GUANGYIN ZHI WAI 981






MAS ALLÁ DEL TIEMPO 981

El Carruaje del Dragón que se aproxima



Fuera del Continente Nanhuang, en las profundidades del Mar Prohibido.

En el fondo del mar negro como la noche, una enorme bestia marina en forma de serpiente perseguía a su presa.

Su velocidad era asombrosa. Al abrir la boca y devorar a su presa, la bestia marina soltó un rugido sordo de satisfacción.

El bramido resonó con eco en el lecho marino.

En medio de aquel sonido, la figura de Xu Qing apareció de repente.

En el preciso instante en que emergió, su cuerpo se hinchó bruscamente, como si ya no pudiera resistir más y estuviera a punto de colapsar.

Sin embargo, al momento siguiente, cuando la luz de los sellos resplandeció sobre su cuerpo, recuperó su tamaño original.

Acto seguido, Xu Qing escupió siete u ocho bocanadas de sangre y apenas logró mantenerse firme.

Tenía una expresión sombría mientras examinaba su propia condición.

En ese momento, su cuerpo estaba cubierto de innumerables grietas, la plata inmortal que brotaba de su interior le daba un aspecto estremecedor.

Además, su alma destrozada, sumada a la debilidad que emanaba desde lo más profundo de su ser, hizo que la vista de Xu Qing se nublara severamente, provocando que todo a su alrededor se torciera y distorsionara.

En medio de aquella distorsión, las profundidades marinas parecían haberse llenado de espectros monstruosos que revelaban su ferocidad.

Pero solo fue un instante; el desvanecimiento provocado por esa sensación de debilidad fue reprimido a la fuerza por Xu Qing.

La distorsión y la confusión también se disiparon.

No obstante, el peligro aún no había desaparecido.

Xu Qing comprendía perfectamente que el tiempo era algo recontra valioso para él en estos momentos, así que activó de inmediato el poder del cristal púrpura en su interior, dejando que su capacidad de recuperación estallara con toda su fuerza.

Al mismo tiempo, sacó la sangre del rostro fragmentado que había obtenido en aquel entonces y se tragó un gran trago.

Dejó que la sangre circulara por todo su cuerpo.

Finalmente, las grietas de su figura dejaron de empeorar.

Tras esto, Xu Qing sacó de inmediato la pluma del Fénix de Fuego e intentó enviar un mensaje una vez más.

Sin embargo, al instante siguiente, el sonido de algo rompiéndose volvió a resonar.

Su transmisión de voz seguía cortada y no lograba salir.

'No se trata solo de un sello. Ese Gobernante debe tener algún otro tesoro supremo que cortó todo contacto con el mundo exterior'

La cara de Xu Qing se puso recontra seria. Sabía de sobra que en este estado le resultaba casi imposible escapar.

En cuanto a su cuerpo, bastaría con recibir unos cuantos ataques más del enemigo para volar en mil pedazos.

'Tengo que pensar en una forma de escapar primero. Y si no puedo... ¡entonces no me queda de otra que ganar todito el tiempo posible!'

Al fin y al cabo, se encontraba en el mar interior. Entre más alboroto armara, mayor sería la posibilidad de que otros se dieran cuenta.

En cuanto a los sellos que le había dejado su maestro, estaban diseñados para proteger su alma. Si los rompía a la fuerza... Xu Qing tenía recontra claro que su alma se disiparía por completo al no poder soportar el poder del rostro fragmentado.

Al pensar en esto, el dolor agudo que le desgarraba el alma y el cuerpo hizo que ese frío helado que no experimentaba desde hacía mucho tiempo volviera a recorrerle la piel.

Saboreó ese frío con frialdad y volvió a fusionarse con el sonido, dirigiéndose directo en la dirección de la que venía el carruaje del dragón.


—¡Con la ayuda del carruaje del dragón, tal vez tenga una oportunidad de escapar!


Casi en el mismo instante en que Xu Qing desapareció, escuchó una voz siniestra resonar en el vacío.


—Borrar.


Esa sola palabra fue como una pesadilla encarnada. Apenas retumbó, en la zona que estaba más allá del rango de percepción de Xu Qing, no solo se extinguieron los sonidos, sino que incluso incontables bestias marinas desaparecieron en absoluto silencio.

La figura de Xu Qing volvió a materializarse de golpe. Mientras escupía una bocanada de sangre, una silueta espeluznante emergió paso a paso desde el vacío a sus espaldas.

Con cada paso que daba, el fondo del mar agitaba sus aguas en un frenesí horrendo. Con cada paso que daba, las reglas y las leyes del mundo se desplegaban al ritmo de sus pensamientos.

¡Era como si los mismos cielos estuvieran empeñados en exterminar a alguien!


—Las leyes de este lugar me dicen que cuando mataste a mi hijo, también lo perseguiste exactamente de esta manera.


Una voz helada retumbó en el entorno.

Al llegar a los oídos de Xu Qing, la voz se disipó por sí sola antes de que él pudiera siquiera intentar controlarla. Se convirtió en la manifestación de una autoridad borradora que cayó de lleno sobre su cuerpo.

Esto hizo que las grietas que cubrían su figura se expandieran otra vez.

La sensación de estar a punto de saltar en mil pedazos se volvió recontra intensa.

En este instante de vida o muerte, una luz cegadora brotó de repente del cuerpo de Xu Qing. Su figura se transformó en un sol radiante. En medio de ese resplandor deslumbrante, todita la luz se concentró a toda prisa hasta formar un único rayo deslumbrante.

Con una velocidad que superaba por mucho su límite anterior, salió huyendo hacia la lejanía.

En un solo parpadeo, desapareció sin dejar el menor rastro.


—¿Luz inmortal?


Fu Xie emergió justo en el lugar donde Xu Qing había desaparecido. Miró hacia la distancia y sacudió la cabeza con parsimonia.


—Aun así, sigues estando dentro de mi alcance. Sin embargo, hay demasiado karma enredado en este humano....... Hay tantas líneas de destino entrelazadas. Fluctúan de una manera recontra misteriosa, haciéndome sentir que si lo mato, una calamidad sobrecogedora caerá sobre mí.


Frente a Fu Xie, las tijeras gigantescas y ancestrales volvieron a materializarse, cortando una a una las hebras que emanaban de la figura de Xu Qing.

Entre esos hilos, había unos cuantos que, al momento de ser cercenados, provocaron un crujido seco en las tijeras, acentuando su aspecto antiguo e incluso haciendo brotar señas de moho en su superficie.

Era evidente que cortar esas hebras de destino también le costaba un precio alto a ese par de tijeras terroríficas y misteriosas.


—Sin embargo, al mismo tiempo puedo sentir que si mi autoridad logra borrarlas, entonces... el poder de mi dominio se nutrirá de forma bárbara. Y su cuerpo... Con razón mi hijo terminó muriendo por su causa. Este karma, este cuerpo, esta oportunidad... vienen cargados con espinas venenosas. Tengo que ir quitándolas poco a poco antes de poder degustarlas. Este proceso no se puede apurar, sobre todo porque hay algunas hebras que no se pueden cortar de golpe. Necesitan un trato recontra especial.


Fu Xie parecía sumido en profundos pensamientos mientras daba un paso hacia adelante. Como un cazador paciente, mantenía la presión sofocante sobre su presa.

A decenas de miles de kilómetros de distancia, apenas la figura de Xu Qing terminó de emerger, el poder desbordante del Gobernante que venía tras él descendió con un estruendo ensordecedor.

Xu Qing apretó los dientes con fuerza y sus ojos volvieron a brillar con furia mientras emprendía la huida una vez más.

Esta técnica de escape de luz era una habilidad divina derivada del hechizo de la Luz Inmortal Sol Profundo. Al emplear este hechizo, uno podía alcanzar una velocidad extrema, pero se requerían dos rayos de luz inmortal para sustentarlo.

Sin embargo, Xu Qing solo contaba con un rayo de luz inmortal. No era suficiente para sostener el uso de semejante arte divino.

Por lo tanto, se vio obligado a quemar sus propias hebras del alma, utilizando la luz espiritual emanada del alma en llamas para reemplazar el rayo faltante y poder ejecutar a las justas la técnica de escape.

Esta era una medida desesperada y no podría mantenerla por mucho tiempo.

Tras repetir la maniobra unas cinco o seis veces, ya fuera en la superficie del mar o en lo más profundo del lecho marino, Xu Qing sentía que había quedado atrapado en una red inescapable.

Si no lograba escapar, le resultaría totalmente imposible enviar un mensaje de auxilio.

Y lo que era todavía más extraño: Xu Qing empezó a sentir con horror que su propia existencia estaba siendo borrada del universo poco a poco.

Esto se debía a que las bestias marinas parecían ser totalmente incapaces de percibirlo. Arriba, en la superficie del mar, logró ver las islas de razas no humanas, embarcaciones e incluso a los discípulos de Siete Ojos de Sangre.

Sin embargo, ninguno de ellos notó su presencia en lo absoluto.

Hubo incluso un momento en que Xu Qing emergió directamente sobre el barco de los Siete Ojos de Sangre. A pesar de estar claramente parado allí, parecía no pertenecer a la misma dimensión que ellos.

Los barcos simplemente continuaban su curso como si él fuera un ser invisible.

Esta escena hizo que el rostro de Xu Qing se volviera cada vez más sombrío. Al reaparecer en lo profundo del mar, su alma se encontraba recontra agotada y la sensación de debilidad lo carcomía por dentro.

Aun así, apretó los dientes y continuó avanzando a toda prisa.

En cuanto a sus hilos del alma, tras ejecutar la técnica estas cuantas veces, su número se había reducido drásticamente de 50 millones a apenas la mitad.

Pero ni con semejante sacrificio lograba escapar del alcance del enemigo. Cuando volvió a materializarse, la presión sofocante del Gobernante lo envolvió de nuevo desde las alturas tras de sí.

Por suerte... Xu Qing había logrado llegar finalmente a su destino.

Un retumbo ensordecedor sacudió el lecho marino frente a él. Era el eco seco de unos pasos colosales impactando contra el suelo.

Aquel sonido, ignorando por completo la autoridad borradora, se aproximaba a pasos agigantados.

Una presión espeluznante y una aura abrumadora se propagaron de forma salvaje por todito el fondo del mar, haciendo que el Gobernante a espaldas de Xu Qing dirigiera la mirada hacia esa dirección.


—Resulta ser el carruaje del dragón y el sirviente cadáver del príncipe heredero de la Raza Divina Cielo Brillante. Con razón no estaban dentro de mi rango de percepción hace un momento. Solo pude sentirlos al tenerlos a la vista. El príncipe heredero de la Raza Divina Cielo Brillante... Según los registros antiguos, a este príncipe heredero se le permitió transformarse en el sol mientras que su hermana se convertía en la luna. Ambos gobernaban el paso del día y la noche. Hasta que Desolado hizo su aparición y ambos hermanos perecieron. Su sirviente también murió, convirtiéndose en un cadáver..... ¿Acaso este carruaje de dragón y este cadáver son la esperanza que andabas buscando?


Fu Xie habló con absoluta serenidad.

Xu Qing no dijo ni una sola palabra. En el preciso instante en que sintió la presencia del carruaje del dragón, una locura desmedida brotó de sus ojos. Con un sacudón de su cuerpo, llamas negras estallaron a su alrededor, transformando todito el entorno en un mar de fuego abrasador.

Su cuerpo entero se transformó en un gigantesco Cuervo Dorado.

Sus garras sujetaron con fuerza la mano cercenada del músico y se lanzó a toda velocidad directo hacia el gigante y el carruaje del dragón.

Xu Qing estaba apostando el todo por el todo.

Apostaba a que su Cuervo Dorado y el carruaje del dragón provenían del mismo origen. Apostaba a que la presencia de la mano cercenada enredaría aún más el karma entre ellos. Y también apostaba a que... no encontraría demasiados obstáculos en su camino.

En ese preciso instante, la mano cercenada abrió los ojos. Con el movimiento de sus dedos, la melodía de 'La Voz Celestial Da la Bienvenida a la Luna' comenzó a resonar por todito el abismo marino.

Si te gusta mi trabajo, puedes apoyarme comprándome un café o una donación. Realmente me motiva. O puedes dejar una votación o un comentario

801 - 1000        SIGUIENTE

Publicar un comentario

0 Comentarios