaya a ser que Li Hongmei sacara el tema del vale de deuda otra vez.

Li Hongmei miró a Viejo Señor Xiao, quien andaba curioseando por todos lados, no pudo evitar sentirse recontra incómoda. ¿Acaso no estaba tranquilo viviendo en el pueblo? ¿A qué viene ahora sin vela en este entierro?


—Papá, ¿no dijo que no iba a venir? ¿Por qué ha venido tan de repente al pueblo? ¡Ni siquiera hemos preparado nada!


Viejo Señor Xiao respondió de renegado:


—Solo he venido a quedarme unos días. ¿Qué tanto tienen que preparar?

—Obvio que sí. La casa es chiquita y ni siquiera tenemos un cuarto libre para usted. ¿Acaso no tenemos que alistarle aunque sea una cama?

—¿Cómo que no hay cuarto para mí? Este sitio es recontra grande, ¿cómo no voy a tener dónde meter la cabeza?


Viejo Señor Xiao no le creyó ni una palabra.

El restaurante tenía un segundo piso. Cuando las mesas y los bancos estaban ordenados y pegados a un lado, se veía amplio, pero conforme Xian y Baozhu iban bajando los muebles para armar la sala, la cosa se iba apretando.


—A ver, muéstrame el patio trasero.


Li Hongmei lo acompañó hacia atrás.

Había tres cuartos en el patio trasero. Li Hongmei le explicó:


—Todos están ocupados. Baozhu y yo dormimos en el mismo cuarto, la pequeña Ye duerme con la chica nueva, Xian, el otro es para Cinco y Seis.

—¿Y quiénes son Cinco y Seis?

—Los peones que hemos contratado hace poco.


Viejo Señor Xiao volvió a fruncir el ceño, recontra insatisfecho:


—¿Tanta chamba tienen que hacer? ¿De verdad necesitan contratar más gente? ¿Cuánta plata se les va en eso?

—Un sol y medio al mes para cada uno, como mínimo.

—¡Qué despilfarro! ¿Acaso no pueden esforzarse un poco más y guardarme esa plata a mí?


Li Hongmei pensó para sus adentros: «¿Qué michi vas a saber tú, viejo flojo?»


—Papá, andamos bien atareadas así que no tengo tiempo para estar atendiéndolo. Vaya a descansar al cuarto nomás.


dijo Li Hongmei, cortando la conversación para no terminar muriéndose de la rabia.

Viejo Señor Xiao soltó una risita burlona:


—Aish, como si de verdad estuvieran tan ocupadas. Toda la gracia de poner un restaurante es cocinar un par de platos y lavar cuatro platos, ¿o me vas a decir que hay algo más?


Li Hongmei regresó a la sala con un carón de aquellos. Xiao Baozhu la vio y también se molestó. A ella era a la que más le reventaba este abuelo, porque siempre había sido recontra parcial contra su rama de la familia. Antes, apenas Baocheng discutía por cualquier tontería con Baofeng, Viejo Salía al toque a cuadrar a Baofeng. Y con ella, apenas la veía un segundo descansando, la basureaba diciéndole que era una ociosa, aunque ella sintiera que se estaba matando trabajando.

Viejo Señor Xiao entró al cuarto a dejar su atado de ropa. Ese cuarto al inicio era solo para Baofeng, Baoshan también se acomodaba ahí cuando regresaba. Más adelante, cuando llegaron Cinco y Seis, Ye Xiaoxian mandó a ampliar la tarima de madera y ahora podían entrar hasta cinco personas.

Sin embargo, a Viejo Señor Xiao no le pareció nada bien, ya que en el pueblo tenía su camota espaciosa y dormía solo. Su cuarto era calientito en invierno y fresco en verano, podía estirarse como le diera la gana, pero ahora tenía que venir a acomodarse con unos chiquillos.

Apenas dejó su bulto, salió al patio. Quería meter las narices y ver en qué andaban tan atareadas las de la segunda rama.

Un rato después, Ye Xiaoxian regresó con los otros dos muchachos trayendo las compras. Ye Xiaoxian cargaba un montón de cosas en las manos, mientras que Cinco y Seis llevaban un canastón de verduras cada uno sobre los hombros.

Al ver a Viejo Señor Xiao ahí parado, Ye Xiaoxian pensó al toque: «Ajá, fijo que después del lío del vale de deuda de ayer, los tíos mayor y tercero han ido con el chisme donde el viejo, si no, ¿por qué habría caído tan rápido por acá?»

Ni se molestó en hacerle fiesta a Viejo Señor Xiao; solo le lanzó un saludo seco y se fue directo al patio con los muchachos. Dejaron todo al lado del pozo y se pusieron a lavar y picar los insumos al toque.

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